Nicasio Urbina Guerrero                                                                          Páginas Verdes

«Escribir para mí es casi una vocación, una necesidad»

Nicasio Urbina Guerrero, con un doctorado en Literatura Latinoamericana, un crítico literario y escritor brillante de las letras nacionales, le da orgullo, presencia y prestancia a nuestro país a nivel continental, con quien me unen lazos de amistad desde la niñez. Por todo ello me siento feliz de compartir con los lectores sus reflexiones.

Ximena, muchísimas gracias por invitarme a esta entrevista. Es un gusto tanto como amigo tuyo, por el cariño que te tengo, por la antigua amistad que hemos tenido y como escritor porque es siempre un reconocimiento, a todos nos halaga y nos interesa hablar en medios serios como el tuyo y que nos lean, que nuestras voces sean escuchadas. En mi situación familiar, soy en realidad el único escritor en mi familia. Vengo de una familia más que todo de políticos. Mi padre, el Dr. Guillermo Urbina Vázquez era un intelectual. No dejó muchas páginas escritas. El prólogo al libro de Gregorio Seltzer "Un Pequeño Ejército Loco", es quizás su contribución más importante. Así es que en ese sentido, desde el punto de vista familiar soy el único. Desde el punto de vista nacional, a pesar de tener 25 años de vivir en el extranjero, me siento totalmente un escritor nicaragüense. Me identifico plenamente con la realidad de mi país, con el lenguaje nicaragüense y con la tradición literaria nicaragüense. Nunca he querido adoptar ninguna otra nacionalidad, porque quiero mantener esa identificación directa con Nicaragua. Me siento sumamente orgulloso y muy contento de estar aquí. Cada vez que tengo una oportunidad regreso. El año pasado vine 14 veces a Nicaragua. Este año llevo cuatro viajes. Es mi país. Me fascina. Espero en algún momento de la vida tener la posibilidad de regresar y radicar aquí de nuevo. No importa la razón con tal que sea una excusa, la utilizo para venir.

Nicasio y la escritura es un hecho perecedero, es un hecho que se dio desde que eras un niño. ¿qué te ha incitado, qué te ha hecho reflexionar y qué ha hecho escribir a Nicasio a lo largo de los años y permanecer en el oficio a veces ingrato de la escritura profesional, pero siempre mágico?

Es casi una vocación, una necesidad. Empecé a escribir sin darme cuenta en realidad de que estaba escribiendo un poema. Empecé a escribir la noche del 8 de Junio de 1968, cuando murió mi abuela, Doña Sarita Mora de Guerrero y se celebró la vela en la casa de su esposo, el Dr. Lorenzo Guerrero. Eran las cuatro de la mañana, había centenares de personas en la casa y yo me sentí verdaderamente perdido, cansado. Me fui a mi cuarto, me senté y empecé a garabatear unas cuantas palabras en una hoja de papel. Sospecho que ese fue el primer poema que escribí en mi vida. Desde entonces empecé a mantener ese interés por la literatura, a leer. Más o menos para los catorce años ya tenía la intuición de que quería ser un escritor. No tenía ni la menor idea como lo iba a hacer. Mi familia siempre me cuestionaba sobre las necesidades básicas de la vida y como iba a mantenerme como escritor. La mayoría de los poetas se mueren de hambre. A lo largo de los años descubrí que la cátedra es una actividad maravillosa y que en los Estados Unidos, dichosamente logré una posición que me permite vivir tranquilamente. No es una posición en la que nadie se enriquece, pero que uno vive decentemente, con mucho tiempo y mucha estabilidad para vivir. Enseño dos cursos por semestre, son cuatro horas a la semana de cátedra y tengo el resto del tiempo para leer y escribir. Es una situación que le permite a uno dedicarse plenamente cien por ciento a la literatura.

¿Nicasio los estudios, Nicasio y la academia, Nicasio y los idiomas?

Me encanta el mundo académico, el mundo de la Universidad, es un mundo muy tranquilo, muy estable, de una gran actividad intelectual, de gran intensidad, especialmente en el sistema norteamericano, el concepto del Campus, que es un mundo cerrado, apartado de la ciudad donde se lleva una vida dicen "diferente a la del mundo real", yo siempre me río de esa expresión, porque les digo éste es mi mundo real. A mi fascina. Es una gran motivación entrar en una clase, conversar por dos horas y media con un grupo de gente joven, inteligente, motivada y salgo generalmente con muchísimas ideas, con muchísimas energías y muy motivado. El lenguaje es el instrumento de trabajo de todo escritor. La relación directa de los seres humanos con la lengua es fundamental. Siempre he sostenido que la identidad humana empieza en la lengua. El hecho de que yo conserve mi acento nicaragüense y mis giros nicaragüenses a pesar de vivir en el extranjero, es parte del quien soy y perder eso sería perder parte de mi identidad. El aprendizaje de lenguas extranjeras me parece una actividad muy placentera y un gran ejercicio mental. Tengo el gran ejemplo de un colega amigo en Tulane, el Dr. Tom Montgomery que es un hombre de 79 años que en este momento está estudiando su vigésima primera lengua. Es un hombre que ha desarrollado una capacidad lingüística enorme y casi a los 80 años está aprendiendo japonés y se acaba de casar con una chinita de 25 años, maravilloso! es un canto al amor y a la vida!

He explorado algunas lenguas romances en mi vida. Gran parte de mi vida se desempeña en inglés, porque estoy casado con una norteamericana y me comunico en inglés con ella. Vivo en un mundo anglófono. Pude compartir contigo aquellos tiempos maravillosos cuando eras universitaria primero en la Sorbona, en París, luego en Bélgica, donde exploré el francés, en la Universidad Católica de Lovaina donde cursé mi primer año de universidad. Luego los años que viví en Barcelona, por ejemplo, la exploración del Catalán fue fantástica. Acabo de estar en Barcelona hace dos semanas y una de las cosas que me fascinó fue ver como se ha consolidado el Catalán como lengua nacional. Es una lengua bellísima, que me gustaría aprenderla mejor y poderla hablar con fluidez. El portugués es la lengua del amor, me parece, "malgré le francais", ( a peSelva, Trópical Towns and others poems, escrito en inglés, publicado en 1918 en nueva Inglaterra, es reconocido actualmente como el primer texto de la Latino Literature en los Estados Unidos, es decir literatura escrita en los Estados Unidos, en Inglés, por escritores latinoamericanos. Una categoría si ustedes quieren, una tradición literaria que se está consolidando muchísimo, que está alcanzando un gran éxito editorial, una gran atención crítica y que ahora resulta que fue nuestro Salomón de la Selva, el que inició esta tradición. Algo que como dije en la Conferencia, yo mismo no me había percatado, a pesar de haber leído y escrito sobre este libro varias veces. Es importante, es una contribución fundacional que Nicaragua hace en los Estados Unidos.

Qué decirle Nicasio a los muchachos jóvenes que están iniciándose en el arte de la escritura y que creen que tal vez todo viene por añadidura, que todo es fácil, ¿Cómo convencer a la juventud nicaragüense de la enorme importancia de leer, para poder después escribir?

La lectura es fundamental, Ximena, coincido plenamente. Yo creo que la lectura, primero es fundamental para todos los seres humanos. La lectura es un ejercicio mental. Así como podemos hacer sentadillas, abdominales, jugar al tenis, o lo que sea, para cultivar el cuerpo. La lectura es el ejercicio básico para cultivar la mente. Las neuronas cerebrales trabajan tratando de seguir la secuencia de silogismo que tenemos en un texto, haciendo inferencias, conclusiones, todo tipo de cosas. Me parece fundamental para muy importante. Y así tenemos una serie de gente nueva, joven, que estoy seguro van a llevar la narrativa nicaragüense a alturas de nuestros hermanos latinoamericanos.

Tu mensaje final para los lectores de Páginas Verdes, Nicasio.

Somos una nación joven. Una nación con mucha vitalidad, con muchísimos problemas que estamos viviendo unos períodos importantísimos. Creo que tenemos que educarnos. La educación es fundamental para todos los pueblos. En nuestro país necesitamos educar a miles y miles de jóvenes que deambulan por las calles, que mueren en las barriadas, en el campo, que tenemos que reformar nuestro sistema educacional, de forma de que a un niño de sexto grado se le empiece a entrenar para un oficio. La mayoría de estos niños no pasan de los grados más básicos y terminan luego haciendo los trabajos más bajos, prácticamente muriéndose de hambre. El Sistema Educacional tiene que responder a esas necesidades. No podemos seguir pensando en un sistema educacional que pretende bachillerar a estos estudiantes, darles una formación humanista, que a mí me parece importantísima, pero que nuestras condiciones económicas requieren trabajadores calificados, necesitamos enseñarle a la gente a ser buenos mecánicos, carpinteros, ingenieros de computación, necesitamos que estos jóvenes, desde sexto grado empiecen a ganar cierto dinerito para contribuir a su casa y poder entonces seguir estudiando y llegar a ser médicos, cirujanos, etc. Es absurdo que estos niños no puedan mantenerse sin un trabajo, hasta el quinto año de bachillerato. Necesitamos una escuela que se adapte a los horarios y a las necesidades de estos niños trabajadores. Que si tienen que salir a vender periódicos en la mañana, entonces crear un ciclo de estudios que sea de las 2:00 a las 6:00 de la tarde y otro ciclo de las 5:00 a las 9:00 de la noche.

Lograr adoptar un sistema de módulos de educación de forma que si este niño por tres meses se desaparece de la escuela, que pueda volver en el momento que él pueda y quiera y continuar sus estudios. En Colombia eso ha dado muchísimos resultados. Necesitamos modernizar nuestra educación. Continuar con una base humanista que es importantísima para la formación integral del ser humano. Pero preparar a esta gente para el siglo XXI. Aquí tenemos grandes talentos literarios, que tenemos grandes escritores. Necesitamos un mejor sistema de publicación y de distribución de los libros para que nuestros escritores se conozcan afuera. El único escritor entre nosotros que tiene presencia verdadera a nivel internacional es Sergio Ramírez., Gioconda Belli es probablemente la segunda. En la feria del Libro de Chile en Noviembre del año pasado, Sergio Ramírez era el único escritor nicaragüense presente, cuyos libros estaban en la feria. Necesitamos que nuestras editoriales, que nuestros grupos se inserten en el mundo editorial internacional y participen de éste, para motivar y hacer conocer a nuestros escritores.

Entrevistó: Ximena Ramírez González.

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