Conozcamos quién es Paul Chefer, ¿Qué ha
hecho académica e intelectualmente y cómo es que viene a Nicaragua a
hablar de la Tolerancia?
Soy holandés y toda mi vida he sido escritor. He escrito mucho. He
sido un intelectual independiente. Trabajo medio tiempo en la
universidad como profesor, catedrático universitario. Mi especialidad es
la inmigración de los Países Bajos del Reino Unido de Holanda y Europa.
Por eso es que escribo en muchos periódicos. Soy colaborador de
distintos Medios de Comunicación. Soy un líder de opinión, genero
opinión, bien, eso es lo que la gente dice que soy, para ser modesto.
Toda mi vida he trabajado como periodista y como académico, combino
ambos mundos. Esta es mi primera visita a Nicaragua, pero
definitivamente no la última. Es bello Nicaragua. Me encantó el Mercado
Oriental, la gente, las frutas del Oriental.
Sr. Chefer, ¿Cuál es el significado del concepto Tolerancia? ¿Por qué la
Embajada de Holanda ha considerado importante abordarlo en nuestro país?
La tolerancia es encontrar los seres humanos la forma de convivir de
forma pacífica. Es encontrar la forma de respetar al otro y “lo otro”,
es la forma de convivir diferentes religiones, distintas ideologías,
como esta ocurriendo actualmente en los Países Bajos, en Holanda, donde
actualmente tenemos un nivel enorme de inmigración, sobre todo africana
y gente de la religión Musulmana.
En Holanda, en los Países Bajos, tenemos un estado laico. La tolerancia
es un concepto que viene del Siglo XVII, aunque filosóficamente podemos
profundizar mucho en el tema de las minorías religiosas. Nosotros nos
enfrentamos con el problema que habían muchas minorías religiosas
diversas cada grupo étnico con su propia religión, costumbres,
creencias, hábitos, cocina característica. Para nosotros era muy
importante plantearnos qué significa la separación del Estado de la
Iglesia. En el caso de Nicaragua, donde hay una sola religión
absolutamente dominante, la cuestión se plantea de manera diferente
desde el punto de vista histórico. Pero en Holanda desde el comienzo se
planteó la existencia real de muchas religiones diversas, específicas de
cada grupo étnico, racial o cultural bien diferenciados. Al principio no
era una discusión muy filosófica, era una discusión muy práctica, muy
aterrizada. Ahí la cuestión se planteaba de manera distinta, cómo hacer
para respetar la religión de los demás, de manera de evitar que nos
fuéramos a una guerra por problemas religiosos ideológicos.
La problemática se planteaba de forma particular, como ver que el estado
fuera laico y al mismo tiempo respetar las ideas religiosas de cada
grupo minoritario. Por eso pienso que fue una manera muy práctica y muy
aterrizada de resolver el conflicto y por eso es que Holanda tiene una
larga tradición de tolerancia que se pone de manifiesto especialmente en
este momento, ya que en la actualidad existe una inmensa inmigración de
una enorme cantidad de musulmanes, que vienen de diversos países donde
la religión islámica es un monopolio y ahora ellos tienen que aceptar
vivir en una sociedad que es pluralista, en el seno de un estado laico,
absolutamente respetuoso de todas las doctrinas religiosas. Es difícil
para los árabes y africanos musulmanes adaptarse a esta realidad nueva y
eso nos replantea el problema de la Tolerancia. Cómo ser tolerante
nosotros con estas minorías y como ellas adaptarse al hecho de que son
minorías, viniendo de un país donde la absoluta mayoría es musulmana.
Como entender y respetar la libertad del otro sin irrespetar la mía
propia.
El problema de la Tolerancia en Holanda no es exactamente el de
Nicaragua, vista con los ojos de los ciudadanos de la Costa Caribe,
mirada muy diferente a la del Pacífico mismo. En Holanda hay grupos
minoritarios que se sienten excluidos, que se sienten que son ciudadanos
de segunda clase y que se sienten que no están integrados en la
sociedad. Básicamente es la misma pregunta, aunque de una manera
totalmente distinta a la que se plantean en la Costa Caribe Nicaragüense
con respecto a la gente del Pacífico, donde se plantea el programa de
cómo vivir las minorías allá para no estar excluidas unas de otras y
convivir en la sociedad de manera pacífica. Para mi la idea de la
Tolerancia recuerda y esta muy ligada con la idea de ciudadanía. Por eso
es que lo que yo puedo observar en Nicaragua es que la Sociedad Civil
todavía es muy débil. Creo que también tiene que ver con la cultura
política que es dominante. Por ejemplo el Sistema Judicial es altamente
politizado en Nicaragua. Pienso que algunos ciudadanos no se sienten
seguros, desde el dominio de la vida pública y no están abiertos al
mundo y no les va a ser fácil participar al interior. Por eso es que los
dos partidos mayoritarios acá o cuando hay partidos mayoritarios en la
sociedad, le quitan energía a la sociedad, le restan iniciativa a la
población para actuar. Pienso que para que una sociedad Civil se
consolide y que pueda enfrentarse al poder público, tiene que haber
organizaciones serias, profundas, con ramificaciones en todo el país,
como el Congreso Permanente de Mujeres Empresarias de Nicaragua, para
tener un contrapoder, para enfrentarse a la inercia de los partidos
políticos. Ese es el significado de la Tolerancia poder tener este
contra poder, un balance de poderes y una separación de los Poderes del
Estado, para verdaderamente poder expresar la pluralidad que existe al
seno de la sociedad. Esa es la idea.
¿Cuál es su mensaje para los y las nicaragüenses para mejorar los
niveles de tolerancia, Sr. Paul Chefer?
Realizar cambios en estos dos partidos mayoritarios es muy
importante. Pero también mucha gente focaliza la atención solamente en
cambiar estos dos grandes partidos políticos en Nicaragua. Creo que la
organización del país en general, de la Sociedad Civil debe
consolidarse. Todo tipo de organismos como el de las Mujeres
Empresarias, profundizar su crecimiento, al final es mucho mas
importante, crear y consolidar este tipo de estructuras. Toda apuntando
a la idea de crear un contrapoder, un balance de los poderes y sobre
todo una independencia de los poderes es básica para la Tolerancia y una
verdadera separación de los poderes. Debe respetarse la separación
absoluta entre el Estado y la Iglesia, hay que separarlos, porque me da
la impresión desde fuera, que Nicaragua como cualquier otro país, donde
hay una gran mayoría religiosa tiende esa religión a inmiscuirse en las
cosas del Estado y viceversa. Pienso que es importante hacer una
separación entre el Estado y la Religión. Una verdadera separación,
además el Estado de Nicaragua es laico. Separar el Estado de la Iglesia
es una cosa muy importante y hacer el contrapoder y separar los Poderes
del Estado es otro elemento fundamental para que haya tolerancia. Ese
seria mi mensaje después de cinco días en Nicaragua.
Entrevisto:
Ximena Ramírez González