Intercambio de impresiones con la Lic. Laura Velásquez, Directora nacional para la Reforma Política, Ministerio del Interior de Argentina en torno a la participación femenina en política. ¿Cuál ha sido la participación de la mujer en la vida nacional política de su país?

Ximena en primer lugar déjeme agradecerle la posibilidad que me brinda de comunicarme con sus lectores. La participación política femenina se da en la Argentina cuando se le da la oportunidad de poder sufragar, es decir de ejercer su derecho a elegir y ser electa, votar. En el año 1914 se sanciona la ley Saenz Peña donde se instauraba el voto obligatorio y secreto en la Argentina, pero si bien el Arto. 16 de la Constitución Nacional establece que los hombres son iguales ante la ley, las mujeres no podíamos votar. A partir de ese momento comenzó un gran trabajo del movimiento feminista, lleno de grandes sacrificios, de una lucha sin cuartel de muchas y heroicas mujeres que batallaron sin cesar hasta obtenerlo. Se presentaron varios proyectos a niveles municipales, nacionales, se hicieron comisiones en la Cámara de Diputados, para poder darle a la mujer el derecho al voto. Esto se logró hasta en el año 1945, cuando estaba en la Presidencia el General Juan Domingo Perón y éste tuvo claramente la voluntad política de apoyar al Movimiento de las sufragistas que fueron a verlo y él estaba consciente de la importancia y trascendencia del voto femenino, así lo planteó en su plan quinquenal de gobierno y con el enorme trabajo de Eva Perón esta ley, la número 2412, es sancionada y las mujeres obtienen el derecho al voto, en 1947, permitiéndole elegir y ser elegida. Esto significa que en el mismo instante en que se dio se creó el Partido Peronista Femenino, dándole la posibilidad a la mujer de participar en la vida pública con plenos poderes, en la Cámara de Diputados, en la de Senadores, etc. así en el año 1952 fueron elegidas el 20% de los votos femeninos.

En el año 1955 con el derrocamiento del General Perón inmediatamente quedó sin efecto esa posibilidad y fueron dándose varias organizaciones y movimientos para revertirlo, no logrando tener realmente una participación significativa en la vida pública. Es hasta en el año 1983, con el advenimiento de la democracia que esto se trabaja dentro de las redes de mujeres políticas y organizaciones civiles hasta crear la necesidad de sancionar una ley que posibilitara a las mujeres una participación más activa, porque sólo habían en ese momento, seis diputadas sobre 250 diputados. En el año 1991 se presentó un proyecto proponiendo la Ley de Cuotas, fue aprobado por todos los partidos, movimientos y organizaciones femeninas, etc. y se logró reglamentar en el año 92 y en el 93 se presentaron un grupo significativo de mujeres, aunque todavía no se logró el 30% de las cuotas, fue “in crescendo”, en todas las elecciones que son cada dos años, para las Cámaras y actualmente en todos los gobiernos provinciales salvo en dos provincias, reformaron sus sistemas electorales, posibilitando la ley de cuotas en sus legislaturas provinciales.            

¿Qué ha significado para el movimiento político femenino en la Argentina, Beijing, cómo se han implementado sus acuerdos?

Con respecto a Beigin, Argentina tuvo una participación muy grande, justamente sobre el capítulo de participación política, porque fue la que presentó el proyecto, ya se había trabajado en Mar del Plata en la preparatoria de Beijing en el como Sur. Igualmente habíamos presentado trabajos en las comisiones al respecto de Naciones Unidas, en New York, de incorporar primero en los fundamentos donde se planteó que varios países ya tenían aprobado un sistema de cuotas, de un 30%, así que Argentina planteó una Recomendación a los Gobiernos para que reformen sus sistemas electorales, en función de permitirla y así posibiliten una participación activa y efectiva femenina en su vida política. Se trabajó muy arduamente para conseguirlo, básicamente tuvimos bastantes problemas con Estados Unidos y con la Unión Europea, porque ellos creen que no es una acción positiva, nosotros planteamos que si lo es. Finalmente salió y la ley de cuotas se aprobó. A partir de ahí hay un antes y un después de Beijing y digo que hay un antes, porque se adelantaron muchísimos temas no sólo que tienen que ver con la mujer, sino con la familia, con la violencia, con la violencia intrafamiliar. Después de Beijing los gobiernos tienen conciencia, que hay que darle espacios a la mujer donde se le posibilite decidir, incidir y tomar decisiones que atañen a la vida nacional, dejándola participar en las mesas de negociación. Por razones histórico culturales a veces a los hombres se les dificulta reconocer públicamente la necesidad de permitir a más del 50% de la población que participe con su creatividad, inteligencia y experiencia en la toma de decisiones de la vida nacional, en las decisiones políticas, en las políticas públicas, su  participación debe ser masiva y activa en todos los órdenes.

En Argentina hemos avanzado mucho. Casualmente yo además de ser la Directora nacional para la Reforma Política del Ministerio del Interior, soy Presidenta de un Foro de Mujeres del MERCOSUR, donde hay mujeres políticas, empresarias, artistas, intelectuales, nos conformamos desde el año 95. Hasta hace dos años los hombres que manejaban los asuntos institucionales del MERCOSUR, se negaban a tratar temas sociales, que atañen no sólo a las mujeres sino a los trabajadores en general. Participamos en sus foros y planteamos la necesidad de abordarlos y luego de ardua lucha, se creó la Reunión Especializada de la Mujer, donde estamos tratando no exclusivamente temas de género sino que atañen a la vida económica de nuestros países. Estamos tocando el tema de las PYMES y Micro PYMES, pequeñas y medianas empresas, así como de las micro empresas, donde se da una participación mayoritariamente femenina y por ello debemos abordar estos temas en la Agenda. Las mujeres tenemos mucho que decir, más que de estar hablando exclusivamente de temas de género, debemos plantear más bien, una visión desde la mujer, tener el discurso de no plantear tan a raja tabla la cuestión feminista sino más bien , cuál es la visión desde la mujer de todos los temas que hacen a la nación, su visión pasa por la paz, por la economía, por el desarrollo sostenible, por la salud, por la defensa, temas fronterizos, etc. por todos los temas que los hombres creen que son de su exclusiva competencia. No hay tema de la vida nacional que no pase por la mujer, que no la toque y afecte de manera directa y en los cuales su propia visión no sea de gran utilidad.  

¿Cómo ve Ud. Lic. Velásquez, la participación de la mujer en la vida política en América Latina en vísperas del tercer milenio?

Con respecto al nuevo milenio que se avecina, me ha dicho a mí el Presidente Menen, será el milenio de las mujeres y que debemos prepararnos para ello. Creo que es así y que nos estamos preparando para ello, pero hay que ir despacio, con pasos firmes, nos falta todavía una etapa, que es la del aprendizaje, de la negociación, de movilizarnos en un sistema donde el dominio ha sido exclusivamente de los hombres. Tenemos que plantearnos seriamente la etapa del aprendizaje.

Cuál es su mensaje, Laura, para las y los lectores de Páginas verdes?

Sus lectores se encontrarán todos los días en los medios masivos de comunicación como Páginas Verdes, el tema de la Ley de Cuotas, que se interesen por conocerla, por ver sus alcances, las mujeres nicaragüenses están trabajando intensa y valientemente para darla a conocer y explicar sus virtudes. En el marco de la divulgación de este trabajo, es que he venido a Nicaragua para compartir con Uds. la experiencia argentina, contarles de nuestro bregar hasta conseguirla y cómo lo hemos logrado. Estoy acá para decirles que la sociedad en su conjunto tiene que apoyar esta nueva ley que se implementará próximamente ya que le permitirá a la mujer ocupar lugares y puestos de Dirección y Decisión en beneficio de todos, donde discuta en igualdad de condiciones las políticas públicas. El pueblo nicaragüense debe apoyar esta medida que van a hacer las mujeres políticas de Nicaragua.

Entrevistó; Ximena Ramírez González.

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