Dr. Sergio García Quintero,
Diputado al Parlamento Centroamericano, PARLACEN, con quien vamos a abordar temas de la
problemática nacional. En primer lugar, Dr. García Quintero, conozcámolo en términos
académicos, laborales y profesionales.
Por encima de todo, soy un Abogado. He estado toda mi vida en el ejercicio de la profesión, escribiendo algunos proyectos de leyes que he considerado han sido de gran interés. Comencé en 1976 cuando contribuí a la elaboración de la Ley de Salario Navideño o Décimo Tercer Mes o Aguinaldo, que no existía legalmente dentro de nuestras instituciones. Me permitió participar activamente en el quehacer jurídico de Nicaragua, prácticamente elaboré el proyecto que se redactó y que luego fue aprobado por una Comisión dentro del Ministerio del Trabajo, que presidía la entonces Vice Ministro, Dra. Ofelia Padilla de Meza. Luego escribí la Ley de Servicio Civil, que fue promulgada todavía durante el gobierno Sandinista antes que se promulgara el Código del Trabajo, del cual también fui el autor. Actualmente dentro de la Asamblea Nacional existe el Proyecto del Código Penal desde Marzo de 1994, que desgraciadamente ha estado engavetado, a pesar de que no ha aparecido todavía ningún proyecto de Código Penal, a ese respecto, que pudiera venir a hacer la competencia al proyecto que elaboré. De tal manera que soy un Abogado en el ejercicio pleno de la profesión. En lo político soy liberal.
Si alguna filosofía política es la que me ha servido de inspiración en mi vida, ha sido la del Liberalismo, con cierto toque clásico, leo todavía a Voltaire con gran entusiasmo, con gran respeto y pienso que me he mantenido con coherencia dentro del Liberalismo. Eso ha sido probablemente mi gran problema dentro del partido Liberal Constitucionalista, en donde escalé las más altas posiciones, ya que además de convencional del partido, fui miembro del Centro Ejecutivo Nacional y Miembro de la Directiva Nacional, en el cargo de Formación Política, que tuve hasta Julio de 1998 cuando fui separado violentamente por el Dr. Alemán, a pesar de que había sido reelecto como Convencional en el Distrito IV por aclamación y separado del partido, de la alta dirigencia en ese aspecto. Sin embargo, eso no me hace ser ni menos liberal, ni menos constitucionalista. Me mantengo en la posición de disidencia ante las actuales actitudes del gobierno y de los desafueros del Dr. Alemán y de la Directiva de mi partido, no como una cuestión personal o por el resentimiento que puede haberme ocasionado la forma en que he sido tratado, sino más bien porque considero de los grandes peligros que el liberalismo corre, de haberse llevado y empujado de nuevo a una vorágine, a un vórtice, que se lo trague, donde naufrague, por la pésima dirigencia de que está siendo objeto nuestro partido.
Sergio García Quintero, hombre
político de toda la vida, hombre íntegro, hombre transparente y hombre consecuente con
sus ideas, con sus hechos y con sus palabras, con su
accionar de todos los días, hombre que inspiran respeto y que inspira
lealtad a los que lo conocen. Dr. García Quintero, ¿cuáles son los problemas
fundamentales de su disidencia con respecto a la forma de gobierno del Dr. Arnoldo
Alemán?
Desde 1994 veníamos viendo dentro
del partido la concepción mental del Dr. Alemán y su marcada tendencia al centralismo
que le ha llevado, digamos ya en la práctica, al totalitarismo, él no acepta disidencia,
ya desde aquel entonces era muy difícil hacerle comprender cuando no tenía razón y
tener la oportunidad de intercambiar ideas, opiniones, discrepancias, como para poder
alcanzar digamos una más pura resolución, o una actuación más limpia de parte del
partido. Eso fue lo primero con lo que tuvimos problemas. La concepción que él tiene
sobre lo que llama la disciplina partidaria, que para él no es otra cosa más que una
entrega total e incondicional de la voluntad de alguien, un desaparecer la facultad de
discernir para sumarse a al aplauso nada más y al ditirambo con respecto a él, eso no cabe
dentro de mi modo de ser. Quisiera no tener nunca que verme disminuido en esa cantidad de
cosas. Por otro lado, el Dr. Alemán mostró siempre muy poco interés por la clase
trabajadora. Los obreros no le importaban mucho y a mí me han importado toda la vida,
tuvimos serias discrepancias. Tanto que inclusive el Dr. Alemán como el Presidente del
Partido, no respaldó nunca mi Proyecto de Código del Trabajo, que fue presentado a la
Asamblea Nacional en 1987 por Diputados Conservadores y Sandinistas que prohijaron el
esfuerzo. Posteriormente inclusive cuando Doña Violeta de Chamorro, vetó la aprobación
del Código, el Dr. Alemán en vez de haberse opuesto al veto, patrocinó la idea de que
en realidad el veto estaba bien hecho y de que se formara una comisión ad hoc que fue la
que diluyó bastante el contenido de mi proyecto. Sin embargo, sigue siendo con respecto a
mi persona ese proyecto con una relación paterno filial y he defendido el Código del
Trabajo enormemente.
En la actualidad sé que el Dr.
Arnoldo Alemán, no ha sido muy manejado por los medios de comunicación, tiene en las
gavetas del Ministerio del Trabajo, un nuevo proyecto para echar hacia atrás el Código
del Trabajo, con el pretexto de que para hacer atractivo el capital extranjero habría que
hacer una ley más favorable. Ese es el caso actualmente. La única forma en que Nicaragua
puede ubicarse ante los desafíos y los retos que nos presentan el nuevo milenio, debemos
tratar de fortalecer sus instituciones y no de debilitarlas. Por eso es que ahora el
nicaragüense ha perdido fe en sus instituciones. Hay un enorme descrédito, una gran
apatía, una inmensa desconfianza. Cada quien se siente cada más desprotegido dentro del
marco jurídico de la ley. El principio de la igualdad jurídica de los nicaragüenses
ante la ley, ha quedado como letra muerta, porque aquí la ley penal se ha hecho solamente
para reprimir a las clases más pobres y en cuanto a las leyes civiles y mercantiles solo
para favorecer a las clases más pudientes, más fuertes, mientras el pueblo se hunde cada
vez más en una mayor miseria.
¿Dr. Arnoldo Alemán Lacayo igual
al Partido Liberal Constitucionalista? Sus comentarios al respecto.
Desgraciadamente en Nicaragua hay
una proclividad a que los jefes de gobierno piensen que son dueños del partido que los
llevó al poder, eso ha sido una de las más grandes lacras y de los grandes lastres a
través de toda la historia de Nicaragua. Posiblemente los partidos tengan una gran
responsabilidad a ese respecto, porque yo sostenía y quería que se incluyera dentro de
las reformas a los Estatutos del Partido de que una vez que la gran convención decidiera
de que alguien fuera candidato al partido, fuera separado del partido. Que no fuera él
quien escogiera a todos los personajes que iban a ser compañeros de él en el gobierno o candidatos a los cargos de
elección popular. Eso debería ser privativo de los partidos políticos y no del
candidato. Sin embargo, aquí, desde el momento que se decide que alguien va a ser el
candidato a la Presidencia de la República, él se pone a escoger desde la figura del
Vicepresidente, hasta todos los Diputados, todos los Magistrados y todos los funcionarios
de elección popular. Los Concejales inclusive de los municipios. Eso constituye después
un club de amigos, que están al servicio del Presidente de la República del cual forman
una especie de club de subordinados. Esto ha pasado inclusive con una institución tan
seria como la Procuraduría General de Justicia, en la que por falta de una legislación
adecuada, nos vemos ahora obligados a tener un procurador que siendo un simple empleado
del Poder Ejecutivo, no llena ni cerca las pretensiones que la ley le señala y las
obligaciones que tendría que cumplir a la altura de su cargo.
Recientemente se realizó la
marcha llamada Contra el Pacto de la Corrupción. Que significan para usted las pláticas
que se está llevando a cabo entre el Dr. Arnoldo Alemán y el Sr. Daniel Ortega Saavedra?
La marcha fue el inicio de toda una
programación, de todo un proyecto para hacerle saber a estos dos señores el repudio que
el pueblo de Nicaragua siente por las actitudes que han asumido y por las gravísimas
responsabilidades de alterar la Carta Magna del país. Aquí no se puede aducir de que las
constituciones y las leyes tienen que estarse cambiando a cada momento. La verdad es que
en Nicaragua se usa y se abusa del expediente
de reformar la Constitución de una manera caprichosa e interesada en lo personal. No
dejamos nunca que nuestras instituciones echen raíces hondas, raíces profundas, como
para que calando en la conciencia de cada uno de los nicaragüense pueda uno respetar las
leyes, respetar su Constitución, amarla inclusive y saber que no debe ser violada, ni
fuera, ni por dentro de ninguno de los miembros de un partido político, sino con el
consenso popular general de todo de todo mundo.
Su opinión con
respecto con respecto a estas pláticas en cuanto a las comisiones que se han formado y lo
que en realidad ya está acortado entre estas dos grandes fuerzas.
Considero que en realidad las comisiones fueron nombradas como una cuestión puramente formal. Los dos líderes que se habían venido reuniendo secretamente, casi en la clandestinidad, por llamarle así, son los que armaron esta gran maqueta de la reforma a la Constitución. Todo estaba hecho, listo y servido, como dicen en nuestro pueblo. Las comisiones han servido únicamente para darle la apariencia de que hay cierta flexibilidad desde que se está discutiendo. Lo que se está manejando realmente es una repartición de la institucionalidad del país. Los arreglos que se han hecho con respecto a la Corte Suprema son totalmente bochornosos, bajo el pretexto de que, con aumentar a cuatro magistrados más. Aquí nunca hemos necesitado una tropa de magistrados. Aquí nos hemos bastado muchas veces con una Corte Suprema de siete miembros y han sido Corte Suprema excelente que han mantenido y sostenido la jurisprudencia y la juridicidad de nuestro país con una verdadera hidalguía y con una verdadera elegancia. Ahora vamos a tener 16 magistrados, o sea prácticamente 4 magistrados por millón de habitantes. Si esta situación se multiplicara o se llevara en la misma proporción a países como los Estados Unidos con 250 millones de habitantes, tendríamos 1,000 magistrados. Tendrían que sesionar en los estadios. Eso más bien debilita la institución de la justicia y sin embargo, que es lo que se quiere? tener magistrado liberales y magistrados sandinistas como para repartirse después la justicia del país a retazos, y disminuyendo y acabando con lo último de la confianza que el pueblo tiene en la justicia en el país.
Qué se quiere hacer con la Contraloría General de la República? Eso mismo, como lo manifesté antes, una impunidad manejada por un club de cómplices sandinistas y liberales dentro de la Contraloría General de la República. En el Consejo Supremo Electoral tampoco se tiende a fortalecer la institucionalidad ni la pureza de los procesos electorales porque lo que se pretende más bien es tener ahí simples compadres y cómplices para manejar los resultados de las elecciones al gusto y al capricho de los líderes de turno. Tan es así, lo que se está manejando que inclusive, con la complicidad del Frente Sandinista se está pensando destituir a un magistrado como es el Dr. Francisco Rosales actualmente, aduciéndose vicios, vicios que acarrean nulidad en la elección y no se dan cuenta que inclusive, si esta cuestión prosperara se tendrían que venir abajo todas las sentencias y las resoluciones mantenidas desde el momento que el Dr. Rosales fue electo. Esto le daría vida a todo lo actuado por la Asamblea Nacional que estuvo en los últimos meses del 96, manejado por Doris Tijerino desde la Presidencia de la Asamblea, inclusive haría válido el nombramiento de la Dra. Miriam Arguello como Procuradora General de Justicia, de Alfredo César como Presidente del Banco Central y quedaría en total vigencia la Ley de Procuraduría General de Justicia que se aprobó en ese momento. Realmente a pesar de lo tentador que sería darse cuenta de que todo esto quedó libre, que quedó válido, llevaría a un desastre al país, porque todas las sentencias y todos los recursos que se hubieran evacuado en ese momento, serían nulos. Esto es un solemne disparate y lo que se quiere es hacer una sanción, una venganza contra el Dr. Francisco Rosales, por no estar de acuerdo en muchas de las cosas que se han planteado últimamente y que favorecen al Dr. Alemán, de las cuales él ha discrepado y después por ser el marido de la Sub Contralora que ha demostrado semejante coraje y semejante independencias en el ejercicio de su cargo.
El hecho de regalarle, como señalaban algunos
dirigentes de la marcha contra el pacto de la corrupción, una diputación al Prexsidente
Arnoldo Alemán Lacayo, ¿qué implicaría para el futuro?
Bueno además de que es una
cuestión un tanto antiética, es sobre todo antiestética, porque es una acumulación de
cargos como que quiere tener una impunidad elevada al cuadrado, él ya quedaría inmune e
impune por la diputación al Parlamento Centroamericano, al que tiene derecho según el
protocolo de Tegucigalpa, que es la Ley fundamental del Parlamento Centroamericano, en
donde por solo el hecho de haber sido Presidente de la República pasa en el período
siguiente a ser Diputado. Sin embargo lo que él realmente pretende es manejar la
política del país desde un escaño dentro de la Asamblea Nacional, en el que como
Presidente de la bancada y posiblemente como Presidente del Legislativo, pueda manejar al
partido de la misma manera férrea como lo maneja ahora y como pretendió manejar la
Alcaldía cuando después que renuncia al cargo de Alcalde, para ser candidato, pretendía
quedarse como Concejal y tuvo que renunciar por la presión que yo manifesté, que manejé
personalmente desde la radio y desde los diarios escritos, en los cuales le hice ver que
se estaba atentando jurídicamente contra la ley, al pretender él, quedarse como
Concejal. El Dr. Alemán inclusive tuvo que renunciar un poco menos de 48 horas antes de
que se le venciera el período, para poder ser candidato a la Presidencia. De tal manera
que esa es una cuestión que me la debe. No podía haber sido candidato a la Presidencia y
por lo tanto, no estuviera ahora disfrutando, no solo del puesto, sino de semejante
fortuna, si no me hubiera opuesto a que él continuara como Concejal.
La gran convención del Partido
Liberal Constitucionalista el 12 de Julio y la Asamblea Sandinista a citarse en los
próximos días, ¿ Qué incidencia van a tener en realidad con respecto a estos acuerdos?
Pienso que si hubiera música
podrían armar un baile y bailar entre ellos, entre la Asamblea Sandinista y la gran
Convención Liberal. Dentro de ellos existe muy buenos bailarines, algunos han estudiado
ballet, incluso como balletistas también, porque desde el punto de vista serio y
programático como para enfocar esta cuestión desde el punto de los hechos reales,
respecto a la política nacional, no tienen ninguna incidencia. Seguramente van a reunirse
a tomar tragos y festejar sobre el cadáver de la República y de la Constitución.
Con respecto al Movimiento Patria
y su lanzamiento de la recolección de cincuenta mil firmas que puedan ser plenamente
identificadas de parte de nuestros conciudadanos, precisamente para manifestarse contra
estos acuerdos. ¿Cree usted que realmente tenga alguna efectividad la recolección de las
mismas?
Realmente si, tal vez más una representatividad moral que legal, porque lo que se está queriendo con la manifestación de la marcha y con la recolección de las firmas es que el Dr. Alemán haga lo mismo que hizo el Presidente Arzú, en Guatemala, su colega y amigo, y acaba de ocurrir esto, una cuestión sumamente muy reciente, el Presidente Arzú, sometió a la voluntad del pueblo las Reformas a su Constitución. Las Reformas de Guatemala no eran tan ominosas, tan graves como son éstas y, sin embargo, toda Guatemala le dio la espalda a las Reformas y le dijo No al Presidente Arzú. Que las sometan el Dr. Alemán y Daniel Ortega, esas Reformas al conocimiento y aprobación del Pueblo y solamente así podrían ser bendecidas con la opinión popular, pero mientras tanto siempre habrá algún nicaragüense que esté sosteniendo de que se han hecho al margen de la voluntad del pueblo y de una manera antiética.
Algo importante de señalar es la
calidad y la cantidad de líderes políticos de todos los signos que están participando
en este movimiento cada vez más masivo de protestas y rechazo a las pláticas del Dr.
Alemán y el Sr. Otega, sus comentarios.
Yo diría que las principales figuras políticas del país están en contra de estas Reformas, de este amarre vergonzoso y eso debería también de ser tomado muy en cuenta, puesto que no solamente es el pueblo que normalmente no tiene voz y somos los que tenemos algún tipo de representatividad, los que tenemos el derecho y la obligación de arrogarnos esa representación, porque en la manifestación de hace pocos días, si bien es cierto que posiblemente no pasó de diez mil personas, cada uno de los que iba ahí representaba un fuerte sector nacional y por lo tanto podría tomarse realmente como una manifestación de rechazo total de nuestro pueblo y considero que no hay solo para cincuenta mil, sino que podrían pedir perfectamente quinientas mil firmas, que el pueblo estamparía para rechazar este contubernio que tanto daño le está haciendo al país
Su mensaje final para los lectores
de Páginas Verdes, Dr. Sergio García Quintero?
El mensaje final es especialmente
para mis colegas liberales, es que logren romper las cadenas en la gran convención y de
que se den cuenta realmente de que los intereses nacionales están por encima de los del
partido y que los intereses del partido, están por encima de los del Dr. Arnoldo Alemán,
que no tiene nada que ver una cosa con otra. Que tenemos que luchar para que nuestro país
pueda entrar al concierto de las naciones a hacerle frente a los grandes desafíos que el
mundo moderno representa con la entereza de que la juridicidad, de que el Estado de
Derecho y de que la democracia no son simples expresiones teóricas, sino realidades que
vive nuestro pueblo que tiene derecho a una vida más decorosa, más justa y más digna.
Entrevistó: Ximena Ramírez González.