| Ninoska Chacón |
CAMINO HACIA LO ETERNO
Este pobre
esqueleto que codicia
la vida, le rehuye a la
muerte. Pero, si
amo la vida de garza
pálida y morena, ve del
paraíso, Don Divino, bendita
suerte. Debo por
tanto amar la muerte Divino
anhelo, resurgir de Fénix. Déjame al
menos risa eterna Ser amada y
amar en extremo. Déjame
respirar tranquila Por mis
medios Y no a
través de obscuras y húmedas fosas, que cuando
vengas Angel Eterno con tus
manos yertas hediondas a
cera y a lirios buscando las mías, te esperaré
paciente y agradecida, por haberme
permitido nacer y vivir la vida sin tiempo
y sin medida. Ninozca A. Chacón B. Copyright © 2000. Derechos Reservados Euroamericana S,A Diseño Web - Web-Master
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