Está claro
que los países económicamente más desarrollados por medio de los mercados económicos
imponen los mismos lenguajes y las mismas normar y pautas de comportamientos culturales.
De esta forma el mercado y el consumo no se limita a ser simplemente un fenómeno de la
esfera económica, sino que se presenta como un patrón cultural de comportamiento, que
determina modos de relaciones sociales y estereotipa la experiencia individual.
Todo
producto que sale al mercado coloniza un territorio cultural, influye sobre las
costumbres, los hábitos, los gustos y valores y, con frecuencia inicia una cadena de
nuevos lenguajes. La globalización de algunos bienes o servicios, como la Coca Cola, las
comidas rápidas, el automóvil o los servicios bancarios, requieren de
sistemas de percepción y apreciación compartidos, códigos comunes, una cierta
estandarización en los signos, valores y ritmos.
Así mismo
el nuevo modelo exalta la superioridad de los países más desarrollados y desvaloriza las
costumbres, modelos de vivir de los pueblos y países subdesarrollados. Antes estos
hechos, países económicamente pobres como los centroamericanos y en especial Nicaragua,
que viven tiempos culturales diversos, truncos y mixtos de premodernidad, modernidad y
postmodernidad, pueden preservar su identidad o la esperanza como decía Mostesquieu
mientras no haya perdido su lengua, su lenguaje poético, pero también su
pensamiento. Por eso es necesario que se estudie desde la escuela secundaria nuestro
pensamiento para que así podamos entender estos fenómenos tan complejos y poderle dar respuestas a nuestras inquietudes.
Los países
latinoamericanos siempre hemos tenido la esperanza y la ilusión de ser modernos,
civilizados. A comienzos del siglo pasado mis próceres pensaron que copiando fielmente
las Constituciones de los Estados Unidos y de la República de Francia podíamos, fácilmente alcanzar a ser países
desarrollados, pero la realidad no fue así; lo único que logramos fue que estas
constituciones la escondieran y se entrara en
una espiral de violencia crónica durante muchos años. Por tanto, creo que es inútil
seguir copiando fielmente los modelos de los países desarrollados, sino que debemos de
partir de nuestra realidad empírica y tratar
de ser creativos a la hora de adoptar y adaptar algún tipo de teoría económica y
política. Pero para realizar esta tarea es necesario conocer nuestra historia, nuestro
pensamiento a profundidad, sin embargo hasta el día de hoy, por lo menos en
Centroamérica, no se estudia este reflexionar por falta de interés de los gobiernos de
promocionar nuestras reflexiones, lo que creo que es un gran error de nuestra parte.
Bueno, lo
que proponemos un grupo de intelectuales nicaragüenses es que se estudie en las
universidades y en la Educación Media el pensamiento latinoamericano desde sus raíces y
que se debata en las aulas sobre los problemas relacionados con nuestro desarrollo, con la
identidad, la cultura, la violencia, etc. Este proceso ayudaría a una transformación
cultural y a crear consenso desde la escuela en torno a ciertos problemas que hemos venido
arrastrando desde la época de la Colonia. Sin embargo, el estudiante hoy día no se
motiva cuando le imparten la materia de historia de Nicaragua, por cierto basada en las
concepciones decimonónicas de Tomás Ayón y José Dolores Gómez, por lo que están
desfasadas, descontextualizadas de la realidad. Así mismo cuando salen de la Educación
Media o universitaria conocen mejor los sistemas y Pensamientos europeos que la filosofía
Nahuatl o a pensadores como Leopoldo Zea. Por eso creemos
necesario que se incluya en los programas educativos la materia del
Pensamiento Latinoamericano, para que no desconozcamos y menospreciemos nuestro pensar;
así mismo cometamos los mismos errores de nuestros antecesores.
¿Por
qué el libro fue publicado y presentado en Panamá y no en Nicaragua?
En nuestro
país casi no existen editoriales que publiquen este tipo de obras. Los libros que tienen
mercado son los de Derecho, Economía, Administración de Empresas, etc. Y las pocas
editoriales institucionales solo publican cuentos, poesía y teatro, pero no ensayos.
La Lic.
Cristian Kohr, quien es socia de la editorial TIARA me propuso la publicación de la obra,
consulte con Birgit y aceptamos. En Panamá la
obra se presentó en la Universidad de Panamá y en la Universidad Católica Santa María
la Antigua y tuvo gran aceptación. Reflejo de ello es que en los diarios Panamá
América, el Universal y La Prensa le dedicaron casi una página entera. La coautora
Birgit Gerntemberg, quien trabaja para las Naciones Unidas, se mostró muy satisfecha y
posiblemente venga a la presentación que queremos realizar en Nicaragua, siempre y cuando
el Ministerio de Cultura nos brinde el apoyo que necesitamos.
Dentro de
dos meses voy a publicar el libro Identidad, Violencia y Transformación Cultural en
Nicaragua que es una recopilación de cuatro ensayos sobre estos temas y que han sido
publicado en revistas nacionales y extranjeras. Creo que estos ensayos son serios y pueden
ayudar a la formación de una Cultura de Paz en Nicaragua.
Entrevistó;
Ximena Ramírez González.