Entrevista con
Nancy
Guadamuz Guido, Coordinadora del Programa de la Mujer
Discapacitada de la Fundación Solidez.
"He estado participando en este programa que realizó la
investigación sobre la Mujer Discapacitada en Nicaragua, que
sirvió como punto de partida para la formulación del
proyecto que proponía la formación de organizaciones de
Mujeres Discapacitadas. He tenido la suerte de enriquecerme
con la experiencia y con la vivencia de las mujeres
discapacitadas que ahora están afiliadas a la Federación de
Mujeres con Discapacidades diferentes, FEMUCADI. Desde el
programa se ha estado trabajando diversas organizaciones que
han ido surgiendo con el correr de los años a lo largo y
ancho del país, a estas alturas son 18 y están ubicadas en
Estelí, Somoto, Ocotal, Chinandega, El Viejo, Managua que
ahora va a cubrir Tipitapa. En Fátima, San Marcos, Jinotepe,
Rivas, Belén y Diriomo; Boaco y Juigalpa, que atiende Río
San Juan. Estamos en Matagalpa, Jinotega, Waslala y la
Dalia. Todas estas representaciones están integradas como
organizaciones afiliadas a la Federación, (FEMUCADI), ellas
cubren un total de 2,268 mujeres con diferentes tipos de
discapacidad. A manera de resumen de estos diez años de
experiencia se han capacitado a más de 900 mujeres, que han
tenido oportunidad alguna de ellas de pasar desde el proceso
de alfabetización y posteriormente se han integrado a cursos
de capacitación y son más de 500 mujeres que han tenido la
oportunidad de recibir financiamiento para sus iniciativas
económicas. Una alternativa que surgió de hecho, porque las
posibilidades de obtener puestos de trabajo para las
personas discapacitadas dentro de la empresa privada y
dentro de las instituciones estatales ha sido bastante
limitada, realmente hubiéramos querido entregar para estos
diez años mejores resultados en ese sentido, pero ha sido
muy poco lo que hemos obtenido en inserción laboral. Las
organizaciones han referido esfuerzos que se han venido
haciendo con contactos con las instituciones, pero los
resultados son muy pobres".
"La mujer discapacitada en Nicaragua es obviamente es
discriminada de forma triple: por mujer, por discapacitada y
por pobre. Mucho se habla de que en la medida en que la
tecnología avanza, los requisitos para poder acceder a un
empleo se van elevando, la calificación técnica se va
incrementando, pero también hay que comparar eso con el
nivel de respuestas que se han ido dando para la formación
técnica de la afiliadas y creo que han sido muy pocas.
Incluso los servicios estatales que se brindan de atención
para que la mujer se capacite, para que aprenda a
desarrollarse en un área técnica, son escasos. Pienso que
hay un asunto muy importante que debemos destacar que tiene
que ver con la actitud. La actitud de cada una de nosotras
que puede abrir o cerrar puertas. Pienso que construir eso
que todos soñamos, una sociedad más justa, realmente tiene
que ver con la actitud de cada persona y con que cada quien
ponga un granito de arena. Pueden ser muy limitados los
recursos, pero esos recursos limitados pueden ponerse en
función de este sector de personas discapacitadas que han
tenido tan poca oportunidad hasta ahora".
Entrevistó:
Ximena Ramírez González.