Dra. Nelly Miranda, quien ha abordado en el Foro
Nacional, Sociedad Civil, Estado y Participación Ciudadana, auspiciado por Hagamos
Democracia, el tema Sociedad Civil, Reflexiones Generales sobre su Naturaleza y su
rol en la Gestión de los Asuntos Públicos. Cuáles son los aspectos fundamentales
de su ponencia, Nelly y cuáles sus estudios universitarios?
En primer lugar, desde una perspectiva
teórica, tratar de dar cuenta de los distintos conceptos de sociedad civil y poste-
riormente reflexionar un poco sobre las prácticas políticas que se han derivado de los
distintos conceptos de sociedad civil, los pro y los contra que esas prácticas políticas
han tenido. En tercer lugar reflexionar un poco sobre el papel que la sociedad civil tiene
en la gestión de los asuntos públicos. Pero el hilo conductor de la ponencia, trató de
debatir algunos mitos que se han establecido sobre conceptos de Sociedad Civil y Estado.
Muchas veces cuando se habla de la sociedad civil se da una definición que yo llamaría
más teológica que sociológica, en el sentido que se parte de la idea que la sociedad
civil es el conjunto de organismos privados que de alguna manera legitiman o cuestionan
las acciones del Estado, pero donde los actores sociales que la conforman, siempre están
llenos de buenas intenciones y buscan en el bien común y se olvida que en la sociedad
civil hay una amalgama de actores sociales.
La Sociedad Civil también para darle un
ejemplo, son los pandilleros organizados o son los grupos que ponen bombas en otros
países, o son los fundamentalistas religiosos que buscan el suicidio colectivo. Hay que
tener un concepto menos romántico de sociedad civil. Otro de los mitos del concepto de
sociedad civil es que la sociedad civil actúa en beneficio y en nombre del bien común y
aunque hayan actores que así lo hagan, precisamente por su naturaleza tan variada y tan
heterogénea es una arena de conflicto, de competencia, donde en ese conflicto y
competencia siempre se persiguen intereses que no necesariamente convergen hacia un mismo
objetivo y donde, con todo respeto, algunos representantes de Organizaciones No
Gubernamentales, desde sindicatos de empresas, etc., se arrogan a veces el derecho de
hablar en nombre del bien común y de salvaguardar los intereses del bien común, cuando
talvez lo que están haciendo es simplemente defendiendo los intereses de un sector muy
particular.
En cuanto a mis estudios estoy terminando
mi tésis de doctorado en Ciencias Políticas en la universidad Complutense de Madrid,
España y antes estudié una Maestría en Sociología en la Universidad Católica de
Lovaina, en Bélgica y soy consultora del PNUD.
Surgió el tema de si los
partidos políticos son o no parte de la Sociedad Civil, cómo ubicarlos desde su
perspectiva, Nelly?
Hay distintas maneras y distintas
asepciones de comprender lo que son la Sociedad Civil y el Estado. Yo me declaro una
seguidora de los conceptos del teórico italiano Antonio Gramci, él solía decir que el
Estado lo conforman dos grandes bloques: la Sociedad Civil, que es el espacio del mundo
privado, donde la manera de actuar de los actores sociales es la búsqueda del consenso a
través de la hegemonía, es decir, a través del uso de la persuasión y no de la fuerza
y, la sociedad política, que es el momento de la coerción, el momento de una serie de
aparatos que tiene el Estado para ejercer su autoridad y para regular el ejercicio del
poder. Sin embargo, Gramci sostenía que esos dos momentos no podían verse separados, que
eran parte de un todo y que lo importante no era fijarse tanto en la sociedad civil o en
el estado, sino en el nexo orgánico que existiera en ellos. Desde esta perspectiva los
partidos políticos son parte de la superestructura, son parte de la sociedad política,
son parte si se quiere de aquello que no es sociedad civil, pero sin embargo los límites
entre la sociedad civil y el estado son muy laxos, muy flexibles, le voy a poner un
ejemplo, yo puedo pertenecer a un partido político, pero también en mi vida diaria me
enfrento a demandas y a necesidades que son propias de mi condición de ciudadano. Si soy
madre de fami- lia pertenezco posiblemente a una organización de padres y madres de
familia, si trabajo activamente en el barrio, pertenezco a alguna asociación de vecindad.
Separar realmente de manera muy abrupta, lo que es sociedad civil de lo que es sociedad
política, a veces no lleva al análisis claro y práctico del papel y la ínter
actuación de los actores sociales, pero sin embargo en teoría política en un concepto
muy estricto y borrando esos límites difusos que hay, los partidos políticos al
perseguir la toma del poder, son una especie de proto estado y en tanto se ubican en la
sociedad política y no en lo que se llama sociedad civil, porque pretenden alcanzar el
poder político, independientemente de que ellos o los miembros de esos partidos
políticos puedan jugar una plura- lidad de roles, tanto a nivel de la sociedad política,
como a nivel de la sociedad civil en tantos ciudadanos que son desde una nación o de un
país concreto.
Nelly con respecto a los
medios masivos de comunicación, cuál es el rol que Ud. le asigna?
Yo decía que dentro de la sociedad civil
hay organismos que por su importancia su protagonismo se pueden llegar a convertir en una
especie de sociedad civil dentro de otra sociedad civil y este teórico italiano que
mencionaba Antonio Gramci solía decir que por la experiencia de la Iglesia tanto en su
estructura jerárquica como en la difusión de su consenso, de sus ideas religiosas,
había sido durante mucho tiempo o fue durante mucho tiempo, una sociedad civil dentro de
otra sociedad civil. Los medios de comunicación prácticamente son uno de los elementos
de la sociedad civil y en tanto formadores de opinión publica pueden bien conducir una
sociedad hacia una opinión pública favorable a prácticas colectivas o desfavorable a
esas prácticas colectivas y también pueden incidir mucho en el papel que tienen los
ciudadanos y las ciudadanas frente al Estado y también en transformar algunas prácticas
del mismo. Pero debido a la globalización y debido al poder que la comunicación de masas
está teniendo en delimitar las identidades colectivas, delimitar también opiniones sobre
asuntos muy particulares, diría que los medios de comunicación pueden llegar a ser en el
mundo contemporáneo de la globalización, una sociedad civil dentro de otra sociedad
civil y por eso apuntaba en mi intervención que es importante que los ciudadanos, que los
organismos privados, las identidades que participan en la búsqueda de más ciudadanía,
persigan o traten de conseguir alianzas con los medios de comunicación en pro del
consenso, de la concertación de acciones y en pro no de una sustitución del papel del
Estado, pero si de mejorar los canales de comunicación política entre el Estado y la
Sociedad Civil.
Cuando usted habla Nelly de
más ciudadanía estamos hablando de mayor participación ciudadana, me imagino yo.
¿Cuál es el nivel de participación que tenemos nosotras las mujeres, siendo como es el
caso que constituimos más del 51% de la población nicaragüense?
Creo que en Nicaragua si vemos hay puntos
de vista relativos. Si hacemos un análisis retrospectivo es evidente que las mujeres, yo
diría que por mérito propio hemos incursionado en un montón de sectores de la sociedad,
de los cuales habíamos sido excluidas y eso se da en todos los campos, las mujeres tienen
casi una matrícula paritaria a los hombres en la educación, generalmente son mejores
alumnas y eso no es porque sean más o menos inteligentes que ellos, sino porque la misma
exclusión las obliga a destacarse más, estamos tomando lugares preponde -rantes en el
trabajo, etc. aunque cuando se analizan los cargos de poder en los puestos más
piramidales, siempre se mantiene la tendencia de que las mujeres no participamos, o
participamos poco, pero yo diría que no porque no haya una intención para participar,
sino porque hay obstáculos en el sistema que lo bloquean y si es cierto que hay algunos
obstáculos de tipo subjetivo que hacen que muchas veces las mujeres no quieran llegar a
esos puestos, como es la falta de autoestima, el temor a vencer valores patriarcales, la
misma naturaleza de la doble y triple jornada de trabajo, pero creo que si hay un
movimiento social de nuevo tipo que ha incursionado en diversos campos, ese movimiento es
el de las mujeres.
No tengo si particularmente una visión
romántica del movimiento, creo que como en otras formas de movimiento social hay ruptura,
hay acciones no concertadas, hay situaciones donde muchas organizaciones de mujeres se
comportan como un feudo cerrado frente a otras organizaciones, pero que si las mujeres en
determinados momentos cruciales hemos dado una imágen de poder llegar a consensos más
allá de nuestras adcripciones políticas o de nuestro particularismo, por ejemplo, para
las elecciones y hay foros de debate donde lo que nos une es el hecho de ser mujer, de
sentirnos de alguna manera excluidas de las formas piramidales de participación y de
donde al margen de nuestras diferencias políticas hemos podido llegar a acuerdos y a
consensos. Siento que la juventud, en particular la mujer joven necesita encontrar vías
de participación organizada y eso, el movimiento de mujeres tiene que trabajarlo mejor,
cómo llegar a los problemas, a las necesidades y las alternativas que la juventud busca y
en particular la mujer joven.
Su mensaje final, Dra. Nelly
Miranda para los lectores de Páginas Verdes?
Mi mensaje final es que en la búsqueda
de la felicidad y de una mayor justicia que en Nicaragua aparentemente eso está muy lejos
de conseguir, es que las posiciones extremas, es decir exacerbar el papel del Estado, o el
de la sociedad civil o confrontar simplemente esas dos instancias o que la sociedad civil
simplemente trate de llenar los espacios y resolver los problemas que el Estado no ha
podido resolver no lleva a nada. Pienso que tenemos que pensar en el nexo entre sociedad
civil y sociedad política y en una manera y en estrategias de acción que llevan a
redistribuir el poder y a darle el verdadero protagonismo a la ciudadanía, pero también
a demandarle al Estado que nos permitan mayores espacios de protagonismos y a esperar de
él, aunque parezca utópico una conducta y un marco regulatorio que permita una mayor
participación ciudadana. Los y las nicaragüenses estamos cansados de posiciones extremas
y ya es hora de centrarse en lo que estamos tratando más bien en el nexo que debería
existir de entre Sociedad Civil y Estado y no tanto en sus diferencias.
Entrevistó : Ximena Ramírez González