Estamos en compañía del Dr. Mario Lacayo Lugo, especialista en cirugía plástica, estética y reconstructiva, quien además es graduado en anesteceología, una combinación sumamente útil, práctica y no siempre común en un cirujano plástico para la ejecución de sus funciones cotidianas. Con él vamos a conversar acerca de diferentes tópicos, pero en primer lugar queremos Dr. Lacayo que usted se presente  en términos familiares, académicos y profesionales?

Muchas gracias Ximena, mi nombre es Mario Lacayo Lugo, mi padre don Mario Lacayo Rappacioli de Diriamba, donde yo nací, mi madre doña Gloria Lugo Morales, hija de doña Tina Lugo, que todavía mantiene la firma Tina Lugo después de 60 años de fundada. Salí de Nicaragua a raíz del terremoto, me fui para USA a completar estudios de Inglés, estuve allá tres años, allí comencé la Universidad allá pero por razones económicas, en esa época era una época muy difícil,   después del terremoto no había nada, la universidad carísima, pero aún así con los estudios que hice allá y con las notas que tenía conseguí una beca para ir al Brasil.  En 1977 me trasladé al Brasil, donde hice el curso de Medicina en el Brasil, el cual terminé en 1983, después de haberme graduado de Médico General en Brasil, yo quería hacer cirugía plástica, para lo cual es prerequisito, en todos lados del mundo, que el cirujano plástico pase por un entrenamiento fuerte en cirugía general, esto va hoy en día entre 3 y 6 años en la actualidad. En aquella época eran tres años obligatorios, los cuales hicimos en el Hospital de Servidores de Minas Gerais. Durante esta época en que trabajamos durísimo, tuve tal vez un poco de suerte pero creo que también fue un trabajo intenso.

Por méritos y por honra al médico me fue otorgada en el año 1984, una condecoración muy especial, me condecoró en la Plaza Pública, el personaje que en esa época era el Gobernador del Estado de Minas Gerais, que se llamaba Tancredo de Almeida Neves. Conservo siempre el Diploma y la Medalla. Esta medalla se llama “La Medalla de la Inconfidencia” que  representa al primer grupo que no confiaban en el Rey de Portugal y que se constituyó en el Primer Movimiento de Independencia del Brasil y casualmente así como en Xica De Silva, la novela que tanto ha gustado aquí en Nicaragua, él nació en Minas Gerais. La Medalla de la Inconfidencia es la segunda medalla más prestigiosa en el Brasil, la primera es “la Cruzeiro de Sul”. Me condecoraron en la ciudad de Ouro Preto, una ciudad histórica, que es considerada patrimonio de la humanidad, por su singular y bella arquitectura. Hay 300 y tantas iglesias, es lo que queda, la mayor herencia histórica, del tiempo de la Colonia en el Brasil,  El Dr. Tancredo de Almeida Neves, era entonces el Gobernador de Minas Gerais y meses después él corría para candidato de la República y llegó a ser electo Presidente del Brasil, pero tuvo un problema médico y dos días antes de la toma de posesión tuvo una perforación del intestino grueso y murió. En el Diploma está escrito el nombre de él y esta medalla es dada por un Consejo que lo componen el Gobernador del Estado de la Academia  Mineral * el Director, el Rector de la Universidad Federal de Minas Gerais y otras personas eminentes de la comunidad de Minas Gerais, que es una de las comunidades más fuerte en el Brasil, porque esta es una comunidad tradicional y donde ha salido gran número de personas famosas como son el Profesor Ivo Pitanguy, quien además de ser el Padre de la Cirugía Plástica Moderna en El Brasil y en el mundo, fue durante tres años, mi querido Maestro. Otra persona famosa es Luscelinio Kesbischeck, quien construyó Brasilia, la ciudad más moderna del Sur del Continente y además, el famoso Pelé llamado Edson Arantes de Nascimento que nació en Minas Gerais.

Después de estos tres largos y pesados años de estudio, terminamos la especialidad Cirugía General. Apliqué luego para la Residencia de Cirugía Plástica, en Río de Janeiro con el profesor Ivo Pitanguy, fui aceptado mediante examen oral y escrito. Me trasladé a Río de Janeiro por otros tres años, pasé la residencia con el profesor Pitanguy trabajando hombro a hombro con él. Según entiendo yo, hasta ahora soy el único nicaragüense que ha sido discípulo   suyo, durante toda la especialidad y que ha hecho la residencia completa en tan prestigiosa institución. La residencia culminó con la graduación en diciembre de 1987.

En Enero de 1988 me casé en Miami con una nicaragüense, Josefina Rodríguez Gabuardi, con la cual estoy felizmente casado, tenemos tres lindos niños. El casamiento fue en Miami, en esa época había decidido quedarme en el Brasil, volvimos a Brasil a la ciudad donde yo había estudiado el curso de medicina, que fue donde me ofrecieron trabajo, que es la Ciudad de Victoria, en el Estado llamado Espíritu Santo, que es una ciudad sobre el litoral a 500 kms. al norte de Río de Janeiro. Ahí volví al hospital a  trabajar con los mismos que habían sido mis maestros, ahora eran mis compañeros y ahí ejercí durante 3 años (1988-1991) adquirí experiencia en Cirugía Reconstructiva, Cirugía  de Cáncer, Cirugía Reparadora, Quemadura, etc. Yo ya había estado en otras ocasiones en el servicio del Dr. Ralph Millard que además de ser un gran amigo y contemporáneo del profesor Ivo Pitanguy es uno de los más grandes cirujanos plásticos del mundo. Es un médico que tiene en su haber ocho libros escritos de Cirugía Plástica. Para los entendidos en el asunto, para que ustedes sepan él es básicamente el creador de la técnica universal para el labio leporino, todas las cirugías que hace Operación Sonrisa,  se hacen con la técnica que él creó, que es la mejor técnica que ha sido descubierta hasta la fecha.

Había estado de vacaciones en los años 83 y 84 en Miami y  en el Servicio del Dr. Millard, estuve en tres ocasiones diferentes. Finalmente le pedí que si podía hacer un Fellowship(ECFFNG), esto es una beca para estudiar en los EE.UU. con él. Me fue otorgada. La efectué en 1991, por un período de 6 meses. La idea era posteriormente Home al Brasil, pero vimos que con el Gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro ya estaba cambiando el panorama en Nicaragua. Empezamos a venir con frecuencia. Cada año y luego cada seis meses a realizar cirugías plásticas aquí. Decidimos no volver al Brasil, e intentar de nuevo rehacer mi vida en los EE.UU. Para ello tuve que estudiar de nuevo, hacer el famoso examen al que denominan la reválida que es un examen durísimo, dura tres días, hay que pasar con un promedio arriba de 70% y que solo dan prácticamente dos o tres oportunidades para pasarlo. El examen lo realicé en 1992, lo pasé satisfactoriamente en la primera presentación y lo pasé con nota de 80, según entiendo el porcentaje de alumnos que pasan este examen con esta nota y en la primera vez es apenas del 3 al 5%. Recomenzamos nuestra vida de nuevo en los EE.UU. y fuimos a Michigan, a la ciudad de Pontiac que es un suburbio de la ciudad de Detroit. Volví a comenzar con cirugía general, hice dos años nuevamente de Cirugía General que sumados a los otros tres del Brasil, son cinco, esta vez al estilo americano.

 Los dos años incluía: Cuidados Intensivos, Cirugía de Corazón Abierto, Cirugía Ortopédica, Cirugía Plástica, Cirugía General, Cuidado General del Paciente. Durante este período tuve la oportunidad de presentar un trabajo de urgencia, el cual presentamos en el Colegio Americano de Cirujanos, que se llama “Lung Saving Procedines in Trauma”, que además de esto fue un trabajo experimental, original y por lo cual también recibimos un Diploma de reconocimiento en 1994. Después de esto, por razones burocráticas, el American Board of Plastic Sungery, o sea el Colegio Americano de Cirujanos Plásticos, een el que rige que si usted no es americano graduado, tiene que hacer 6 años de Cirugía General, el problema es que el extranjero que entra, es   básicamente por suerte, aunque tenga iguales méritos que el americano, éste pasa   primero y dejan de último a los graduados extranjeros. Decidí continuar mi carrera técnica en anestesiología. Fui aceptado en varios lugares como en Boston City Hospital, pero no quise ir allá. Fui aceptado también en New York, en Saint Lake Roosevelt, en el New York Hospital, donde tampoco quise ir. Opté por irme a la ciudad de Tampa, al Tampa General Hospital que está directamente afiliado con la University of South Florida, para estar cerca de la familia y de mis compatriotas nicaragüenses. Pasamos tres años realizando el curso de anestesiología, el cual terminé completa y satisfactoriamente. No solo fue un trabajo, sino que volver a comenzar la residencia con todo lo que ella implica: los horarios, todas las guardias, volver hacer Cuidados Intensivos, Anestesia y Corazón Abierto, Neuroanestessia, Anestesia Obstétrica, Anestesia Pediátrica, Anestesia para Casos Complicados, etc. que sumaron más de 1,500 casos en 3 años. Esto culminó con mi graduación en julio de 1997 y para esta época ya habíamos decidido Home a radicarnos en Nicaragua. Teníamos ya dos niños, Verónica y María José. Queríamos volver a la patria, porque queríamos que nuestros hijos crecieran en sus raíces culturales, rodeados de la familia.

¿Cuándo Dr. Lacayo Lugo, decide venir a radicarse en Nicaragua, a qué se ha dedicado usted en estos años?

Después de estar algunos años solos en el Brasil, mi esposa y yo, queríamos volver a Nicaragua, pero por las condiciones de inestabilidad, política y económica del país no considerábamos que era el momento de Home. Cuando terminé todos estos estudios y pensando que la situación estaba un poco mejor, decidimos que era mejor para nosotros y para los niños Homenos al terruño. Esto fue en el año 1996. Fue un año de debate. Aquí estamos, sigo felizmente casado, ya tenemos tres niños.  Trabajo en mi consultorio privado, además de horas de consulta en los hospitales públicos. A la labor que nos hemos dedicado aquí, además de mi clínica privada, ubicada en Plaza España, ha sido hacer labor social. He participado desde que llegué, en dos ocasiones con Operación Sonrisa, haciendo operaciones de labio leporino. Hemos cooperado con la Asociación Pro Niños Quemados que dirige la Sra. Vivian Pellas APROQUEM. Hemos colaborado con los  médicos norteamericanos y nicaragüenses, hemos ido a trabajar al Ingenio San Antonio en tres ocasiones en el último año para reparar a niños quemados, secuelas de quemaduras a personas que no tienen medios económicos para operarse.

¿Cuáles son sus planes a mediano plazo en Nicaragua, Dr. Lacayo Lugo?

Nuestro objetivo es crecer, aportar a la especialidad de Cirugía Plástica, mejorarla, crecer con el país, ayudar a crecer a Nicaragua y ayudar a los niños pobres a que vuelvan a tener su sonrisa, a lograr que tengan menos cicatrices, a que recuperen al menos un aspecto normal. Para esto nos estamos integrando al Hospital Vélez Páiz  y vamos a comenzar a trabajar ahí una a dos veces por semana, dando tiempo de consulta y operando de manera absolutamente  gratuita. Coninúo colaborando de manera activa con la Asociación Pro Niños Quemados de Nicaragua, trabajando con la Sra. Vivian Pellas, para mitigar en algo las terribles secuelas de las quemaduras fundamentalmente en la niñez nicaragüense. El próximo evento que tenemos es en Junio, estamos invitando al Dr. Anthony Wolfe, que es uno de los más grandes cirujanos cráneo maxilo faciales del mundo y que incidentalmente es discípulo del Dr. Millard y que yo tuve la oportunidad de conocerlo y trabajar con él cuando estaba haciendo mi beca con el Dr. Millard.

Dr. Lacayo Lugo, pienso que es útil que usted explique en términos didácticos, cuál es la diferencia entre cirugía plástica estética y cirugía plástica reconstructiva, que son  las dos grandes vertientes de la cirugía plástica?

Efectivamente Ximena. En el entrenamiento de un cirujano plástico debe ser la mayor parte, la carga horaria más fuerte, la de cirugía reconstructiva que fue el origen de la Cirugía Plástica. Las dos grandes ramas de la Cirugía Plástica, son la Estética y la Recconstructiva o Reparadora. El objetivo principal en la Cirugía Reparadora es volver a lo normal, devolverle al paciente el aspecto natural, la mayor normalidad posible. Por ejemplo tenemos a un paciente con un labio leporino, que tiene el labio hundido, tiene la nariz aplastada, etc. tenemos que devolverle un aspecto normal, que no asuste, que no cause impacto en los otros, que no le críe complejos. Otro ejemplo sería secuelas de accidentes automovilísticos, o bien, Cirugía de Cáncer, que viene a ser un poco destructiva, porque en el instinto de uno resecar grandes cantidades de tejido para erradicar la enfermedad, se quitan grandes cantidades de tejidos, los cuales hay que reconstruir. En la Cirugía Estética, su objetivo primordial es mejorar o superar lo normal, queremos que la persona se vea mejor de lo que se ve, embellecerla, hacerle sentir mejor, más joven y atractiva, refrescarle el aspecto.

Por ejemplo, podemos tener una nariz que está un poco caída, a la cual le podemos devolver un balance estético, si le resecas un poco el dorso, si se le acorta un poco y se le levanta la punta de la nariz, de manera que sea algo más estético. Para ello nos guiamos por un concepto  que se llama lo bello ideal o lo bello normal y que para su inspiración el cirujano plástico tiene que tener un cierto entrenamiento artístico, lo que nos inspira en ello más que todo son las tradiciones griegas. Para lo cual hay muchos estudios, pero la mayor parte de estos fundamentos los ejecutaron los griegos desde hace dos a tres mil años. Estudiándose las estatuillas griegas, estudiándose también a Leonardo Da Vinci, quien  hizo muchos estudios en Anatomía Humana, Anatomía Comparada y proporciones buscando siempre la repuesta a cómo definir la belleza, que es lo bello normal, cuáles son sus parámetros. Para esto hay mil definiciones y no creo que ninguna sea totalmente correcta ni totalmente errada, el concepto de belleza varía de acuerdo al lugar y momento histórico que estemos analizano, depende de las razas, etnias, ideologías, religiones, culturas e ideosincracias, la belleza es una y diversa a la vez, sus definiciones cambian con el devenir del tiempo.

La belleza puede estar basada más bien en una en una armonía del conjunto que simplemente en un aspecto de la fisionomía, por ejemplo, la nariz, o que simplemente en un ojo levantado o una boca bien hecha. Existe otro concepto que ha sido aprobado numerosas veces, esto fue establecido por el Dr. Ralph Millard que se llama “la proporción de oro” que es simplemente una ecuación matemática, es un poco compleja, pero esta proporción se repite en toda la naturaleza y es lo que hace de cierta manera todas las cosas bellas, no solo viendo el Partenón se observa esta proporción, sino cualquier otra cosa bella en la naturaleza. Volviendo un poco a la proporcionalidad podemos observar simplemente que por ejemplo, el tamaño de una nariz en una cara debe ser básicamente igual al del tamaño de la oreja, el tamaño de la oreja y el tamaño de la nariz son básicamente iguales al tamaño del pulgar. Para dar otro ejemplo, la distancia entre un ojo y el otro debe ser el tamaño de otro ojo. Cuando estos elementos no están en proporción, decimos que algo está feo o que está fuera de proporción, es algo que no es estético a los humanos.

Dr. Lacayo, cuáles son las cirugías plásticas estéticas más comunes en Nicaragua?

En Nicaragua las cirugías estéticas que yo realizo más van en el siguiente orden: cirugía estética de los ojos o sea los párpados, creo que viene este tipo viene en primer lugar, en segundo lugar vienen implantes de mamas, aumento de mamas con implantes, en tercer lugar, liposucción, en cuarto lugar creo que vendría la cirugía estética de la cara y en quinto lugar probablemente, viene cirugía plástica del abdomen y reducción de mamas.

Otra cosa, Dr. que es bueno desmistificar y que es un tabú, es hablar de la cirugía plástica estética para hombres y yo entiendo que no es cierto que solo la mujer acuda a la cirugía plástica para embellecerse o rejuvenecerse, especialmente en el mundo tan competitivo en el que vivimos, a todos sin excepción nos gusta vernos mejor y así tener más oportunidades laborales, etc. de igual forma los hombres y cada vez más los ejecutivos modernos por razones profesionales están dispuestos a efectuarse este tipo de cirugía, es cierto o nó?

Realmente Ximena, en el mundo moderno cada vez es mayor el número de hombres que recurren a la cirugía plástica por razones estéticas. Cuando yo estaba haciendo entrenamiento en Río de Janeiro, en el Brasil, entre 1985 y1987, nos mostraron que la proporción de mujeres para hombres que se hacían cirugía estética era 80% mujeres y 20% hombres, 90% mujeres y 10% hombres. Hoy en día se calcula que es 60% y a veces hasta 50% mujeres y 50% hombres. La vanidad no es exclusiva de los hombres, es una cosa común a ambos sexos. El deseo de superarse, de tener una mejor imagen, no es solo patrimonio exclusivo y excluyente de las mujeres, en absoluto. Es una cualidad inherente a la persona humana. Todos los pacientes masculinos y femeninos quieren verse mejor, especialmente, como Ud. señalaba, en el mundo actual que hay una alta competitividad y hay un deseo de superación y hoy en día tenemos mucho mejores medicamentos y analgésicos que permiten una recuperación mucho más efectiva y rápida, mucho más seguridad, son cirugías que son prácticamente ambulatorias, el paciente sale caminando sin problemas del consultorio. Por ejemplo, un párpado puede ser hecho con anestesia local, sedación parcial, en una cirugía que dura aproximadamente hora y media y se hace en régimen ambulatorial, externo, no debe ingresar al hospital, personalmente así la hago. Hacemos la cirugía, el paciente se queda dos horas en recuperación y después de este lapso de tiempo el paciente se levanta y puede irse a su casa, perfectamente, sin ningún riesgo.

Cada vez las cirugías además entrenan menos riesgos para el paciente?

Los riesgos vienen de otros lados. El paciente tiene que estar saludable, etc. pero hoy en día y más con nuestros conocimientos de anestesiología podemos ofrecerle al paciente nicaragüense mucha mayor seguridad, mucha mayor eficacia con los medicamentos que se usan y todavía que le salga costando menos, porque no hay el problema de internación al paciente, no hay necesidad de someterlo a todos los inconvenientes y riesgos de la hospitalización, entre otros, la infección hospitalaria, etc.

Cuál es el tipo de operaciones estéticas que se hacen más frecuentemente los hombres nicaragüenses?

Creo que en primer lugar, el párpado, los ojos. Es bastante frecuente en mi consultorio que me llegue un ejecutivo, con las famosas “popas” y que me dicen vea, Dr. yo llego el lunes a mi trabajo y me a me dicen: “que gran goma la que tenés”,y no he tomado nada, ya no aguanto estos comentarios. Realmente esto es genético, las popas aparecen temprano, a los treinta y pocos años.  Al paciente se le ve cansado, se ve como si estuviera de goma, se ve como si estuviera prácticamente enfermo.  La cirugía de párpado sería en primer lugar, en segundo lugar vendría la liposucción y en tercer lugar, la cirugía plástica en la cara.

Dr. Lacayo,  cualquier tipo de paciente se puede someter a cirugía plástica estética?

En efecto. Se operan pacientes desde niños recién nacidos con tres meses de edad, hasta pacientes de arriba de 70 años. Lo importante para hacerse una cirugía plástica es que el paciente primero esté en perfecto estado de salud, esto disminuye los riesgos de complicaciones durante y después de efectuada la cirugía. Además que el paciente tenga una motivación adecuada, una fuerte motivación de operarse, que entienda los riesgos y limitaciones de la cirugía.

¿Hay diferencia para hacerse una cirugía reconstructiva o una cirugía plástica, de acuerdo al tipo y color de la piel. Por ejemplo, la piel blanca cicatriza de distinta manera a que la piel morena?. ¿Cómo se aplica esto a los nicaragüenses?

Si, puede haber disturbios operatorios en la cicatrización, esto se puede deberse a varias causas. En términos de piel, la piel morena puede tener una tendencia mayor a cicatrizar más fuerte, a ser una cicatriz beltrófica, la piel blanca cicatriza mejor. Pero depende mucho también del área operada, por ejemplo, cirugías en la cara, cirugía en los ojos, en el cuello, prácticamente nunca dan problemas, el nivel de complicaciones es bien bajo. Si una paciente morena, bastante morena, la piel tipo cuatro que le llamamos nosotros, nos viene a pedir una cirugía de abdomen, se le explica, se le dice que se le va a hacer lo mejor posible y de cierta manera es un poco imprevisible el resultado. El problema que te dan complicaciones es si la paciente tuvo una infección y es de piel blanca. La cicatriz no va a ser la mejor posible. Las quemaduras todo el mundo sabe que dejan cicatrices bastante grandes. Aquí hay una diferencia pero es relativa.

Dr. Lacayo, cuál es su mensaje para las y los lectores de Páginas Verdes?

Antes que nada agradecer a Páginas Verdes por esta entrevista y especialmente a Ud. Ximena , al mismo tiempo felicitarla porque ya están en su sexto año de circulación, con un nivel bastante elevado, su medio es sumamente educativo y leído por amplios sectores de la población, los felicito por la labor que realizan, en bienestar de nuestro pueblo ya que colaboran de manera importante a elevar los niveles culturales y pedagógicos de los lectores con entrevistas variadas y amenas. Deseo agregar que la cirugía plástica aunque hay mucho vudú y mucha mala información en la prensa laica, se pueden conseguir muy buenos resultados, esto con un riesgo bastante reducido, bastante bien controlado, en manos expertas. La cirugía plástica está al alcance de todos y que lo mejor que usted puede hacer antes que nada, si usted está pensando en hacerse cirugía plástica, es programar una consulta para valorar su caso individualmente. También quiero decirles que creo firmemente en el futuro de Nicaragua y en todos los profesionales que estamos aquí, así como Ximena y todo el equipo que realiza Páginas Verdes, con que ella trabaja, que no sólo estamos haciendo reconstrucción y cirugía plástica, sino que estamos colaborando con entusiasmo y esfuerzo en la reconstrucción y transformación del país.

Entrevistó: Ximena Ramírez González.

 

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