Roberto Artavia, Rector del INCAE y expositor en el II Congreso
Mujer y Liderazgo.
¿Cómo surge la idea de
un proyecto tan hermoso como juntar a mujeres de distintos
lugares de Centroamérica bajo este lema de: “Construyendo una
sociedad con valores”?
Ximena acuérdate que somos la mayoría de la población en todos
los países del área, como hemos estado escuchando en las
diversas intervenciones los dos días de este Congreso y nos
hemos dado cuenta que nuestra sociedad necesita recuperar
seriamente valores, necesitamos de un enfoque diferente,
consideramos que la pobreza moral y espiritual, son la causa de
nuestra pobreza económica. Por consiguiente creemos que la
recuperación de valores, volver a poner a la familia en el lugar
que se merece, es indispensable para que podamos seguir todos
los pasos, precisamente para la superación de esa pobreza
económica. La razón es que a través del tiempo hemos comprobado
lo que te estoy diciendo. Una persona que se siente bien consigo
misma porque tiene riqueza moral y espiritual trasmite ese
entusiasmo por el trabajo, tiene una actitud positiva, se
compromete, va avanzando, se va superando, naturalmente por el
hecho que tiene esa fortaleza que le hace como ser humano, ir
ascendiendo. En cambio hemos visto, te voy a poner el caso, un
ejemplo de un “marero” (miembro de las Maras, pandillero), no
carece de dinero surgido del crimen, la droga, etc., obtiene
suficiente dinero, en exceso, pero al carecer de esa riqueza
moral y espiritual, sencillamente continua, en lugar de que el
dinero le ayude a superarse, lo va hundiendo cada vez más en una
vida de vicio y crimen. Eso nos llevó a definir que era
indispensable que la mujer pudiera practicar el liderazgo que le
corresponde. No en el afán de que los hombres no tengan
protagonismo, todo lo contrario, creemos que nuestra sociedad,
lo que ha sido el liderazgo, propiedad exclusivamente masculina,
no está mal, porque ellos hayan tenido el liderazgo, ellos lo
han ejercido como hombres, lo que ha sucedido es que nosotras
las mujeres cómodamente nos hemos quedado muchas veces
sintiéndonos víctimas o solamente criticando a los hombres y no
hemos fortalecido ese liderazgo de la mujer en complemento para
que la sociedad funcione bien. Muchas veces consideramos que ser
líderes es volvernos hombres, actuar como ellos, si es todo lo
contrario. Nuestra sociedad, en puestos de dirección y en toma
de decisiones, ya tiene suficientes hombres. Las mujeres al
participar en la economía, en la toma de decisiones, en el
ejercicio del poder, es para que lo hagamos como mujeres, no
imitando a los hombres, sino que aportemos nuestra sensibilidad,
nuestro punto de vista, nuestras propias virtudes. Ese es el
motivo de realizar este Congreso. Hay actividades para mujeres
todos los días, pero las hay desde el punto de vista que
hablamos, desde el punto de vista de la mujer víctima y nosotras
lo que queremos es desde el punto de vista de la mujer líder que
sí es dueña y responsable de sus acciones y que sí está
consciente de que ser líder es guiar a los demás hacia un
destino mejor.
Entrevistó “Ximena Ramírez González”