Estamos en compañía de un genial escritor y poeta, Octavio Robleto, hombre erudito, hombre de letras,  dedicado a la cultura nacional, desde toda la vida, descubramos su itinerario académico y literario. 

Muchas gracias Ximena por todos los elogios que haz hecho. Eso de genial, no me gusta, mal genio tal vez, pero tampoco lo tengo, ninguna de las cosas es cierto. Te agradezco estar aquí frente a tu persona, porque eres muy agradable, muy simpática, tanto en los encuentros culturales como en el actual y, en el recuerdo siempre. Mi vida realmente solo tiene importancia para mí, ya veo que ahora también Páginas Verdes le ha dado trascendencia y además cierto público joven no conoce nada de mi trayectoria, por ejemplo cuando estudiaba en León. Mi primaria y secundaria fue en provincia, pero mi vida literaria comenzó en León. Desde el primer día que llegué a León ya tenía trabajo en la Universidad Nacional, porque ya tenía las referencias del Dr. Fiallos Gil, ya me había ganado dos premios Rubén Darío, con ello el mundo intelectual de León, ya conocía mi nombre y la acogida que me dio el Dr. Fiallos Gil fue extraordinaria. Desde el momento en que llegué ya éramos amigos y él era una persona sobresaliente. Los profesores ya me conocían y se extrañaban que Octavio Robleto, un muchacho que acababa de ganar dos premios Rubén Darío, se metiera a estudiar Derecho.

Permítame interrumpirlo, Poeta Robleto porque lo que es formidable y es importante que las generaciones actuales y futuras conozcan es que usted fue ganador del Premio Rubén Darío dos veces consecutivas, entre otros galardones recibidos.

Efectivamente Ximena, en el año 1957 y 1958, con jurados extremadamente calificados y especializados:  Pablo Antonio Cuadra,  Julio Icaza Tijerino y Luis Alberto Cabrales, que ya no existe. Mi vocación hubiera sido una beca para estudiar literatura, pero como no había otra cosa en Nicaragua más cercana a las letras, no a la literatura, decidí estudiar derecho con una vocación forzada. Fui bien recibido. Muy mal alumno, pero aprobé al fin y al cabo y tuve que ejercer, porque hay que vivir. En 1961 recibí el Premio Regional “Rubén Darío” en poesía, en Juigalpa, Chontales, el premio que me dieron fue una Medalla de Oro legítimo, de la Libertad, Chontales, y lo recuerdo con cariño, porque me dieron Diploma.

En su vida académica, usted ha impartido clases en distintos años, en diferentes lugares, cuéntenos acerca de ellos...

Entre otros impartí Historia de la Cultura, Comentario de Textos en la Universidad Nacional Autónoma de León, también di clases sobre Historia de la Literatura, en el Instituto Mariano Fiallos Gil, Catédra por Oposición; en la ciudad de León. Di clases en Managua, de Historia de la Cultura, en la Universidad Centroamericana (UCA) con lo cual mucho años de mi vida he dado clases, desde 1963 hasta el 79 sin interrupción. Mucho me agradó eso de dar clases, porque la comunicación con los alumnos jóvenes y de todas las edades por las preguntas que le hacen a uno y la obligación en que uno se ve de estudiar y estar al día sobre lo que está impartiendo, en primer lugar, y luego por leer, saber y aprender. Además siendo estudiante, ya daba clases, lo cual era un honor, no cualquier estudiante daba clases en la Universidad. Propiamente yo no era el catedrático titular, sino que era auxiliar, pero siempre era útil, porque las clases las daba en grupos, que eran más exigentes todavía. Las clases magistrales las daba por ejemplo, el Dr. Edgardo Buitrago en León o el Dr. Fiallos Gil, Dr. Fiallos Oyanguren, después yo hacía los comentarios sobre los mismos temas, pero ya especializados, porque la clase magistral es en general, y la clase de grupo es más particular, pero claro indudablemente que el profesor magistral es el que tiene la responsabilidad académica.

¿Las publicaciones de sus obras Poeta Robleto? Libros inéditos?

En 1964, publiqué “Vacaciones del Estudiante”, un libro de poesía del Editorial Hospicio  de León. En 1965 “Enigma y Esfinge”,  de poesía también en la Editorial Nicaragüense Managua. En 1972. “Epigramas con Catarro” poemas. Separata de Revista Taller, León. Siempre en el año de 1972 publiqué “Noches de Oluma”, prosa en la Tipografía Asel, Managua. En 1975, “Por aquí pasó un soldado“ Drama en un acto. Separata de Cuadernos Universitarios No.14, León. En 1976 salió “El día y sus laberintos” poesía Editorial Universitaria León. Al año siguiente en 1977 “Doña Ana no está Aquí”, teatro en tres actos, Ediciones Nacionales, Managua. En 1982, “Antología”, poemas; Ministerio de Educación (MED) Managua. En 1984, “Vigilia en la Frontera”, poemas Editorial del Ministerio del Interior, Managua. Ese mismo año publiqué “Teatro para Niños”, de teatro, Editorial del Ministerio de Cultura, Managua. En 1987 “Cuentos de Verdad y de mentira”, prosa Editorial Nueva Nicaragua, Managua.

Ahorita lo que tengo inédito es un monólogo que se llama “La Cama Viuda” . Estoy preparando un libro de teatro, que se llama  “En la Puerta del Horno”, que es eso, precisamente, yo pongo los títulos de mis obras teatrales, siempre basados en refranes populares o cosas populares de Nicaragua, pero que nada tienen que ver con la temática, por ejemplo en “Doña Ana No Está Aquí”, parece que se refiere al juego infantil, pero no, yo hablo de doña Ana como una señora, una dama extraña, que nunca está en su casa, o ella evita las visitas, no es que sea vaga, pero cuando la buscan no la encuentran. Esa es la intención de esos títulos. “En la puerta del Horno”, a todos se nos quema el pan.

Poeta, acerca de su último libro publicado  el “El Buscador de Paisajes”, ¿cuál es su temática?

El título es muy atractivo, Buscador de Paisajes, pero en realidad el personaje que yo describo en esos relatos es un personaje extraño que conocí cuando visitaba en mis vacaciones la finca que tenía mi padre en el Cerro de Oluma, cerca de Cuapa. Toda mi vida, todas mis vacaciones las pasaba en esa finca, que ya no la tenemos. En el pasado disfrutaba enormemente porque era un joven muy curioso, que me encantaba platicar con la gente campesina. El Señor que describo ahí, no hablaba con nadie y sin embargo conmigo fue amigo. En el Buscador de Paisajes, hablando del segundo relato, es sobre el Colibrí, lo hago describiéndolo científicamente, además de eso como poeta también. El libro tiene esa cualidad de que todo lo que trato en el libro es de una manera folklórica o de manera descriptiva, pero con base científica también, además de tener la influencia poética, porque eso no me lo puedo quitar, porque hasta desde ver una hermosa aunque sea casado, me encanta y la describiría con muchísimo gusto, sería un paisaje extraordinario. Esta obra fue publicada por Ediciones Lenguas, estudios linguísticos y literarios, el Director de la edición Jorge Eduardo Arellano, editor Francisco Arellano Oviedo, y fue publicada por la editorial Ciencias Sociales en Abril del 199

Su vida familiar poeta Robleto, su horario de creación literaria?

Estoy casado con Socorrito Bonilla Castellón, que han sido de gran colaboración en lo artístico, en lo cultural, en lo académico, desde hace casi treinta años, con la que he procreado una hija, que es graduada en Psicología Infantil, da clases, ella trabaja independiente, le va muy bien. Cuando me dedico a escribir me levanto muy temprano a las cuatro de la mañana. Escribo dos horas de 4:00 a 6:00.a.m. Cuando me dedico, cuando estoy decidido a hacer una obra y ya tengo listo todo mentalmente de 4:00 a 6:00. Cuando no quiero escribir me levanto a las 6:00 a.m. hago mis ejercicios matinales, porque siempre hago ejercicios y me acuesto normalmente a las 10:00 p. M. Llevo una vida pacífica.

¿Cuáles serían los consejos que usted le dé a los escritores nóveles de Nicaragua?

Lo mismo que me pasó a mí, leer. Solamente leyendo se aprende. Tuve la suerte de que mi madre Zelmira Robleto era una gran lectora y no sólo como mi abuelo materno también era un buen lector, pero ya anciano, no tenía la posibilidad de leer y mi madre tenía la cualidad de leer bien, él la escogió a ella, para que le leyera los libros, tanto que se los aprendió de memoria, leía a Don Quijote, Calderón, López de Vega, todo el Siglo de Oro. Esos libros estaban en mi casa, yo leía el Quijote, el primero porque mi madre decía trozos de memoria. Me atrajo a mí, leí el libro casi a los ocho años, la primera vez y a Calderón, porque mi madre también lo citaba de memoria. Incluso yo tenía una memoria privilegiada y todo niño la tiene, logré aprenderme un trozo entero de Calderón y de Don  Quijote.

Octavio Robleto qué ha aprendido a lo largo de sus viajes?

He aprendido tanto porque todo viaje enseña. Desde mis viajes a Chontales, que hablaba con campesinos, hasta los viajes a Europa, a Dinamarca por ejemplo, que dejan experiencias, aunque no sean literarias, no importa, basta tener una amiga y es suficiente, o a un amigo, pero prefiero la compañía femenina que la masculina, enseñan más, a menos que sea literaria. En todas partes he aprendido tanto en Mallorca, en España, estuve muy bien, en Alemania, en Norteamérica, en Washington con una beca Fullbrihgt que no la tiene cualquiera, entonces las visitas a la Biblioteca del Congreso como no me iban a enseñar, Ximena, si eso es extraordinario, la cantidad de información, me asusté de lo que había en la Biblioteca del Congreso y leí. De ahí salió el libro que estoy preparando que ya está listo, que es un estudio sobre la picaresca nicaragüense, con lo que voy recogiendo de la picardía nicaragüense. No lo he terminado. La picardía nicaragüense también la aprendí mucho en Boaco, con un primo. Todos mis primos han sido bohemios, cantantes, dicharacheros,  hombres brillantes, oía a mis primos Jaime, Ricardo y Eduardo Espinosa Robleto, cantar canciones y contar anécdotas burlándose, cuando de muchachos, de ocho años, se aprenden de memoria, y más que eran de doble sentido o satíricas, o irónicas, eran para mí bellísimas. Todos esos recuerdos constituyen otro libro aparte, que ya está en preparación.

Cuál sería su mensaje para Páginas Verdes poeta Robleto?

Que lean Páginas Verdes para estar bien informados, con seriedad y objetividad. El título de Páginas Verdes ya de por si es atractivo. Parece título de Cuento o de otra cosa, por lo verde y el  verde es precisamente esperanza, prosperidad, futuro. Todo lo Verde es bello, hasta los ojos verdes de Ximena, es color de canción, de poema, implica belleza. La política no me interesa, pero también uno tiene que vivir la actualidad de darse cuenta de lo que pasa en el mundo. En este tercer milenio y los medios de comunicación que hay en la actualidad, que están tan adelantados que ya se ha hablado que ya el libro no va a existir, que todo va a ser por vías de comunicación modernas. El libro no muere nunca, es imposible que muera; por ejemplo, un poema  pasarlo por Internet no tiene ninguna gracia. Tiene que ser saboreado, acostado en una hamaca, o a la par de la amada y leerlo. De que sirve leer a Bécquer en Internet, no sirve de nada, o el Quijote, siempre el libro va a existir. Para mí es importante, desde Homero hasta nuestros días.

 

Entrevistó: Ximena Ramírez González.

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