|
 |
TRISTE,
TRISTEMENTE
|
Un día estaba yo triste, muy tristemente
viendo cómo caía el agua de una fuente;
era la noche dulce y argentina. Lloraba
la noche. Suspiraba la noche. Sollozaba
la noche. Y el crepúsculo en su suave amatista,
diluía la lágrima de un misterioso artista.
Y ese artista era yo, misterioso y gimiente,
que mezclaba mi alma al chorro de la fuente.
[1916]
Regresar
| Conózcanos
| Tarifas
| Artículos
| Entrevistas
|Escribanos
Copyright © 2000. Derechos Reservados
Euroamericana
S,A
Diseño Web - Web-Master
|