Ing. Karen
Vanessa Ruíz Moraga, encargada de Proyectos de Desarrollo Rural de la
Escuela Internacional de Agricultura y Ganadería de Rivas, nos cuenta
cuándo se fundó y los objetivos fundamentales de la Escuela de Ganadería
de Rivas que adquiere cada año mayor reconocimiento.
La Escuela Internacional de Agricultura y Ganadería de Rivas cumplió el
domingo 1ero. de agosto 53 años de vida institucional. Nuestra principal
misión y visión es el amor por la naturaleza y la vida por la tierra y
preservar todos los recursos naturales, la diversidad de nuestro país es
lo que fundamenta la visión y misión de la escuela. Nuestros
profesionales se forman siguiendo el principio de aprender haciendo,
todos los estudiantes pasan la semana completa, el día entero en el
campo, dividen su día de trabajo entre el aula y las prácticas en el
campo, lo que van aprendiendo en la teoría, lo van poniendo en práctica
en el terreno simultáneamente. Ellos además tienen una asignatura en
3er. Año que se llama Desarrollo Rural en donde van al campo y trabajan
directamente con los productores durante un trimestre, después que
aprueban esa asignatura, requisito indispensable para obtener su título,
hacen tres meses de prácticas profesionales en cualquier empresa que
requiera los servicios de técnicos agrícolas, o bien en fincas de
campesinos que requieran su apoyo y que posiblemente después los
contraten, así ocurre en muchos casos, una vez que demuestran su calidad
técnica y profesional. A lo largo de estos 53 años hemos graduado cerca
de 15 mil estudiantes.
¿Cuántos se gradúan por año más o menos y cuál porcentaje de
mujeres se gradúan como técnicas agrícolas o como ingenieras agrónomas?
Actualmente se están graduando por año cerca de 150 técnicos
agropecuarios, ya que la escuela tiene 3 años para sacar a sus técnicos
agropecuarios, de ellos 40 más o menos son mujeres. Las 24 horas del día
tienen que estar estudiando, trabajando, investigando y después de eso
tienen un Sistema por Encuentros, con el que terminan de sacar su título
de Ingeniero Agrícola, son dos años más de estudios académicos, que les
permite durante la semana trabajar y estudiar los fines de semana, es
una opción muy buena para la gente de escasos recursos que no puede
costear una carrera a tiempo completo durante cinco años.
¿Cómo hace la gente para entrar a la Escuela de Agricultura de
Rivas, cómo se financia sus estudios, Ing. Ruiz?
Los estudiantes tienen que irse a pre matricular igual que en cualquier
universidad en el mes de octubre, noviembre. Deben hacer un curso de
nivelación obligatorio, porque muchas veces llegan los alumnos con
algunos desfases en el área de Matemáticas, Inglés, Español, Química,
áreas en las cuales suelen tener deficiencias, sobre todo en Química que
es una materia fundamental para tratar las plantas, los suelos, los
animales, etc. al finalizar este curso se integran a la carrera. Los
estudiantes no pagan absolutamente ningún arancel, solamente la
matrícula que son como C$ 300 al año. Tienen opción de optar a
diferentes tipos de beca, hay beca completa que incluye alimentación y
hospedaje, hay becas solo de alimentación ó sólo de hospedaje. Hay beca
que les garantiza almuerzo y transporte, para los que pueden viajar
diario a su casa. Hay beca únicamente de transporte, para aquellos que
no están internos, ni comen en la escuela y que viajan diario a su casa.
Al final todos son becados, porque no pagan ningún arancel. El
presupuesto de la escuela se cubre con el 6% que se otorga del
presupuesto nacional a las universidades, que implica casi el 80% del
presupuesto de la escuela y el 20% restante se cubre con la producción
de la escuela, ya que los alumnos trabajan en la escuela, hacen sus
prácticas y producen, entre otros, pollos y cerdos de engorde, cerdas
reproductoras, tenemos una granja apícola donde se produce miel de abeja,
tenemos áreas forestales, hortalizas orgánicas, áreas de musáceas, toda
la producción se vende para financiar el presupuesto de la Escuela, en
un módulo de comercialización que poseemos. No es una producción
intensiva, así que todo se vende localmente.
El año pasado gracias a la ayuda de los proyectos financiados por el BID
de acreditación a la educación terciaria pudimos acondicionar
parcialmente, una pequeña planta agroindustrial donde ahora los
estudiantes hacen sus prácticas en un ambiente más adecuado, allí
elaboramos quesillo, queso prensado, queso fresco, yogures, encurtidos,
mermeladas, dulces, cereales y se enseña alimentación alternativa, para
combatir la terrible desnutrición en el campo. Los estudiantes aprenden
a elaborar diversos platillos derivados de semillas como los frijoles
abonos, verdes o blancos, que son una variedad de fríjol muy nutritivo y
no se cosechan en cualquier lado, tales como atoles. Con la soya
producen cereales, leche, pasta para sándwich. Los alumnos enseñan a los
niños y a sus padres campesinos a producir y consumir la soya y todos
sus derivados, altamente nutritivos y sanos. En la escuela se reúne el
Consejo Familiar con un grupo de gente de la comunidad, la escuela
proporciona la soya, las mamás la mano de obra y los condimentos y
elaboran "Choripán de Soya", la pasta de soya se unta en una rodaja de
pan y la leche de soya se la toman con cocoa, los niños de las
escuelitas rurales, también aprenden a producir y consumir la carne de
soya. Hay otros frijolitos verdes más chiquitos que la soya que se llama
mungo, con el que se elaboran atoles, dulces, pasta para sándwich y
también sirve como abono orgánico. Cualquier tipo de fríjol que nosotros
sembremos está contribuyendo a mejorar el suelo.
¿Cuál es su mensaje, Ing. Karen Vanessa Ruiz para las y los
lectores de Páginas Verdes?
Primero que nada invitar a todas las y los jóvenes que estén interesados
en inscribirse, que se acerquen a la escuela que está abierta para todo
el mundo, desde la última punta del norte hasta la última punta del sur
de nuestro país estudiando en ella, incluso de la Costa Atlántica.
Otorgamos becas a todas las personas necesitadas e interesadas, único
requisito ser buenos alumnos. Nuestra escuela gradúa técnicos y
profesionales de calidad, reconocidos en cualquier parte dentro y fuera
de Nicaragua. Tenemos egresados que trabajan en Costa Rica y que han
tenido muchísimo éxito. Necesitamos más mujeres, personalmente soy
egresada de la escuela y deseo ver más muchachas en la escuela
integradas al trabajo productivo y le cuento que las mujeres responden
más que los hombres.
Entrevistó:
Ximena Ramírez González