El 8 de
Marzo de 1908, las trabajadoras de una fábrica de textiles en Nueva York
se declararon en huelga y se encerraron en la empresa, reivindicando
mejores condiciones de trabajo. El empresario provocó un incendio en el
que murieron abrasadas las 129 trabajadoras. Dos años después, se
celebró en Copenhague la 2ª. Conferencia de Mujeres socialistas, en la
que a sugerencia de clara Zetkin y en recuero de las 129 trabajadores
neoyorquinas y la lucha de todas las mujeres por mejorar su condición de
vida, se aprobó que el día 8 de Marzo fuera Jornada Internacional de la
lucha por los derechos de las mujeres y la Paz.
El
desarrollo de las mujeres es un hito en el devenir de los siglos, por
ello nuestra misión en la tierra, va más allá de reivindicar las
condiciones de trabajo y de vida, se sustenta en la adopción de nuevos
valores con equidad y solidaridad ante la difícil situación donde
estemos ubicadas las mujeres a lo largo y ancho del mundo.
Para este año 2006, la conmemoración
del 8 de Marzo tiene un especial significado para las mujeres de
Nicaragua, especialmente para las del sector rural, por cuanto
representa una especie de parteaguas en el tiempo que nos marca la
necesidad de redoblar esfuerzos para avanzar más en pro de la
dignificación y la defensa de los derechos de las mujeres nicaragüenses,
sobre todo, cuando en nuestro país, con todo los importantes logros y
conquistas alcanzadas en las últimas décadas del siglo recién pasado,
prevalecen grandes insuficiencias y marcados desequilibrios e
inequidades sociales con respecto a nuestro papel y desempeño en el seno
de la sociedad que no permite estabilizar nuestra condición de mujeres
campesinas, trabajadoras y sentirnos satisfechas de las victorias
obtenidas en el pasado, para forjar el presente y el futuro.
En este contexto las distintas
organizaciones de mujeres rurales, hemos acordado en constituir la
COORDINADORA PERMANENTE DE MUJERES RURALES NICARAGUENSES, POR EL DERECHO
A LA PROPIEDAD DE LA TIERRA”, instancia de dirección política en la que
se unen ejes comunes de lucha, como es el acceso a la tierra, la
producción, la asistencia técnica, la capacitación, el financiamiento y
los espacios de incidencia y liderazgo, que en años anteriores hemos
venido trabajando y que hoy en día son de gran trascendencia en intrés
para todas sus integrantes, fortalecer estos espacios de unidad de las
mujeres rurales. Con la Coordinadora Permanente de Mujeres Rurales
Nicaragüenses, por el Derecho a la Propiedad de la Tierra culmina un
arduo proceso de discusión y análisis desde las diferentes áreas de
trabajo de las mujeres lideresas y dirigentes de todo el país. Mediante
este espacio se examina con espíritu crítico el trabajo realizado en el
período anterior, para que a partir de los logros y las dificultades
enfrentadas, plantearnos nuevos retos, tareas y actividades a impulsar
en el presente año.
Ha transcurrido un período prudencial a
lo interno de nuestras organizaciones y hemos concluido que las mujeres
organizadas necesitamos potenciar otros espacios de alianzas como es la
Mesa Agropecuaria y Forestal (MAF), donde hay cabida a nuestros
planteamientos y a nuestros ejes de lucha, por lo tanto nos declaramos
parte integrante de esta articulación política representativa del campo
nicaragüense.
Pesa a las adversas condiciones
enfrentadas en las actuales circunstancias que padece Nicaragua,
conscientes de los enormes obstáculos y los grandes retos que tenemos
hacia el futuro, somos optimistas.. confiamos en seguir avanzando unidas
y organizadas en la Coordinadora Permanente de Mujeres Rurales
Nicaragüense, por el Derecho a la Propiedad de la Tierra, miembro de la
Mesa Agropecuaria y Forestal, así como de la Coordinadora
Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y el Movimiento
Mundial La Vía Campesina. Estamos trabajando por la dignidad, los
derechos y oportunidades de las mujeres campesinas y productoras
avanzando con nuevos métodos de lucha y de acciones en conjunto con los
varones, para contribuir a mejorar las condiciones de vida y de trabajo
para las mujeres del campo, trascendiendo al ámbito público y los
espacios de poder.
Convocamos a todas las mujeres del
campo a continuar fortaleciendo sus estructuras de base para
organizarnos, capacitarnos y movilizarnos por nuestros derechos,
conquistas y reivindicaciones en aras de una vida digna y mejor para
nosotras y nuestras familias, para defender el derecho a la propiedad
de la tierra, a los medios de producción, a un bando de fomento, la
capacitación y la legalización de la propiedad a nuestro nombre o
mancomunada con participación nuestra.
En saludo a tal acontecimiento, igual
que en años anteriores, las mujeres unidas y organizadas presentamos
nuestra PROCLAMA de lucha y realizamos nuestro Consejo Nacional, en la
ciudad de Managua, capital de Nicaragua, el día viernes 17 de marzo del
2006, con la participación de delegadas, en representación de miles de
mujeres del Campo y en presencia de distinguidos invitadas e invitados
especiales, guiadas por el lema
DEMANDAMOS JUSTICIA EN IGUALDAD DE
CONDICIONES
¡VIVA EL DIA INTERNACIONAL DE LA
MUJER!
¡VIVAN LAS MUJERES DEL CAMPO Y LA
CIUDAD!
¡VIVA LA COORDINADORA PERMANENTE DE
MUJERES RURALES NICARAGUENSE, POR EL DERECHO A LA PROPIEDAD DE LA
TIERRA”
(ATC-UNAG-UNAPA-CIPRES-CESADE-ARNIG-IMC-SACPROCAM-Fundación
NAKAWE)