Dr. Rodolfo González, Magistrado de la Corte Electoral de Uruguay,
Durante el I Foro de Sistemas Electorales y sus efectos en la
Democracia conversamos.
¿Cuántos sistemas electorales existen y cómo inciden en la
democracia, qué efectos genera?
Básicamente existen tres sistemas, se habla de dos, pero en realidad
existen tres. Un Sistema Mayoritario que podemos encontrar dentro de él
hasta seis sub tipos distintos. Un Sistema Proporcional que podemos
encontrar varios tipos también, el sistema Proporcional Puro,
Proporcional Atenuado, Proporcional de Mayorías y de Minorías.
Finalmente, un Sistema que podría llamarse Mixto o Intermedio, que
admite dos subtipos, que son los que se aplican en el mundo. No
necesariamente un mismo país tiene un solo sistema, sino que según la
naturaleza se aplica más de uno. Por ejemplo, normalmente los Sistemas
de Mayoría Absoluta Calificada o Mayoría Simple se utilizan para elegir
los cargos del Poder Ejecutivo o cargos ejecutivos departamentales o
municipales: Presidentes, Intendentes, Alcaldes,Gobernadores y demás. En
cambio para los parlamentos normalmente se utilizan Sistemas de
Representación Proporcional con algunas variantes.
Dentro de éstos están los distintos sub sistemas, Sistemas Puros,
Sistemas Atenuados, de acuerdo a la historia y la tradición de cada uno
de los países. Son complejos y los resultados que se pueden esperar son
inciertos, porque es imposible saber hacia donde conducirán o que
resultados arrojarán, porque no hay determinismo que usted diga, si yo
utilizo este sistema provoca tal situación. Hay que tomar en cuenta, en
primer lugar, el contexto político, social, económico, cultural,
educativo de cada sociedad. Hay que tener en cuenta el sistema de
Partidos. Hay que tener en cuenta el sistema de circunscripciones que se
van a utilizar, ya que el plurinominal puede arrojar un resultado y el
uninominal otro. Hay que tener en cuenta la educación cívica de ese
pueblo y su cultura política. Todos esos elementos usted los pone en un
recipiente y obviamente le da cosas diferentes, porque le va agregando
aderezos distintos y los combina. No son trasplantables los sistemas de
un país a otro, no existen recetas, ya que cada país tiene su historia,
su tradición, sus contextos, sus fuerzas políticas, y los sistemas
electorales deben ser escogidos de acuerdo a todo eso, tomando todos
esos elementos debe ser estructurarlo y debe ordenarse de manera tal que
se asegure su adecuado funcionamiento. Un Sistema Mayoritario puede
servir en una etapa, en un momento y no en otro. Un Sistema Proporcional
asegura de mejor manera las distintas tendencias y corrientes de opinión,
que existen en un pueblo. Pero tampoco es lo mismo la implementación de
un sistema en un país que es homogéneo desde el punto de vista cultural,
lingüístico, religioso, etc. De pronto Suecia, Noruega, Dinamarca, a
países que son multiculturales, multilingües, con diferentes tradiciones,
con otros países que lo aplican con sistemas presidencialistas. En
materia de sistemas electoral debe andarse con mucho cuidado, no se
pueden trasplantar de un país al otro, no hay copias al calco, cada
nación tiene su propia historia y particularidades, lo bueno para un
país no necesariamente lo es para otro, esto debemos tenerlo muy claro,
ser muy cuidadosos en la utilización de algunos sustitutos, ya que de lo
que se trata es lo que se desea que se represente ahí. Hay como un
equilibrio o hay un juego de tensiones de la gobernabilidad, por un lado
y la participación, por otro.
¿Dr. González, cómo opera esto en el Uruguay, cuál es la
experiencia que ustedes tienen como país, siendo una de las democracias
más antiguas y más puras en América Latina?
En el Uruguay hemos utilizado el Sistema de Representación Proporcional
Integral para el Parlamento. Esto quiere decir, tantos votos igual a
tantas bancas. Una Proporcionalidad Pura. Dice Dieter Nohlen que es el
sistema de representación proporcional más puro que existe en el mundo.
En cambio, en el Poder Ejecutivo hemos utilizado un Sistema de Tipo
Mayoritario para que el Presidente e Intendentes (alcaldes de cada uno
de los departamentos). Hay que destacar que Uruguay ha tenido partidos
políticos muy fuertes, muy consolidados, que tienen ciento sesenta y
nueve años de historia, que tienen un sistema de democracia interna, que
cada cinco años hacen elecciones internas, que eligen en elecciones
internas a su candidato presidencial, que eligen a sus autoridades y que
quien hoy es mayoría, mañana puede ser minoría, pero a su vez le da la
oportunidad al elector, ese partido presenta listas, pero para un mismo
cargo se pueden presentar tantos candidatos como quieran, uno, cinco,
diez, quince, con sus respectivas listas y le da a la población la
oportunidad de elegir al candidato y lista de su preferencia, estando de
acuerdo con lo que le propone el partido o en desacuerdo y eligiendo su
propia opción. Depende también de la Educación Cívica de su pueblo.
Nosotros tenemos educación gratuita, laica y obligatoria hace 128 años.
Hace 51 años tenemos toda la población alfabetizada. No existe
analfabetismo en Uruguay. Todos esos aspectos ayudan e inciden, tenemos
un sistema de Democracia Directa, por el cual, por ejemplo, los
ciudadanos pueden decidir que quieren impulsar un proyecto de forma
institucional y alcanza el 10% los habilitados para que esos ciudadanos
sin depender de un partido político elaboren un proyecto, lo presenten a
la Corte Electoral y la Corte convoque a un Plebiscito para ver si se
aprueba o no esa Reforma, al margen de los partidos. Hay casos de
experiencia, por ejemplo en el 1994 todos los partidos consensuaron un
proyecto de Reforma Constitucional. Todos estuvieron de acuerdo. Se
convocó a la ciudadanía y usted pensaría que lógicamente obtuvo una
ratificación popular, bien, no fue así. El 75% votó en contra, todos los
partidos proponían la Reforma Constitucional, todos sin excepción, la
población dijo un rotundo no a sus partidos, sino a la pretendida
Reforma Constitucional. Tres meses después esa misma población votó el
92% a favor de esos mismos partidos. Otro detalle, en nuestro país, las
elecciones son obligatorias y vota el 92% del Padrón Electoral. Cuando
era voluntaria votaba el 70%. También pugnamos para que esa amplitud en
el reconocimiento y que puedan participar nuevos partidos políticos. Con
unos escasos números de afiliados que pueden ser unas pocas decenas, se
puede constituir un partido político, se crea y actúa provisoriamente
hasta las elecciones internas. Esas elecciones internas son obligatorias
y ahí tienen que ir todos los partidos y el que no va, no puede
participar en la elección siguiente. Es obligatoria la participación en
cada proceso electoral. Con sólo 500 votos y somos 2 millones y medio de
habilitados, ya queda habilitado para participar en una Elección
Nacional postulando candidatos a Presidente, Diputados, Senadores,
Alcaldes. Todos los partidos pueden aprobar un Proyecto de Ley, y si hay
un porcentaje de personas que están en contra, puede impugnarla e ir a
un Referéndum para derogarla. La ciudadanía, la Sociedad Civil tienen
una participación muy activa, muy consciente, muy fuerte.
¿Cuáles son Dr. Rodolfo González sus recomendaciones para las y
los nicaragüenses en torno a eventuales Reformas Constitucionales en
materia electoral?
Primero, que el objetivo sea muy claro: Democratizar. Segundo no hay
Democratización si no se aumenta la participación de la gente. Tercero,
sincerar el sistema. El sistema tiene que permitir reflejar realmente lo
que es la voluntad de los ciudadanos, las distintas tendencias de
opinión pública, las distintas etnias, los distintos grupos, segmentos o
sectores que forman parte de la sociedad. Tiene que buscarse un sistema
que los represente a todos y que todos puedan tener cabida. Tiene que
avanzarse a un Sistema de Tipo Inclusivo, que nos comprenda a todos y no
Exclusivo, que sea controlado por algunos y que expulse al resto. ¿Cuál
es el sistema ideal? No lo hay, no hay fórmulas, son los y las
nicaragüenses que tienen que estudiar cuál es el mejor que deben aplicar
en Nicaragua de acuerdo a su propio contexto, basándose en cuáles son
las necesidades y en los aspectos fundamentales. Más importante que la
Gobernabilidad es asegurar la participación de la gente, que quede
inserta en el sistema y que pueda decidir, eso es más importante. Hay
que buscar los mecanismos que habiliten y posibiliten la participación
ciudadana, ¿Cuáles son? Nadie mejor que ustedes están en condiciones de
decidir cual es el mejor camino. Talvez tengan que utilizar un sistema
que se usó en un país, para la Elección Presidencial, y de otro país
usarán, otro sistema para las elecciones parlamentarias. Me consultaron
las ventajas de los Sistemas Uninominales. Las implicaciones de los
Sistemas Uninominales es que concentran el poder en el partido que es
más fuerte y atacan la Representación Proporcional. Es decir, es casi
antitético, se opone a lo que yo estaba diciendo anteriormente, si lo
que se busca es incorporar a más gente, el sistema de Circunscripción
Uninominal, lo que hace es alejar a la gente. Eso es justamente la
negación de la Representación Proporcional y la negación de un Sistema
Incluyente. Un sistema Incluyente busca justamente la mayor apertura. Si
usted me dice que se trata de un país con la tradición de Gran Bretaña
que siempre operaba con estos sistemas, no tengo nada que objetar. Si
usted me dice que no existe nada que crear, tampoco tengo nada que decir.
Pero si en algún país, que ha tenido el Sistema Incluyente, se pretende
abrir el Sistema Uninominal es que la gente no ha entendido cómo afecta
a la Democracia la conversión a un sistema de ese tipo, porque reduce
enormemente la posibilidad de que vastos sectores de la población puedan
estar representados.
Entrevistó:
Ximena Ramírez González