Gladys Báez
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          La Igualdad de Oportunidades en la Familia, en la Sociedad y en los Partidos Políticos

 

Comandante Gladys Báez, quien está participando del Foro de Sao Paulo,  por “La Igualdad de Oportunidades en la Familia, en la Sociedad y en los Partidos Políticos”, Gladis, ¿Cómo se conforma el Bloque de Mujeres de Izquierda Latinoamericanas.
 

En primer lugar, Ximena, quiero agradecerte la oportunidad de trasmitirles todo lo que está pasando aquí en el Hotel Las Mercedes, a los miles de lectores de Páginas Verdes, el Medio Informativo de la Sociedad Civil, que es tan valioso para todas nosotras. El Foro de Sao Paulo es una instancia de los diferentes partidos de la izquierda latinoamericana y caribeña que se reúnen año con año, para hacerle seguimiento a lo que son las políticas neoliberales y a cuál va a ser el accionar de los partidos políticos, ante esas políticas. Después de que termina cada Foro, ahí mismo se designa donde va a ser el siguiente Foro. Nicaragua ha tenido la oportunidad de ser sede en dos ocasiones.  Quiero decirte que en los primeros foros, las mujeres íbamos a los foros, pero no habían talleres específicos para mujeres. En 1996 en El Salvador, que dijimos que necesitábamos un espacio propio, entonces la modalidad que tiene el Foro ya establecida es que hay talleres previo al mismo. Se ha trabajado en los talleres: multiétnico, religioso, el de los sectores sociales, la juventud, educación, las mujeres, los empresarios. Al frente de cada taller hay un miembro de la Dirección Nacional del Frente Sandinista, a excepción del de Educación que ha sido coordinado por el Rector de la UNAN.

Cada taller lo montó cada organismo. La Secretaría de la Mujer del Frente, más otras compañeras que siempre han estado trabajando con nosotras, decidimos que además de que el foro tuviera su lema, poner nuestro propio lema. Cómo visibilizarnos, cómo dejar el sello en el Foro. Hay cincuenta temas que nos interesan, pero como es un taller de partidos políticos, decidimos que fueran aquellos temas donde los partidos políticos tienen más debilidades. Quiero decir, que si nosotros hiciéramos una encuesta ahorita que están todos los partidos políticos, cómo está su partido político en conciencia social? están al mil. Cómo están en conciencia política e ideológica? al dos mil. Cómo están en relación a la crisis mundial? Te dan largas explicaciones, Cuáles son los países más endeudados?, cuáles son los países que tienen mayor taza de mortalidad materna infantil? Todo eso se lo saben al dedillo, pero si les preguntamos: ¿cómo está la conciencia de género y generacional en los partidos políticos? ahí todos sin excepción flaqueamos. Creemos que hay varias razones para ello. Primero porque por costumbre se ha dicho, una mentira dicha mil veces se convierte en verdad y el resultado, nos han dicho que cuando se dice hombre, se dice mujer. La verdad es que ni biológicamente nacemos iguales.

No puedo desperdiciar la oportunidad de estar frente a semejante monumento a la mujer nicaragüense, Gladys Baéz sin preguntarle cómo se vincula a la lucha de su pueblo, a la lucha de la mujer para y por la mujer en Nicaragua?

La respuesta te la voy dar desde mi vivencia. En primer lugar he tenido la dicha de ser una de las primeras mujeres que he orientado mi vida en función de organizar a las mujeres, porque en la historia de la participación de la mujer, en los diferentes momentos, hay mujeres que se han destacado. Militando yo en el Partido Socialista, fui delegada al Congreso Mundial de Mujeres a Moscú en 1963 y resulta que sentí que estaba representando a la mujer nicaragüense, pero no a una organización de mujeres. Una de las cosas que la sentí en carne propia. Todas las delegadas hablaban en nombre de organizaciones de mujeres y de su partido por supuesto, yo tuve la desdicha de poderles decir con toda la franqueza y honestidad, que estaba representando a mi pueblo, a mi partido, pero que no teníamos una organización de mujeres y que me comprometía a venir a pelear por eso. También tuve la dicha en ese congreso, de que teniendo tercer grado de primaria, pudiera darme cuenta con todas las exposiciones de las mujeres, que fueron para mí como que había leído unos trescientos libros! Tuve otra dicha más, de haber conocido en Leningrado, casi toda la vida de Lenín. Solicité ir a ver el mausoleo de Lenín. Me acuerdo, que eso era tan ceremonioso, tan impactarte y en mi cabeza, de manera vertiginosa, pasaba por mi mente todo lo que se había dicho en el congreso y se hablaba en el congreso del socialismo y de la emancipación de la mujer, y me dije yo, en mi profunda ignorancia, que no podía haber emancipación de la mujer sin socialismo y que no podía haber socialismo sin desarrollo económico. Me comprometí ahí conmigo misma a trabajar por las dos cosas, por el socialismo y por la emancipación de la mujer. Esa es una utopía que continúa siendo absolutamente válida, independientemente que se haya derrumbado el campo socialista, son conceptos no sólo válidos sino que van de la mano.

Vine a ver la pelea dentro del Partido Socialista y comenzamos a organizar lo que se llamó la Federación de Mujeres Democráticas. Conocí al Frente sandinista en Moscú, porque lo que conocía  del Frente Sandinista antes de mi viaje era totalmente  distorsionado, me decían que eran pequeños burgueses, que eran vagos, que eran locos, etc. A lo mejor yo misma lo repetía por ignorancia. En Moscú a través de Oscar Turcios conocí los principios y fundamentos del Frente Sandinista, pero además fue una compañera cubana la que me hizo quitarme los tapones de los oídos, porque me habían dicho aquí, que hablara con todo el mundo, menos con Oscar Turcios. Me di cuenta por qué, porque Oscar Turcios me estaba hablando de otra cosa, me preguntó quién era Sandino, yo le dije lo que decían en la escuela, que era un bandolero, al pobre Oscar casi lo mato. La preocupación de él era exactamente que me fueran a preguntar otra gente y fuera a decir semejante barbaridad.

Cuando fuimos a Leningrado nos pusimos de acuerdo todas las mujeres que hablábamos español, las niñas mimadas eran las cubanas, andaba una delegación de 25 compañeras, una vestida de militar, en mi profunda ignorancia, yo creí que ella solo sabía guerra de guerrilla, para que fuera ella, la militar la que hablara en nombre de todas. Ella aceptó. Comenzó a presentarnos a todas y a hablar de la Comuna de París, de la gran Marcha del Yemen, de la Revolución Mexicana, de Sandino, del lugarteniente de sandino,  donde peleó, cuáles eran los principios que enarboló Sandino. Me dio vergüenza mi profundo desconocimiento de la verdadera historia de Nicaragua. Además comprendí que lo que ella contaba de mi país y de sus personajes históricos coincidía con lo que me había afirmado y enseñado Oscar Turcios. Cuando regresé a Nicaragua me vinculé través de Oscar con el con el Frente Sandinista, me dijo que siguiera en el Partido Socialista trabajando además con ellos. Por la represión no pudimos mantener la Federación, yo luché entre el frente por la Alianza Patriótica de Mujeres Nicaragüenses. Valga tu pregunta, Ximena, porque efectivamente a partir de 1963  hasta hoy y espero no cambiar, todos mis trabajos llevan un sello de clase y un sello feminista, pero feminista revolucionario. Lucho por el lenguaje que muchas veces las mujeres nos estamos dirigiendo a una asamblea de mujeres y decimos compañeros. Lucho hasta por cambiar el vocabulario, para que nos identifiquemos con nuestro nombre propio. La otra cosa que he hecho en mi vida que cada reunión la convierto en una capacitación, es decir, la hago participativa, pero que además cada quien de lo mejor de si misma, para poder saber con quien cuento para cada cosa. Eso me ha dado excelentes resultados. Cuando se vino el reto del Foro, no le rehuimos, en condiciones económicas duras, en momentos difíciles, bien tensos, porque estamos en plena campaña de una consulta popular, pero si nos fajamos todos y todas y dijimos va.

En el caso particular de las mujeres, quiero rendirle el mayor de los homenajes a las compañeras. Lo mejor que tenemos es la heroicidad de nuestra mujer y nuestros hombres. Porque efectivamente, nosotros aquí,  sin ese grupo de mujeres, que muchas veces ni siquiera han desayunado, ni tienen para pagar el pasaje del bus, pero dicen aquí estoy y que además cuando se les dice esa es su tarea, la tienen que cumplir, la cumplen cien por ciento. Sin esa actitud heroica este taller no habría sido posible. El equipo central no nos ha dado ni cinco centavos. Hemos sido capaces de buscar todo. Hemos encontrado la solidaridad humana, en principio que es lo que más valoro, la solidaridad económica para las cosas puntuales que necesitamos, indispensables, pero lo fundamental es la calidad. Me siento muy satisfecha porque dijimos vamos a hacer un mecanismo sencillo, una exposición y preguntas y respuestas, qué pasa? que resultó al final? un intercambio de experiencias, muy enriquecedor para todas. Lucharemos porque todos nuestros planteamientos sean no sólo difundidos sino además, tomados en cuenta por los partidos políticos presentes en Foro.

¿Cuál es la trascendencia e importancia de este taller y de este Foro de Sao Paulo  para las mujeres nicaragüenses, Gladys?

Para las mujeres nicaragüenses en principio es que generalmente el foro de Sao Paulo era algo así como propiedad de diferentes personas que siempre van a los foros y que casi nunca cuando vienen, vienen a informar y trasmitir los conocimientos adquiridos. Qué pasa? Tuvimos otra habilidad, no solamente estamos este contingente de mujeres, sino que metimos mujeres en los otros talleres, después nos vamos a reunir como Secretaría de la Mujer, vamos a retroalimentarnos de todo lo que se dijo en los otros talleres y luego la declaración del Foro va a ser transcrita literalmente por la Secretaría de la Mujer en el partido, en los sectores sociales y en la juventud. Más allá si alguna compañera que no estuvo en el Foro, que no pudo venir y necesita el documento final, yo estoy comprometida a entregárselo. Por que lo que mí más me interesa es que las mujeres nos vayamos apropiando de este tipo de eventos, ya que surgen iniciativas para contrarrestar los problemas más agudos que tienen los países, que tienen los pueblos y en particular, que tenemos nosotras las mujeres.

¿Cuál es su mensaje para las mujeres que lucharon, hicieron la revolución y todo volvió a ser como era antes, por lo que hay como una suerte de desesperanza... qué decirle a esa mujer joven, que tiene deseos de conocer, de informarse e involucrarse en la vida política activa de nuestro país?

Podría decirle a la mujer joven que en este momento cuando me estás haciendo la pregunta, me acuerdo de mis catorce años. En ese tiempo vivía en Juigalpa, donde era delito ser joven, era delito organizarse, era delito protestar, además la mentalidad de los chontaleños eminentemente conservadora y por lo tanto estaba vedada totalmente para las mujeres, la participación política, te tildaban de loca, vaga, marimacha, prostituta. Cuando eras sandino comunista, ya era el colmo, porque era como que tuvieras lepra. Sin embargo, lo importante es en principio, organizarnos, hablar, donde quiera que estemos, hablar. Quiero contarte algo que se lo puedes preguntar a tu papá, el Dr. Alvaro Ramírez González, cuando se eligió el Primer Sindicato de Oficios Varios, que me buscaron a mí los compañeros, porque no tenían una casa donde reunirse, no para que yo participara. Después porque yo era costurera y les podía hacer las banderas. Después porque yo podía guardarle los documentos, eso me sirvió, porque yo me ponía a leer.

Tuve que hacer una alianza con el abogado que iba a legalizar el sindicato, para que si no me aceptaban ellos, no había sindicato, tenía que hacer alianza con los hombres y con los hombres que tienen poder. Pero resulta que el día que nos elegimos iba a llegar un delegado del Partido, era tu padre el que iba a llegar, llegó tarde. Resultó que dio las explicaciones del caso, ya la mayoría de la gente se había ido. Me dicen los compañeros, pero para ridiculizarme: “vaya compañera, dele el parte de lo que hicimos” y yo, muy seria, pero como que estaba haciendo la última maravilla del mundo, le expliqué cuantos habíamos llegado, cómo había sido el procedimiento y por último le dije, elegimos una directiva diplomática, muy seria yo. El Dr. Ramírez me quedó viendo y me dijo: “mire camarada, yo quiero decirle que no se dice diplomática, se dice democrática” y me explicó qué cosa  era diplomacia y qué era democracia. Le contesté: “me alegra muchísimo, porque si no se lo he dicho, no me lo explica y no hubiera aprendido, camarada”!

 

Entrevistó: Ximena Ramírez González  

 

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