Margaret M. Swallow, Directora Ejecutiva del Instituto de Calidad del
Café, basado en Long Beach, USA, ella estuvo en Nicaragua participando
en el concurso de Ramacafé.
¿Cuál
es la importancia de estar en Ramacafe 2005?
Es importante estar en Nicaragua porque este es el quinto concurso de
calidad que se hace en la rama del café en Centroamérica. Es importante
para los países Centroamericanos enfrentar de manera conjunta la
globalización. Para los países Centroamericanos han pasado tiempos muy
difíciles con el Café y por eso es que es importante mejorar la calidad,
mejorar la imagen de marca ante el mundo del café Centroamericano. Por
eso es muy importante que personalidades del mundo entero puedan venir a
Nicaragua, tanto tostadores, comercializadores y productores de café a
escuchar conferencias, adquirir conocimientos, intercambiar experiencias
y conocer más acerca del café. En agosto de este año, se comenzó un
programa que se llama “La Mujer y el Café”. Cada mujer productora de
café en Centroamérica tiene una contraparte norteamericana y canadiense.
Van a estar trabajando juntas por un año, yo las llamo como
patrocinadoras, contrapartes, que están aprendiendo la una de la otra.
Margaret, ¿Porqué se creó este Programa Mujer y Café?
El Instituto de la calidad del Café creó este Programa Mujer y Café,
porque el café es el número uno en las ventas de productos agrícolas en
el mundo entero. Más de 25 millones de personas en el mundo cultivan el
café, son productores de café. En la Organización Internacional del Café
tienen estos estimados, estas cifras. He viajado a muchos países
productores de café, en todos los países hay mujeres productoras de
café. Por eso el Instituto de la Calidad del Café, creó este programa
para que las mujeres puedan tener más liderazgo como productoras a lo
largo y ancho del mundo. Es un programa piloto, tenemos 23 mujeres de
noventa países distintos, entre los 29 y 65 años. Son mujeres de todos
los niveles económicos y de todos los pasos del café. Estamos hablando
de cuatro etapas distintas, la finca, el mercadeo, la tostaduría del
café y la preparación a través de las máquinas del café. Tenemos mujeres
en los cuatro niveles. El programa comenzó en agosto, está fundado y
programado para un año de duración. Está financiado por USAID con una
parte de su trabajo en Centroamérica. Esperamos poder continuar este
programa más allá de un año, continuarlo en Centroamérica y también en
otras zonas del mundo, donde se haga crecer el café. Mi esperanza es,
que estas mujeres van a ser unas líderes fuertes en lo empresarial en
sus países y en el mundo global del café a nivel internacional. Estoy
muy feliz de estar haciendo este trabajo con las mujeres.
Entrevistó: Ximena Ramírez González