| Allan Fajardo y  Ricardo Zambrana Págimas Verdes | |||
Intercambio
de impresiones con reconocidos representantes de la Sociedad Civil de
amplia experiencia y trayectoria. Presentamos a los Sres. Allan Danilo
Fajardo Reina, Director Ejecutivo del Centro de Estudios y Acción para
el Desarrollo, CESADE, miembro de la Federación de Organismos no
Gubernamentales de Nicaragua, así mismo, ex Secretario Técnico de la
Iniciativa Civil para la Integración Centro Americana, ICIC,
y a Ricardo Zambrana Godoy, Director Regional de Investigaciones
de CRIES; los dos son miembros de la Coordinadora Civil para la
Emergencia y la Reconstrucción. Sr.
Allan Fajardo, ¿cómo se constituyó la Iniciativa Civil para la
Integración Centro Americana?. ¿Puede hacernos una breve historia de
ICIC? La
Iniciativa Civil para la Integración Centro Americana es un espacio de
encuentro, reflexión y acción conjunta, para la incidencia ciudadana,
que la mayoría de las expresiones regionales de la sociedad civil
centroamericana existentes a mediados de esta década decidieron
constituir. Fueron miembros fundadoras la más amplia organización
regional campesina, ASOCODE; las dos más amplias y representativas
expresiones organizativas del sindicalismo del área: COCENTRA y CTCA;
el único espacio de integración que yo conozco en el ámbito de Centro
América y del Caribe del Cooperativismo, la CCC-CA; la Confederación
Centro Americana y del Caribe de la Mediana y Pequeña Empresa, CONCAPE;
la Concertación Centroamericana de Organismos de Desarrollo, que es el
espacio más amplio de encuentro y coordinación de ONG´s, que agrupaba
en ese momento a seis redes regionales y seis coordinaciones nacionales
de ONG´s, así como UPROCAFE, Unión de Productores Centroamericanos de
Café y el capítulo centroamericano del Frente Continental de
Organizaciones Comunales. Actualmente se ha ampliado con la incorporación
del Foro Centroamericano de Mujeres; la expresión representativa más
amplia y numerosa del movimiento indígena centroamericano, el CICA, lo
mismo que organizaciones regionales de jóvenes, maestros, el Frente
Solidario de los Cafetaleros y otros sectores. Se encuentra pendiente de
incorporación una organización regional de la micro empresa. Es tan
grande y representativa la ICIC que antes de su nacimiento, se iba a dar
la Sexta Cumbre de Presidentes Centroamericanos, en Guatemala y a pocas
horas de haber acordado “poner en marcha el proceso de constitución”
de ese espacio, solicitamos una audiencia al entonces Presidente Ramiro
de León Carpio y él decidió de forma inmediata ponernos en la agenda
de la Cumbre, y lo que originalmente eran 45 minutos de audiencia con
los presidentes de Centroamérica se prolongó por dos horas... Los
Presidentes en la Cumbre manifestaron que no cabía duda de la
representatividad de dicho organismo. Con la ICIC se inauguró un nuevo
período en la historia de las relaciones entre estado y sociedad civil
en el ámbito regional y aunque en ese momento sólo tuviera un valor
simbólico ese aspecto, mientras antes de su existencia sólo eran
recibidos por los mandatarios los representantes de las Cámaras
Empresariales y algunas veces, el movimiento sindical, a partir de la
constitución de ICIC son tomados en cuenta los personeros de la
sociedad civil en su conjunto. A ello fue ayudando, notablemente, su
formidable capacidad propositiva, en cuyo desarrollo, cabe destacar, ha
jugado un importante papel la Coordinadora Regional de Investigaciones
Económicas y sociales, CRIES, que es el espacio de coordinación de los
“Think Tanks”, es decir “tanques de pensamiento” de la región,
que generan investigaciones, estudios y publicaciones que sirven de base
para presentar propuestas y alternativas de solución a los problemas
que aquejan a nuestros países, debidamente fundamentadas y
estructuradas, pasando de la protesta a la propuesta, contribuyendo a
alcanzar con ello la madurez de la sociedad civil que se observa en
Centroamérica y que es reconocido en diversos medios internacionales.
En CRIES se dan cita la mayor parte de los mejores centros de
investigación y de la mejor capacidad propositiva de la región y
coordina con redes en pro de C.A. de fuera de la región, por ejemplo,
en los EUA. Eso es precisamente lo que hemos ganado nosotros aquí en
Nicaragua, incorporando a la Comisión Coordinadora de la Coordinadora
Civil para la Emergencia y la Reconstrucción, a CRIES, en la persona de
Ricardo Zambrana.
Sr. Ricardo Zambrana, a raíz de la tragedia sufrida por los pueblos
centroamericanos con el huracán Mitch y de la devastación y desolación
infinitas que nos dejó, fue creado el Grupo Consultivo para la
Emergencia y la Reconstrucción. Pienso que todos estamos de acuerdo en
que no sólo debemos reconstruir, sino también trasformar toda la región.
En ese sentido recientemente, en diciembre se dio la reunión de este
grupo en Washington, USA. ¿Sus reflexiones al respecto, Sr. Zambrana?
Hay dos
cosas que decir en ese sentido. Una de ellas es que en la reunión de
Washington se dieron cita los países de C.A., los países cooperantes
del área y los organismos financieros internacionales, para conocer de
boca de los Presidentes centroamericanos el estado en que quedaron estos
países y hacer una primera aproximación
de cuáles serían las principales necesidades que tienen estos
países para la reconstrucción. Pero es muy importante señalar que
esta reunión se ha visto por todos como un primer paso, que debe
culminar en una reunión que se efectuará en Estocolmo, Suecia, a
finales de mayo, en la cual los gobiernos deben presentar programas de
reconstrucción lo más elaborados posible que den paso a una discusión
de los cooperantes acerca de cuales van a ser los montos y las
prioridades de la cooperación para la reconstrucción de la región en
los próximos años. De tal manera que acá se inicia un proceso y las
decisiones fundamentales para la reconstrucción se van a tomar
realmente en Estocolmo. En el caso concreto de Nicaragua, había que señalar
que hubo una representación oficial en la cual estuvieron integrados
funcionarios de gobierno, representantes de los partidos políticos que
están en la Asamblea Nacional, representantes de sectores de la empresa
privada más fuerte que hay en el país, entre ellos representantes del
COSEP, algunos banqueros... Ellos
participaron en la reunión oficial del Grupo Consultivo, sin embargo
hubo otra dinámica de trabajo paralela y fue la labor que realizó una
Comisión de la Coordinadora Civil para la Emergencia y la Reconstrucción,
que aglutina aproximadamente a 320 organizaciones de la sociedad civil
nicaragüense, que no fue a la reunión oficial, pero que tuvo la
posibilidad de entrevistarse con un conjunto de funcionarios importantes
de los organismos financieros internacionales y de agencias del gobierno
de los Estados Unidos, concretamente nos entrevistamos con personeros
del Departamento del Tesoro, de la AID, del Senado y del Congreso, con los
responsables para Centroamérica del BID, del Banco Mundial y
funcionarios del Fondo Monetario Internacional. Así mismo hablamos con
los medios de comunicación en Washington, así como con representantes
de Organizaciones No Gubernamentales de Estados Unidos que estaban
interesadas en conocer la propuesta de la sociedad civil nicaragüense. ¿Qué
receptividad tuvieron como Coordinadora Civil Nicaragüense, en ese
viaje a Washington, Sr. Zambrana?
Desde esa
perspectiva también habría que decir dos cosas. Primero que el gobierno de Nicaragua no llevó realmente
propuestas muy elaboradas, lo que llevó fue un balance de los daños
que creemos nosotros todavía efectivamente no refleja cual es la
realidad de los mismos. Nosotros creemos que es necesario hacer un
balance pormenorizado de cada uno de los municipios afectados, para
poder evaluar las eventuales alternativas para recuperar esos municipios,
y para aspirar a un desarrollo de carácter más permanente y sostenible
para todos ellos. Es muy importante también decir que el Club de París,
que se reunió casi paralelamente, al grupo Consultivo, había ya
decidido otorgar a Nicaragua, una prórroga en el servicio de la deuda
externa, por tres años. Eso es muy importante de aclarar ya que aquí se ha celebrado mucho la
idea del pago tardío, casi como si implicase una condonación de la
deuda, y esto obviamente no es así, tenemos que pagar, nada más que lo
haremos hasta dentro de tres años. La condonación total de la deuda no
se ha logrado, aunque si bien es cierto, continúan las gestiones para
ello. Si antes era válido discutir la moralidad del pago de la deuda,
si era ético o no hacerlo, ahora en las actuales condiciones es
materialmente imposible pagarla.
Efectivamente
Ximena, lo que se está haciendo es postergando el pago del servicio de
la deuda, por tres años, que son un total de 117.7 millones. Lo que
habría que aclarar es que los intereses se siguen acumulando y que, a
la postre, lo que aparece como una respuesta temporal en vez de ser una
solución pudiera ser un problema mayor para los próximos años.
Regresando a los logros de la delegación oficial en Washington, hubo un
compromiso de los Presidentes del Banco Mundial y del Fondo Monetario
Internacional, en el sentido de que van a someter a la consideración de
sus juntas de Directores, probablemente a mediados de este año, la
decisión de incorporar a Nicaragua a la Iniciativa de los Países
Pobres Altamente Endeudados, que establece un procedimiento para el
desendeudamiento a un punto en que Nicaragua llegaría a tener una
situación de sostenibilidad de su deuda externa, o sea que pueda pagar
la deuda sin comprometer las inversiones en las prioridades nacionales.
El punto de decisión para el ingreso de esta iniciativa se plantea para
mediados de año. Ahí se determinaría en que plazo se produciría el
punto de completamiento en esta iniciativa, que es cuando se decide si
Nicaragua va a necesitar fondos masivos de desendeudamiento o no, en qué
plazos y en qué cantidades.
Ese es un segundo aspecto que se deriva de esta reunión de
Washington en la reunión oficial. Un tercer
aspecto es el ofrecimiento del Presidente de los Estados Unidos de abrir
mercados para Centroamérica en el marco de la Iniciativa para la cuenca
del Caribe, lo cual todavía debe ser ratificado por el Congreso de ese
país. El Fondo Monetario Internacional se comprometió a presentar una
propuesta a su Consejo Directivo para que se otorguen 60 millones de dólares
para la emergencia en Nicaragua en el contexto del ESAF, lo que puede
verse como una noticia favorable para Nicaragua. El Banco Mundial se
comprometió a presentar una propuesta de creación de un fideicomiso
que se iniciaría con 10 millones de dólares, puestos por el Banco
Mundial pero que ellos esperarían que fuese alimentado también por los
países cooperantes que contribuya a ir aliviando el problema de la
deuda externa de Nicaragua. Pero al mismo tiempo se comprometió a dar
alrededor de 50 millones de dólares de manera inmediata para la
emergencia. Hay una cantidad de fondos ahí del Fondo Monetario y del
Banco Mundial disponibles, de los que ha estado hablando el Presidente
del Banco Central. Estos son los principales logros de esta reunión.
Sin embargo, como señalaba, los montos de la cooperación para los próximos
años serán decididos en Suecia en mayo. Por lo tanto todavía no está
claro si habrán suficientes fondos para hacerle frente a la
reconstrucción y a la creación de condiciones para un crecimiento
estable. En
los primeros días de enero visitó Nicaragua el Ministro de Cooperación
Externa de Suecia, Sr. Pierre Schori, ¿ha sido tomada en cuenta la
Coordinadora Civil para la Emergencia y la Reconstrucción, qué nivel
de involucramiento han tenido, se les ha convocado? Precisamente
el día 6 de enero, la Presidenta
de la Coordinadora, Dra. Ana Quiroz,
fue invitada a una cena con el Sr. Pierre Schori, en la cual
abordaron un conjunto de aspectos relativos a la participación de la
sociedad civil en el
proceso de formulación del plan de reconstrucción del país.
La idea es que en la reunión de Estocolmo, ya el gobierno
presente una propuesta formulada en conjunto con la sociedad civil, con
participación de todos los sectores y que recoja las necesidades e
intereses de los mismos. Tuvimos mucha receptividad a esta propuesta y
esperamos que la sociedad civil pueda participar de manera efectiva en
ese proceso. Nuestros
representantes le expresaron también que considerábamos importante que
ellos no asuman exclusivamente una posición de anfitriones, sino que
también estimularan un proceso participativo de formulación de
propuestas. La otra
misión de la sociedad civil, cuando fuimos a Washington y nos
entrevistamos con una serie de personas, llevábamos ya una propuesta
elaborada de forma muy participativa por todos los miembros de la
Coordinadora. En las
entrevistas que tuvimos con todos estos señores, encontramos mucha
receptividad. Quizás muy pocas veces antes, quizás nunca antes, ha
sido recibida una delegación representativa de amplios sectores de la
sociedad civil nicaragüense a un nivel tan alto, entre los funcionarios
de los bancos y del gobierno de los Estados Unidos. Encontramos,
además, un conjunto de coincidencias: Primero, todos ellos están de
acuerdo en que es fundamental que haya una transparencia en el uso de
los fondos que se reciban de la Cooperación, que los mismos vayan
efectivamente a los propósitos para los cuales son aprobados, que también
están muy interesados en valorar la calidad de su uso, todos están
interesados en ese proceso. Están de acuerdo además en que haya un
proceso participativo de la ciudadanía en esa auditoría de los fondos.
Sr.
Allan Fajardo: Permíteme
Ricardo agregar que personas vinculadas a sectores oficiales han llegado
a cuestionar ese aspecto, según
deducimos de algunas publicaciones, entre ellas una llamada que
recibimos en un programa radial que tenemos en la Radio 580. En esa
ocasión una persona sentía “grosera” le intervención en los
asuntos internos de C.A., el que se sugiriera la necesidad de un
mecanismo internacional de vigilancia de esto, pero si así fuera
nosotros como miembros de la sociedad civil, seríamos los primeros en
oponernos a ella, pero no es así, sino que todo aquél que da algo, que
hace una donación, tiene todo el derecho de saber qué fin tuvo y
exigir que tenga el destino y uso para lo cual fue otorgada. El gobierno
ha sido extremadamente incisivo en exigir que los ONG´s, hagan un buen
uso de sus recursos y eso que no es éste el que los da, y aún cuando
tanto nuestros donantes como nosotros mismos le hemos aclarado que ya
hay una supervisión de ellos, porque nadie dona nada sin vigilar cómo
se usarán sus recursos. Sin embargo ahora hay sectores que se extrañan
que ahora haya una insistencia en ese control respecto de los recursos
para la Reconstrucción. Ricardo
Zambrana: Es
importante señalar que la Coordinadora Civil en este momento está
impulsando una iniciativa para someter a auditoría los fondos que han
canalizado las ONG´s, en el marco de la emergencia, de manera de
empezar por casa, dar un ejemplo y servir de modelo de lo queremos que
se implemente en el país. Estamos de acuerdo con todas las
personalidades con quienes nos entrevistamos en que haya una mayor
participación de la sociedad civil en el proceso de reconstrucción, no
solamente en la formulación de las propuestas sino también en la
ejecución y por supuesto en el monitoreo y evaluación del proceso de
reconstrucción. Allan
Fajardo: Es ya
frecuente que los personeros gubernamentales estén de acuerdo actuando
con la moda, incluso ahora que los ONG´s logramos que instancias
multilaterales como el Banco Mundial ya lo incorporen en su metodología,
ellos ya hablan de participación popular incluso. Se quiere dar una
interpretación de que debemos participar en la ejecución de los
programas y proyectos y yo quiero hacer énfasis en lo señalado por
Ricardo, que no se debe limitarnos a ello, al aspecto de la participación
en la ejecución, sino que la participación ciudadana debe ser desde la
concepción original, en la formulación de los mismos proyectos, planes
y programas, y en su monitoreo, seguimiento y evaluación. Ricardo
Zambrana: Es
importante señalar dos cosas, a nivel internacional se acepta la
necesidad de que las decisiones sean tomadas al nivel más cercano
posible a aquellos sectores en los cuales esas inversiones van a
impactar de manera directa, por ello debe haber una participación cada
vez mayor al nivel donde estas decisiones van a ser ejecutadas. Hay que
recalcar que la sociedad civil tiene varias ventajas comparativas, que
son importantes de potenciar, una es que estamos vinculados a una
multiplicidad de sectores cotidianamente y conocemos efectivamente sus
necesidades, intereses y perspectivas, segundo, de que ya a esas alturas
hay una enorme experiencia de gestión en una serie de campos, ya
sabemos que cosa dan y cuales no dan resultados, donde se puede
experimentar, que se puede potenciar y que no, nuestra participación
puede hacer muchísimo más eficiente la ejecución de cualquier
programa de reconstrucción y tercero, que precisamente porque estamos
ahí en el territorio, junto a las cosas que se ejecutan, en términos
de programas y proyectos, tenemos también la capacidad de hacer auditorías
y monitoreo sobre su ejecución. Hay ventajas que deben ser potenciadas
y aprovechadas al máximo, en esto hay plena coincidencia de muchos
personeros y organismos internacionales. Un tercer
aspecto es que se acepta también que parte de los ejes fundamentales
para la reconstrucción deben ser la protección del medio ambiente,
sobre eso hay claridad en todas partes, y el desarrollo de la economía
campesina, y que es fundamental la descentralización de la gestión pública,
porque hasta el momento se ha visto que este proceso no se ha dado de
manera real, si en algún momento se hizo un impulso, se ha venida
retrayendo hacia un nivel de cada vez mayor concentración de las
decisiones y de los recursos que se utilizan para la administración pública. Seguimos siendo “el enano cabezón” del que tanto habló el Ché... Exactamente
y lo somos cada vez en mayor medida, lamentablemente. Encontramos todas
estas coincidencias que pueden formar una base de aquellas áreas en la
cuales la sociedad civil puede avanzar extraordinariamente en su
participación. También encontramos en Washington algunas divergencias
a las cuales deseo si me permite Ximena, hacer referencia. Una de ellas
es que en los organismos internacionales y en general en los países
cooperantes hay un compromiso con el mantenimiento del programa de
ajuste estructural, ESAF, esto es algo que ellos señalan que debería
profundizarse. Nosotros
hemos insistido en la necesidad de hacer un ajuste al programa de ajuste,
de acuerdo a las realidades que está viviendo este país. Segundo
elemento en que no encontramos total coincidencia es que la única
posibilidad de desendeudamiento que ven los organismos financieros
internacionales es en el marco de la Iniciativa para los Países Pobres
Altamente Endeudados. Nosotros antes del Mitch, habíamos venido
promoviendo que esta iniciativa se aligerara, se hicieran más dinámicas
y más rápidas las decisiones y que se modificaran los parámetros para
la elegibilidad, para medir la sostenibilidad y para aprobar los montos
de desendeudamiento. Ahora parece haber un relativo consenso alrededor
de algunas de estas cosas, pero nosotros consideramos que después del
Mitch, los alivios de la deuda deben ser masivos e inmediatos y la
Iniciativa debe aligerarse aún más rápido. No desestimamos lo que se
pueda progresar en esta
Iniciativa desde la perspectiva de los bancos y del mismo gobierno de
Nicaragua, pero consideramos la pertinencia de alivios urgentes de la
deuda. También
consideramos que esto no es suficiente, porque acá también se
requieren recursos líquidos a lo inmediato, plata fresca en forma de
donaciones o en términos altamente concesionales, que nos permitan
hacerle frente a las necesidades de la reconstrucción. Es importante
insistir en esto, porque aquí persisten divergencias de enfoque con
ellos. Ellos señalan un conjunto de dificultades, en primer lugar,
dicen que no hay suficientes fondos para promover un desendeudamiento rápido
de Nicaragua, porque hasta ahora el BID está promoviendo este
fideicomiso, que comenzó con diez millones y medio de dólares, pero
recordemos que Nicaragua tiene de deuda externa seis mil cien millones
de dólares, aproximadamente. Por otro lado ellos dicen que eso depende
de la voluntad de todos los acreedores y que tendría que ser una
voluntad concertada, por ello se someterá a discusión a mediados de
este año, la posibilidad de la incorporación rápida de Nicaragua a
esta iniciativa. Nosotros urgimos de alivios masivos a lo inmediato. Esta fue
la gestión que hicimos en Washington, fue muy positivo porque queríamos
estar presentes desde el inicio del proceso de discusión, recordemos
que éste continúa en mayo en Estocolmo, Suecia, y desde ahora llegamos
con propuestas sólidas, estructuradas y muy concretas a presentarnos y
decir que estamos dispuestos a trabajar por la reconstrucción nacional,
desde una perspectiva propia como señalaba el Dr. Jaime Espinosa, ya
que no estamos mendingando ni suplicando espacios de participación,
sino que tenemos propuestas válidas que deben ser tomadas en cuenta. La
Coordinadora dedicará en estos dos primeros meses sus mejores esfuerzos
para darle aún más calidad técnica y más detalle a las propuestas.
Para presentar en mayo algo aún más perfeccionado. Es bueno reseñar,
el hecho que ésta también es una gran oportunidad para que Nicaragua
pueda trabajar en una perspectiva más regional, ahora se mira cada vez
más claro que nuestros problemas difícilmente se resolverán
individualmente por cada país.
Otro elemento importante es que Nicaragua sola no representa un mercado
importante ni atractivo, en cambio, la posibilidad planteada por el
Mitch de presentarnos ante el mundo como región (como el mundo nos ve,
lamentablemente nosotros no nos vemos así) unidos en lo económico y
político, posibilita mejores alternativas de mercado, ya que estamos
hablando de un mercado de más de 35 millones de habitantes. El Mitch
realmente no respetó fronteras y la tragedia fue global. Recientemente
el Embajador de la Unión Europea, Sr. Kent Degerfelt, nos expresaba lo
difícil que había sido para los europeos llegar a su unidad política,
reflexionaba que a nosotros debido a
nuestra historia, lengua, cultura, religión, comunes, augura nos
será más rápido el proceso, sobre el cual ya vamos caminando. ¿Sus
reflexiones al respecto, Sr. Zambrana?
Efectivamente
Ximena, el proceso de integración regional ha venido dinamizándose a
partir de un conjunto de compromisos que han asumido los presidentes en
los últimos 10 años y esta dinámica vertiginosa desafortunadamente en
gran medida se ha quedado en las declaraciones, en el papel y no se ha
hecho digamos, efectiva. Por ejemplo hay una Alianza para el Desarrollo
Sostenible que tiene un espíritu extraordinario, una letra magnífica,
pero que no ha sido impulsada de manera efectiva. Esta es quizás la
situación más oportuna para concretar esta iniciativa, producto de que
estamos en una situación en que necesitamos trabajar unidos para poder
salir adelante y mejorar y reconstruir C.A., transformándola en una lógica
de crecimiento más estable en el futuro y de mejoramiento del nivel de
vida de la gente. En ese sentido la sociedad civil tampoco está con los
brazos cruzados. A finales de noviembre del año pasado, la Iniciativa
Civil para la Integración Centroamericana realizó su III Asamblea
General, en la cual se decidió nombrar una comisión técnica que
prepare algunas ideas que alimenten propuestas para la reconstrucción
de C.A. y que puedan ser
presentadas también por la sociedad civil en Suecia. En ese sentido,
CRIES también está participando del Comité Técnico, y éste será
coordinado por la ICIC. También se va a realizar un proceso de cabildeo,
de incidencia, para que los puntos de vista de la sociedad civil
regional sean tomados en cuenta. Pensamos que estamos en un buen momento,
quizás nunca como antes la sociedad civil nicaragüense ha demostrado
la capacidad de articulación, pensamos que esto puede fortalecerse, con
la presentación de propuestas y con todo el trabajo que ello implica.
Lo mismo en el caso Centroamericano. Allan
Fajardo: Es bueno
señalar que cuando se habla de deuda externa y de aligerarla, así como
de la Iniciativa para los Países Pobres Altamente Endeudados (conocida
como iniciativa HIPC por sus siglas en inglés), al comienzo no se
tomaba ésto con la seriedad que merecía. Ahora no sólo hay consenso
al respecto, sino que se advierte como insuficiente, porque viéndolo
desde cierta perspectiva, lo que hizo el Mitch fue evidenciar al mundo
la profunda crisis estructural de Centro América, pues pudo causar esos
estragos, fue por los niveles de pobreza y de degradación del medio
ambiente que tenemos, ya que si éstos no fueran tan alarmantes, los daños
hubieran sido menores. Se sabe de registros pluviométricos de comienzos
de siglo en Nicaragua mayores que los del Mitch y que no causaron tanto
daño. Digámoslo con todas sus letras: a Nicaragua no llegó el huracán,
ni siquiera entró a territorio hondureño, éste dejó de serlo en las
costas entre las Islas de la bahía y la Ciudad de la Ceiba, en el
Litoral Atlántico hondureño; lo que entró a tierra firme apenas fue
una tormenta tropical, y sin embargo causó los destrozos que conocemos.
Nosotros como Centro de Estudios y Acción para el Desarrollo (CESADE)
fuimos invitados al cierre de la campaña de recolección de fondos con
relación al Mitch en Holanda, en la persona de nuestra Directora
Adjunta, la Trabajadora Social y Economista Melba Reyes Gómez, junto
con el Coordinador de Iglesias Centroamericanas en Acción, el Director
de Médicos sin Fronteras de Holanda, y la Ministra de Cooperación de
ese país, para cerrar la campaña, en la cual se recolectaron más de
50 millones de dólares. La compañera Melba, apoyada por NOVIB presentó
allí una iniciativa por encargo de la Secretaría Ejecutiva de ICIC,
que le llamamos en Europa “Plan Marshall para Centro América después
del Mitch”, porque eso lo entienden muy bien los europeos, los
norteamericanos y los canadienses. Ellos entienden bien lo que esto
significa, pues significa que les estamos hablando de que ha habido una
tragedia comparable en
algunos aspectos a las proporciones que Europa tuvo con la Segunda
Guerra Mundial. En un
conversatorio reciente de los Presidentes Centroamericanos con Univisión,
ellos señalaban que ni la guerra interna de C.A. dejó los destrozos
que dejó el Mitch en la infraestructura, afectación a la economía,
etc. Nosotros estamos participando en esos esfuerzos de presentar una
propuesta conjunta a nivel regional, porque en el mundo a nosotros se
nos ve como una región, lamentablemente nosotros no lo hemos asumido así
suficientemente, aún y cuando históricamente ya hemos sido un solo país
antes del “Encuentro de los Dos Mundos”. Recordemos que antes de la
colonia no había fronteras más que las étnicas, que no coinciden con
las posteriores y actuales político-administrativas; luego fuimos una
sola Capitanía General de Guatemala; después nos anexamos juntos a México,
y posteriormente, desde el 23, ya sin Chiapas y Soconusco nuestras
hermanas que se quedaron en México,
fuimos una República unida Federal de C.A. y después de
disuelta ésta la primera vez, durante años, en el siglo pasado, hubo
intentos de reconstruir C.A.. A partir de 1960, con el Mercado Común
Centroamericano hemos vivido un proceso de integración. Recientemente
ya hemos podido tener, incluso no sin cierta emoción, la experiencia de
cruzar las fronteras con una simple cédula de identidad, incluso
viajando por vía aérea. Hasta la hermana del Sur, que ha mantenido una
imagen de mayor renuencia a la integración, acaba de reconocer que la
población nica en su país, hace un aporte significativo al desarrollo
de su agricultura y economía en general, a su producto interno bruto,
que genera riquezas y que más bien debe incorporarla para que pague
impuestos y cotice al sistema de seguridad social. Hemos dado pasos muy
importantes en el proceso de integración. Todavía no cobramos
conciencia de que pequeños somos una parte mínima de los más de 180
países del orbe y que unidos tenemos más o menos el territorio de
Francia, que es miembro del G-7; que tenemos una población como la del
Canadá, que también es del G-7 y tenemos un PIB comparable con el de
Chile a quien están cortejando todos los bloques comerciales del
continente (NAFTA, Pacto Andino, MERCOSUR). Si ya nos hubiéramos
consolidado como región integrada, también estaríamos siendo
invitados, en vez de andar nosotros tocando puertas que apenas se
entreabren. Como ICIC
debemos incidir activamente en que los Presidentes Centroamericanos
también presenten una propuesta regional integral y unida. En
Washington los Presidentes de C.A. llegaron a presentar de manera
conjunta, planes nacionales, no un plan global integrador y no tienen
tanto peso propositivo y de incidencia, planes individuales nacionales.
En todos los foros internacionales tendría mucho mayor peso presentar
un plan estratégico único del istmo. Sería un éxito incuestionable
de cara a la comunidad internacional cooperante. La consigna debe ser un
“Plan Marshall para C.A. después del Mitch”. Debe cambiarse la
perspectiva oficial que hay hasta ahora de que la reconstrucción
significa infraestructura más inversión masiva de un sector de la gran
empresa privada, a través principalmente del financiamiento de los
bancos; que es financiamiento que venga al Estado para construcción de
infraestructura, y a un
sector de la gran empresa privada: ese es en resumen el
enfoque oficial. La Coordinadora Civil y nuestros representantes
han sido insistentes en plantear que la Micro, Pequeña y Mediana
Empresa del campo y de la ciudad, sean el eje motor de la reconstrucción,
con una fuerte participación obviamente, aún mayor que la actual, del
estado y todos los sectores de la gran empresa privada, como ha sido en
el desarrollo europeo, de Norteamérica, y de los Tigres Asiáticos, ya
que ellas, las “pymes” son las mayores generadoras de riquezas, de
empleo, en ellas si se produce el famoso “derrame” del que se
hablaba hace más de 10 años y del que aún hablan algunos de nuestros
funcionarios públicos. Ya fueron reconocidos por el Banco Mundial, en
una evaluación hecha hace tres años, varios puntos planteados
originalmente por los ONG’s, (que antes no se tomaban en cuenta porque
se les tildaba de posiciones de partidos políticos, del comunismo
internacional, etc., porque cargábamos con la losa de la Guerra Fría,
pero todo eso desapareció al caer el Muro de Berlín), en nuestros
planteamientos desde hace una década. Esos puntos son ya parte del
discurso oficial del Banco Mundial, que tiene un liderazgo en las
instituciones del “consenso de Washington” y de los multilaterales
en general. Algunas de esas tesis son: no hay tal “derrame”, lo que
en inglés se llama “Trickling Down”, ya no se habla de “gasto
social”, (lenguaje peyorativo y en desuso), en vez de esto se habla de
“inversión en capital humano”, o “inversión social”, cuando se
habla de educación, salud, etc. Ningún país que apueste al futuro
puede dejar de invertir en sus recursos humanos. En cambio acá no
existe una consistente, totalmente explícita y adecuada política
social. El nuevo
decálogo del Fondo Monetario, no digamos del Banco Mundial, está
hablando de “la nueva generación de reformas”, luego de la etapa de
estabilización y ajuste estructural y de las primeras reformas, entre
ellas de la inversión en capital humano. Sin embargo aquí algunos
altos funcionarios hablan de cosas que ya están obsoletas, que tuvieron
validez académica cuando ellos estudiaron, y actualmente ya no tienen
razón de ser. Para evitar un impacto terrible en nuestro país, eso
debe ser cambiado. Se debe abrir un espacio, crear el Consejo Económico
Social, para que la sociedad civil sea tomada en cuenta, para el manejo
de la estrategia y la táctica de la reconstrucción nacional y
regional. Hemos participado en eventos invitados por el Banco Mundial,
donde además de reunirnos con funcionarios del mismo, nos reunimos con
los Directores de éste, que representan a los países donantes, son
como sus accionistas, y ellos nos pidieron que transmitiéramos a las
organizaciones de la sociedad civil su pedido de ayuda para hacer más
transparente la cooperación que dan los organismos multilaterales y la
cooperación internacional en general y, a que haya participación de
los sectores en que ésta impactará. Sr.
Zambrana, ¿cuál es su mensaje para los lectores de Páginas
Verdes, en
este último año del milenio que recién comienza? Básicamente
habría que hacer todos los
esfuerzos por alimentar y fortalecer las propuestas desde la sociedad
civil, para el proceso de reconstrucción que tenemos que impulsar
juntos en este país, porque de eso depende la calidad con que ese
proceso se vaya a realizar en el futuro y que éste responda
efectivamente a las necesidades e intereses de la población y que en
Nicaragua podamos ir fortaleciendo espacios más democráticos, que los
fondos sean utilizados de la forma más efectiva posible, así como que
todos nos incorporemos en el cabildeo, negociación y en la ejecución
de las propuestas. Tenemos un espíritu constructivo, desde el principio
estamos enviándole mensajes al gobierno de que estamos listos para
trabajar con ellos en cualquier momento, tenemos capacidad técnica,
experiencia, conocimientos, etc. eso puede potenciar muchísimo la mejor
utilización de los recursos en este país. Haríamos un llamado a los
lectores de Páginas Verdes que pertenecen a los sectores
gubernamentales para que ellos influyan dentro de las esferas de decisión
para que tengan una actitud cada vez más abierta con la sociedad civil,
que no se alimenten los prejuicios que hasta el momento han prevalecido,
en ella no hay ninguna actitud negativa frente a la posibilidad de la
coordinación, sino que más bien queremos hacer lo mejor posible para
este país. Sr.
Allan Fajardo ¿sus palabras para los lectores de Páginas
Verdes? En primer
lugar Ximena, quiero felicitar a Páginas
Verdes y a Ud. muy especialmente por su CENTESIMA edición, por
haber arribado a su primer MILLON DE EJEMPLARES en circulación y por
haberse convertido, si me permite decirlo, desde un modesto “flyer”,
a ser un verdadero medio informativo de la sociedad civil que ofrece
como dice su eslogan “Páginas Libres, Abiertas y Democráticas” y
que los organismos de la sociedad civil estamos sintiendo cada vez más
nuestro, verdad, y que nosotros como CESADE, hemos decidido internamente
en nuestro Programa de Promoción de la Incidencia Ciudadana y en el
contexto de nuestra Jornada 12 Aniversario de este año, hacer un
reconocimiento a Páginas Verdes,
dentro de los medios escritos, como
el organismo que más activamente y explícitamente, se está planteando
fortalecer la sociedad civil. En segundo lugar quiero hacer un llamado a
los lectores de este importante medio de comunicación en ir cambiando
nuestra cultura informativa de tal manera, de invertir tiempo en
informarnos, en influir en crear estados de opinión y en comunicarnos
con quienes toman decisiones en nombre de nosotros. La cultura que se
tiene en los países más democráticos, es escribirles a sus
parlamentarios para que voten en tal o cual dirección, nosotros no la
tenemos, ni sabemos a veces quien es nuestro representante. Llamar a
este público lector de Páginas
Verdes, a que nos eduquemos en la democracia que manda nuestra
constitución, no sólo representativa que mucho delega en unas personas
para que hagan (y deshagan) en nombre nuestro, sino también la otra
parte que ella manda, que es la democracia representativa, de tal manera
que nosotros no sólo ejerzamos democracia una vez cada cinco años, que
no sea lo que en CESADE
hemos denominado “la
Democracia de los 123 segundos” (que es lo que supuestamente usamos en
promedio para ejercer el derecho del voto desde que entramos a la caseta
de votación hasta que lo depositamos en la urna), sino que la tratemos
de ejercer todos los días.
Entrevistó: Ximena Ramírez González
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