¿Cuáles
son las experiencias concretas que ustedes han tenido, las luchas, sus
objetivos, las metas alcanzadas con respecto a los micro y pequeños
empresarios mexicanos?
En
primer lugar muchas gracias Ximena por esta oportunidad de compartir
experiencias con los lectores de Páginas
Verdes. El principal logro
que hemos tenido como ANIT es que empezamos hace 14 años a ser una
organización de afiliación voluntaria. En nuestro país el sector
empresarial estaba constituido por 386 cámaras de comercio y de
industria. Dos confederaciones, una de comerciantes y otra de
industriales CONCANACO y CONCANID respectivamente. Hace 14 años
nosotros consideramos que la obligatoriedad y la obligación de
pertenecer a esas cámaras
y estas cámaras abrigar la política económica de los gobiernos en
turno, era contrario a lo que establecían los derechos humanos, sobre
todo el arto. 20 de los Derechos Humanos y el IX de la constitución
mexicana, que nos permite la afiliación y asociación voluntaria.
Peleamos en contra del gobierno, en contra de las disposiciones de la
Secretaría de Comercio y Fomento Industrial que es la que rige el
funcionamiento de las cámaras. Después de diez años de interponer
amparos ante la Suprema Corte de Justicia Mexicana, la jurisprudencia
2895, nos permitió que el fallo fuera contrario a ellos y restableció
el orden constitucional en México en octubre de 1995. La Suprema
Corte estableció que ese artículo de la obligatoriedad eran
violatorios de nuestra Constitución. Para 1997 la Ley de Cámaras
actual, señaló que la afiliación a las cámaras es un acto
voluntario de las empresas. En ese momento todo el grupo empresarial
mexicano cayó. A junio de 1999 encontramos que la sustitución de la
obligatoriedad de afiliarse a las cámaras entablado por un sistema de
información empresarial mexicano denominado CIEM, solamente logró
registrar a 40,450 empresarios de más de más de cuatro y medio
millones que son susceptibles de ese servicio obligatorio al CIEM que
determina el gobierno.
Tenemos
siete suspensiones definitivas en contra de esa disposición, dos
amparos ganados nuevamente y además estamos porque se derogue en la cámara
de diputados en el próximo marzo, abril y evitemos otro acto contumaz
y contra la libertad de asociación, que es un derecho universal. Hace
dos años logramos que las disposiciones hacendarias cambiaran el régimen
de pequeños contribuyentes que había sido una disposición de esas
autoridades hacendarias. Logramos que esto fuere modificado y
precisamente por el legislativo, por una iniciativa de
un diputado de nosotros, el diputado Pedro Salcedo, querían
cobrar el 2.5% sobre el total de los ingresos de los pequeños
contribuyentes que tuvieran ingresos hasta 2.6 millones de pesos, algo
así como 260 mil dólares. Logramos que hubieran cuatro tarifas
descendentes y que nos permitieran que quienes tengan ingresos hasta
140 mil pesos anuales, estén excentos de los impuestos, más toda
otra extensión de tres salarios mínimos analiados. En otra de las
otras muchas luchas de ANIT que hemos encabezado, logramos también
que el primer acuerdo, el 0198 del gobierno democrático de la ciudad
de México, el primer gobierno dirigido por el Ing. Cuactemoc Cárdenas,
fue contestación a nuestra petición de quitar a los inspectores que
mediante la corrupción pedían a los pequeños comerciantes
establecidos, sobre todo una gratificación que denominamos
“mordida” para mantener esos negocios sin el cumplimiento de una
serie de larga tramitología que tienen que cumplir los pequeños
empresarios.
Hemos pedido que lo que debe de cambiar es la normatividad. Queremos
deshacer el problema de raíz, de fondo. Esto es un tanto complicado y
estamos trabajando en ello también con nuevas disposiciones
normativas, pero mientras tanto en este momento no hay inspectores de
reglamentos en la ciudad de México, que suelen sobre todo a los pequeños
comerciantes, que carecen de los instrumentos para defenderse, los que
están afiliados a nuestra asociación, nos defendemos en contra de
todos y a veces tenemos que hacer magia con cuatro o cinco mil gentes
y cerrar algunas dependencias oficiales hasta que nos escuchen.
Afortunadamente tenemos la fuerza necesaria, porque agrupamos cerca de
cincuenta organizaciones empresariales y en forma conjunta somos más
de 500 mil miembros y con otras 60 ONG´s.
Precisamente
con el ramo de las ONG´s, tenemos un grupo que se llaman Ciudadanos
de México ante la Unión Europea. Peleamos por esos arbitrarios
tratados comerciales con la Unión Europea. El día 25 de febrero las
oficinas de la Red de Acción ante el Libre Comercio y ANIT haremos un
foro de consulta popular para analizar el tratado para la Unión
Europea. Lo del acuerdo no lo dio a conocer nuestro gobierno, ni la
Secretaría de Comercio y Fomento Industrial. Tuvimos que traerlo
desde Europa y traducir una parte. Una de esas partes la dejamos aquí
en Nicaragua para tratar de advertir lo que piensan los Europeos de
las garantías y ventajas que van a obtener mediante las firmas de
este acuerdo y cómo van a disponer del patrimonio mexicano. Nos
oponemos a ese tipo de tratado. También hemos hecho análisis contra
los supuestos beneficios del TLC, donde evidenciamos que lo que dice
la propaganda oficial de nuestro gobierno no es más que un mito. No
han crecido los empleos ni las exportaciones en forma real, solo las
maquiladoras y ellas llevan solo el esfuerzo personal de trabajo de
los mexicanos muy mal pagados y lo que consideramos es que México es
la punta de lanza de esta actividad trasnacional, para solamente tener
una tierra latinoamericana de siervos. Por eso es que tanto ANIT como
la CIVES de Brasil y APYME de Argentina, conjuntamos nuestros
esfuerzos en la Asociación Latinoamericana de Micros, Pequeños y
Medianos Empresarios, ALAMPYME, para enfrentar los retos de esa
globalización que pretende esclavizar nuestras mentes y nuestros
esfuerzos.
Creemos
que solo en conjunto, así como lo hemos hecho en México con las ONG
y otras organizaciones empresariales, busquemos aunarnos en un sueño
Bolivariano que nos permita sumar esfuerzos para oponernos a esas
invasiones que ahora ya no son armadas, que ahora son de franquicia,
patentes y de libre comercio. Estamos contra esas desventajas del
salvaje mercado. Creemos que primeramente hay que satisfacer el rostro
humano de la sociedad y sobre todo la sociedad latinoamericana y si en
esta tierra de Sandino que nosotros decimos con mucho orgullo que es
en parte yucateco, mexicano y que Sandino hablaba de Ubilla y de
Zapata, nuestros héroes mexicanos. Seguramente ese espíritu
Zapatista, Ubillista, es el que lleva
a los mexicanos a ser orgulloso de su entidad y de su soberanía,
pero que estamos aplastados por los efectos globalizadores de los
tratados. Intentamos responder ante estos retos de los mercados
globalizadores.
Sr.
Adán Rivera, ¿ su mensaje para los micro, pequeños y medianos
empresarios nicaragüenses?
Amigos
de Nicaragua, si las guerrillas han surtido efecto, vamos a intentar
ser los símiles de los guerrilleros empresariales, de los micro y
pequeños empresarios que aprovechemos las ventajas de la tecnología
mediante una ingeniería inversa. Vamos a ver qué es lo más moderno
en el mundo, traigámoslo, vamos a desarmarlo, deshacerlo, vamos a
proponer modificaciones a nuestros mercados y vamos a producirlo.
Seguramente ese objeto en nuestras manos con un poco de ingenio, con más
voluntad y esfuerzo y sobre todo con el deseo de progresar, lo
trasformaremos en algo útil, en algo que sea benéfico al consumo de
nuestras sociedades y así lo podamos ofrecer con un margen de
utilidad social no muy grande, no muy chico tampoco, para que no
quebremos, pero que si permita sobrevivir y acrecentar lo que podamos
hacer y sobre todo ayudar al siguiente. En México tenemos establecido
un programa de acuerdo con la Unión Europea con algunas
organizaciones europeas que han dicho que podrían donarnos
maquinarias obsoletas para ellos pero que en nuestras manos sería útil.
Que podríamos tomar ventajas de los artículos de cooperación
europea, canadiense y estadounidense, en el fomento de lo que es la
parte creativa de los mexicanos y con gusto le extenderíamos a toda
Latinoamérica a través de ALAMPYME, que es lo que nos anima a esta
integración latinoamericana para que sigamos ayudándonos unos a
otros y podemos tener una sociedad en aras del desarrollo integral de
la persona humana que es lo que nos interesa. Como pequeños
industriales de transformación estaremos en el núcleo de esa
sociedad civil que logra y quiere hacer cambios más significativos día
a día por el bienestar de todos.
Entrevistó:
Ximena Ramírez González