En
primer lugar Ximena, deseo agradecerle la oportunidad de comunicarme con los
nicaragüenses a través de Páginas Verdes. Déjeme decirle que soy guatemalteca de nacimiento. A los 21
años me casé con un diplomático Alemán, y
me fui a vivir a Alemania. Cuando llegué no
sabia ni una palabra de Alemán. Lo primero que tenía que hacer era aprender el idioma,
yo ya había comenzado a estudiarlo en la Universidad de Guatemala. Después de aprender el idioma, que me tomó casi
cuatro años, entré a trabajar, en primer lugar porque estaba acostumbrada a hacerlo en
Guatemala y porque quería ver como era la vida en Alemania. Trabajé en diferentes cosas, que me ayudaron a conocer esa
sociedad, que es la base sobre la cual estoy ahora trabajando con mi esposo y
representando a Alemania en el extranjero.
Logré
con la paciencia y el cariño de todos los que me rodeaban, dominar perfectamente el
alemán, para poder asistir a la Universidad en Boon. Empecé a estudiar Ciencias
Políticas, Historia y Literatura Latinoamericana, en ese entonces nos mandaron a China
que fue el primer puesto que le tocó a mi esposo como diplomático. Llegué a Pekín, creyendo que iba a entrar en una
especie de Bunker con una bombilla desnuda,
que iba a ponerme un trajecito de Mao, que iba a estar como en una gran prisión. No fue
así, en absoluto, al contrario, resultó una experiencia fascinante. La vida fue muy
dura, son sistemas de vida enteramente diferentes. Llevamos a nuestro hijo de año y
medio, no había ni siquiera bananos para darle de comer, todavía no había leche
pasteurizada. Aún como diplomáticos la vida no era fácil, quizás precisamente por
serlo, porque estábamos muy restringidos, sólo podíamos ir a ciertos lugares y salir de
la ciudad con permisos especiales. Nuestro teléfono como todos los de los extranjeros,
estaba intervenido, teníamos espías dentro de la casa, abiertamente, nuestro cocinero,
nuestra empleada, tenían que presentar cada semana un reporte sobre nuestras actividades,
quien nos había visitado, etc. Hasta cierto punto había una presión, la que hizo que nosotros dentro del grupo alemán,
estuviéramos muy unidos, nos ayudábamos, por ejemplo, no habían supermercados, había
un solo lugar donde podíamos comprar ciertas cosas, no habían limones por ejemplo, y
cuando de repente aparecían, todo mundo se llamaba y se advertía, salíamos corriendo en
cosa de dos horas, se acababan. Para darle una idea qué circunstancias fueron las que me
recibieron en China, en lo que después se convertiría
en el amor intelectual de mi vida.
¿Qué la motivó a aprender chino, a conocer su cultura?
Me
fascinaba ver por ejemplo esas miles de personas vestidas de azul en sus bicicletas todas
las mañanas y me martirizaba desde mi
décimo piso estar al margen de la sociedad china, vivía en el edificio más alto de
Pekín en esa época. Ahora un edificio de
treinta pisos es cosa normal, pero en aquel entonces miraba todo Pekín desde mi
apartamento. Sentía que estaba rascando sobre una superficie de vidrio, no sabía como
hacer para poder entrar en ese mundo, era imposible no conocía el idioma, tenía mucha
presión política del sistema comunista, no tenía la libertad de hablar con cualquier
persona, hubiera sido problema tremendo para ellos, más aún sabiendo que era
diplomática.
Tenía
que aprender Chino. Me llegó un profesor. Empecé a aprender las primeras palabras de
Chino, de repente me lo cambiaban. No habían muchos sitios donde salir, llevábamos todos una vida monótona, que psicológicamente es
una presión muy grande verdad. Nos reuníamos todas las semanas, hacíamos pequeñas
fiestas con las mismas personas siempre, con sólo mirar los carros sabía quienes
estaban, porque no habían muchos automóviles, sólo los extranjeros tenían. El Lunes se
podía hablar de una cosa, el Martes repetir la misma cosa, ya para Jueves o Viernes, uno
no tenía ningún tema. Por ello, traté por mi salud mental, de separarme un poco de ese
grupo y buscar alternativas, encontrar puntos de interés.
Solicité
un profesor de pintura China y llegó, fue quizás uno de los días más felices de mi
vida, todavía me acuerdo. Las plantas
alrededor de nosotros, había una flor especial china, con un olor intenso, como al banano
más fragante que uno se pueda imaginar, es precioso y esto mezclado con el olor de las
tintas, y la textura del papel, sumamente sensual, son cosas que a uno le dicen
emocionalmente muchísimo. Desde que hice el
primer trazo de pintura china, fue como entrar a un mundo completamente nuevo, abrir una
ventana hacia esa cultura. Ya había abierto
la puerta del idioma, ahora la de la pintura.
Empecé
a trabajar con el Banco Alemán, allí conocí a una señora China como de unos sesenta
años, talvez, que hablaba muy bien el
Inglés y otro compañero Chino que hablaba muy bien el Alemán y con ellos me ponía
hablar de la China. Yo era la Asistente del Representante
del Banco Alemán en Pekín, habían estudiantes alemanes que llegaban a ayudarnos en la
oficina, que quedaba cerca del Palacio de Verano donde está la Universidad de Pekín. Uno
de ellos estaba estudiando literatura y me contaba acerca de la Literatura China, por ejemplo, El sueño
de la Cámara Roja, contaba de las diferentes escenas, el simbolismo de los trajes y
el maquillaje y me fascinaba. Recorté un anuncio en el periódico que cantantes chinos,
de bel canto, habían ganado el primero, segundo y tercer lugar de canto occidental, siendo chinos, y yo que siempre mi sueño fue
cantar, lo había hecho en Guatemala, pero quería aprenderlo como debía ser. Me esforcé en encontrar un profesor de canto por
casi un año. Muchas personas deben haber pensado que estaba bien aprender chino, pero bel
canto en chino era demasiado. Precisamente con la señora con la que conversaba acerca de la cultura china
en inglés, conseguí al profesor, ya que un amigo suyo era el Director del Conservatorio
y empezó a enseñarme canciones hermosas de Shubert en Chino y yo les escribí a mis
amigos, para que se mataran de la risa, como era posible cantar estos clásicos en chino.
De
casualidad sólo tenía las partituras de canciones tradicionales chinas, así que
trabajamos con ellas y quedé maravillada. Son de una belleza y de un sentimiento
extraordinarios. Lo que los chinos no se atreven a decir lo cantan. La dicción era
fundamental, así que me esforcé
tremendamente para perfeccionar mi chino. La meta era tomar parte en el concurso anual de
Radio Pekín con canciones tradicionales.
Llegó el día del concurso, estaba muy nerviosa, vestida con mi traje rojo y con mis
florecitas canté una canción de Shangäi, Completamente
de memoria había aprendido las palabras. La audiencia era a nivel nacional, tenían que
dar unas cuatro o cinco semanas de tiempo para que todas las personas de todos los puntos
de la China emitieran su voto, además de un jurado calificador. Gané el segundo lugar.
Fue increíble. Lo más divertido fue que empezaron las entrevistas y empezaron los
artículos en el Periódico Cultural de
Pekín muy conocido y de mucha fama, igual la radio me entrevistó. Tuve que hacer un
vídeo con el mejor estudiante del Conservatorio Nacional, teníamos que cantar la
canción de una ópera muy conocida, todo
salió bien. Sentí que me adentraba profundamente en su cultura, en su vida. Había
abierto ya no la ventana, sino el portón de la cultura china, con sus canciones. Luego de
cinco años en Pekín, nos mandaron a El Salvador. Ya estaba apasionada por lo chino,
intelectual y emocionalmente enamorada de esa gran nación.
En qué consiste el estudio de la cultura china, qué es la Sinología, cómo se inició Ud. en ella?
Afortunadamente
nos mandaron más temprano de lo planeado de regreso a Alemania, viendo la Universidad de
la alegría se me salieron las lagrimas. Al día siguiente llegué a inscribirme y empecé
con literatura latinoamericana y de manera intensiva los estudios de chino. Empecé y
estaba feliz. Estudié tres años, hasta que
nos mandaron a Hong kong, a la semana entré directamente a la Universidad de Hong kong,
para continuar con mis estudios de Sinología. El estudio de la historia estaba acoplado
con el arte oriental, era fabuloso. Así empecé
y vi otro aspecto de lo que es la Sinología. La Sinología es el estudio de la China en
su totalidad: idioma, literatura, historia arte, religión, filosofía política, todo.
Aprender de lo chino y de la China, era otra contribución a mis conocimientos de
Sinología, fue un estudio intensivísimo, de verdad, año y medio más o menos. Ya estaba yo visualizando mi examen
cuando Homea a Alemania, entonces mi interés era estudiar el Mandarín así que
empecé los estudios intensivos de éste, éramos nada más un grupo de diez personas. Yo
era la única del Occidente. Por supuesto estaba aquello de nosotros los Asiáticos y allá, ella, la latina. Lo
divertido fue que la gran mayoría de mis compañeros eran Japoneses, nos hicimos
amiguísimos, a ellos les divertía mucho como me enojaba esa separación aquí los de
Asia, allá la de Occidente, yo decía es algo contra lo que yo siempre he luchado y a lo
que me he revelado.
No
sirve cultivar la separación como dos mundos y dos civilizaciones, de ninguna manera, He
vivido lo suficiente en China para poder decir que son seres humanos exactamente como
usted y yo. Por intereses de algunos de ellos que cultivan su propia exoticidad, o por
nosotros que queremos hacernos los importantes, diciendo que la China ese es un mundo
aparte. Eso es falso. Una de mis metas es poner un granito de arena para lograr limar
asperezas. Era la única latina estudiando
Sinología tanto en Alemania como en Hong Kong, hasta que me di cuenta que estaba en
realidad sola, que pertenecía a otro planeta.
En tres años intensivos de estudios de Sinología, estaba lo suficientemente avanzada para hacer mis exámenes, Ahora la escritura de la tesis de Maestría se lleva un año. Era necesario para hacer las investigaciones, correr de una punta a otra de Boon a Hamburgo, donde estaban los archivos sobre la situación política. Mi tema era sobre la unidad Centroamericana a nivel político, económico y social. Era preciso hacer todos estos preparativos. Gracias a Dios lo logré a tiempo. Me gradué. Luego nos trasladaron a Guatemala. En Guatemala me decidí a impulsar la Sinología, allá entré a la Universidad Rafael Landivar, ellos tienen un programa cultural que se llama Miércoles Radial Rafael Landivar, éste me pareció un marco ideal para dar a conocer las cosas que había aprendido. Desde el momento que llegué he sentido como una especie de obligación de dar a conocer aquello que yo he aprendido.
El camino que ha recorrido es largo, y está lleno de espinas pero también lleno de flores, porque permítame decirle que en ese Auditorio del que yo participé en su conferencia sobe los rasgos culturales chinos la gente estaba boquiabierta, escuchándola con una pasión y con un nivel de concentración que dice muchísimo de la manera que usted trasmite su amor por ese pueblo, esa cultura, ese idioma y cómo lo habla, la felicito y estoy muy orgullosa de haberla conocido.
Muchas
gracias, Ximena. De veras me siento muy privilegiada y le doy las gracias de todo
corazón, de que me reciban de esta forma, con los brazos abiertos, o más que todo que
reciban con los brazos abiertos este amor por la China, que estoy tan ansiosa de dar.
¿Cómo es que se monta esta series de conferencias sobre la China en Nicaragua , porque a usted la ha invitado la Fundación Cultural Nicaragüense China, como se arma la estructura de conferencias con la UAM?
He
aceptado gustosa la invitación para venir a impartir esta serie de conferencias,
inclusive hice la lista tentativa, de los temas a dar. La meta que tengo en mente es que
después de haber escuchado esas ocho conferencias quiero que todas las personas que
tomaron parte, tengan una visión global de
lo que es la nación China y digo la nación china, no estoy hablando de un país en
especial, porque hay varias chinas, está la China Continental, está China Taiwán, está
Singapur, está Malasia, yo no estoy diciendo que esas sean chinas en sí, pero la población China en esos países es tan
grande que por supuesto tienen un peso socio cultural económico, específico, político
tal vez, no lo sé pero ahí está Hong Kong
que es otra China, es necesario saber conocer la dimensión histórica de cada una de
estas chinas, si así lo podemos decir. Mi sueño en realidad es que al final de estas
conferencias cuando ustedes vean a una persona china no miren sólo los ojos rasgados,
sino que miren a través de esa persona, su alma, su mentalidad, su composición cultural,
de esta persona china, que ustedes descubran su trascendencia.
Lic. Lourdes Prego, miembro de la Fundación Cultural Nicaragüense China. Cómo se estructura esta serie de conferencias con la Dra. Fernández?
En
realidad nos dimos cuenta de que ella estaba impartiendo estas cátedras de Sinología
porque fue invitada hace un tiempo a venir a
dar una conferencia al respecto a través de la UAM en Nicaragua. Muy gentilmente ella se
ofreció a colaborar con la Fundación Cultural Nicaragüense China para dar a conocer y
difundir esta ancestral cultura en Nicaragua. La
Fundación Cultural Nicaragüense China, surge del interés en la Embajada de la
República China Taiwán y de un grupo de nicaragüenses, para unir los lazos entre ambos
países, que ya de por sí han sido
estrechados en los últimos años, gracias al apoyo que China Taiwán ha dado a Nicaragua
y al respaldo que Nicaragua le ha brindado a China-Taiwán
como nación ante su situación política a nivel mundial.
Nos
hemos hermanado y esto ha hecho que la Embajada Taiwanesa y la Fundación tengan muchos
intereses comunes, que se muevan juntas para muchísimas cosas, esto repercute pues en
beneficio económicos para Nicaragua, ya que hemos tenido de China Taiwán muchas
donaciones para nuestro pueblo. Veamos la importancia que ha conquistado China Taiwán en
el turismo centroamericano, basándolo en una integración turística centroamericana,
cada país goza de su identidad propia, y a la vez, se plantea un turismo colectivo, a
toda la región, proponiendo como destino la región centroamericana. La formulación de paquetes turísticos a nivel
regional, para crear las actividades al que llegue a un país, pueda recorrer toda
Centroamérica como un solo paquete y no vernos dispersos. A raíz de todo ello se han
estrechado los lazos que nos vienen uniendo. Comienza a surgir en Nicaragua el interés
por el estudio de algo que no conocemos realmente: la cultura China, aprendemos a
interesarnos en el Arte Oriental a
profundidad.
Para
esto se ha creado un espacio para facilitar la adquisición de esos conocimientos y dar
cabida a que las personas puedan dialogar y debatir en torno a esta temática y llegar a
sus propias conclusiones. El objetivo de estas conferencias es motivar el interés y el
amor por la cultura china. Para ello, hicimos uso del ofrecimiento de la Dra. Fernández,
quien elaboró un programa de ocho conferencias: Los Rasgos de la Cultura
China, El Budismo en China y su arte, Breve Historia de la Ultima
Dinastía China, la Dinastía Quig, Las Guerras del Opio: El Nacimiento de
Hong Kong, China en la Encrucijada Fundación de la República de China y Fundación de la República
Popular de la China, De Confucio a Sun tzu: Reflexiones sobre el Alma
China, Reseña de la Literatura China y para finalizar Los
Festivales Chinos, de los que solamente
conocemos los dragones, pero no sabemos realmente que significan.
Conocemos
la historia, hemos visto muchos circos, muchas actividades chinas muy lindas, pero no
conocemos la importancia cultural que tienen estas festividades y el significado real de
estos eventos, que más que fiestas, son un acontecimiento cultural. Nuestro interés es
dar a conocer esa magnífica cultura, que con el valiosísimo apoyo de la Dra. Mayra
Fernández por primera vez en Nicaragua, se impartirá este grupo temático de
conferencias para profundizar en parte, no con la rigurosidad ni profundidad que merece el
tema, pero que es demasiado amplio para abordarlo en sólo 8 cátedras y abarcar tan
amplia cultura, pero si despertar el interés
por la misma.
Lourdes, permítame felicitar a la Fundación Cultural China Nicaraguense, y a Ud. Dra. Fernández, agradecerle su presencia para conversar con nuestros lectores acerca de este tema tan extraordinariamente rico, vasto y variado, yo estoy muy contenta de poder servir de vehículo de transmisión de las ideas y de las conferencias, quiero reiterarles mi ofrecimiento desde Páginas Verdes de mantener un espacio abierto permanentemente para que ustedes den a conocer elementos fundamentales de la Cultura China, que mantengamos en contacto. Sus palabras finales Dra. Fernández para los y las lectores de Páginas Verdes, igualmente usted Lic. Prego, su mensaje en este mes que se conmemora el Día Internacional de la Mujer y el Día Nacional del Periodista...
Muchas
fechas que nos unen a las tres en realidad,
pues todo lo quiero es dar un saludo, muy,
pero muy cariñoso y caluroso al pueblo nicaragüense, agradecerles de todo corazón el
interés que muestran por la Cultura China, poner todo lo que esté a mi alcance para que puedan conocer un poco más de esta
cultura tan rica y talvéz si instar a la mujer nicaragüense a desarrollarse, a seguir
inquietudes así como yo seguí la mía, estaba en un lugar en donde solo me quedaban dos
opciones, el ocio o entrar de lleno en aquella cultura que me estaba recibiendo como su
huésped y resultó un enorme amor por la China. Cuántas mujeres no estarán pensando
proyectarse, realizarse en algo y tal vez no se atreven, hay tantas barreras que
lamentablemente a través de los años nos hemos puesto y nos han impuesto, debemos saltar
esas barreras, abolirlas, atrevámonos a ser y a hacer cosas, a desarrollar cualquier
talento que tengamos y ponerlo al servicio de las personas que nos rodean. Ese es mi mensaje y a Ud. Ximena, desearle siga
cosechando éxitos constantes con su extraordinaria labor informativa desde Páginas Verdes.
Lic.
Prego: Bueno, pues yo considero, que ahorita al celebrarse el año del Periodismo podemos
mencionar uno de los valiosos aportes que China ha hecho al arte escrito, a la edición del papel, el instrumento chino, la
tinta, la imprenta surge ahí. Creo que para
el periodismo hubiera sido muy difícil dar esos avances sin todos estos recursos, sin el
aporte chino. Lo menciono para ver lo entrelazadas que están nuestras culturas, desde
hace muchísimo tiempo. Nosotros constantemente usamos juegos pirotécnicos, otra
invención china. Invito a los nicaragüenses
a participar en estas conferencias de las Dra. Fernández para ampliar nuestros
conocimientos con respecto a esta maravillosa cultura.
Las mujeres nuevamente dan el ejemplo que podemos ser únicas en nuestro campo como la
Dra. Mayra Fernández Schäfer, única en toda América experta en Sinología. Deseo
además Ximena, sumarme a sus felicitaciones por nuestro Día, por ser periodista y por
cumplir con éxito la noble misión de educar
informando con alta calidad a los lectores de Páginas
Verdes.
Entrevistó:
Ximena Ramírez González.