Por qué la Sociedad Civil se involucra dentro de la Formulación de la Estrategia de Lucha Contra la Pobreza en Nicaragua?
Luego del Huracán Mitch, se formó la Coordinadora Civil e hicimos un planteamiento de propuesta sobre la transformación y la reconstrucción de Nicaragua. Este documento fue elaborado de manera bastante participativa con las redes y las organizaciones de la Coordinadora que están agrupadas de manera especializadas por áreas temáticas.
Esto dio origen a una cantidad de ideas muy importantes, de manera que empezamos a utilizar esta plataforma, como una plataforma de trabajo permanente para la Coordinadora orientada a la transformación social en beneficio de los sectores más excluidos de la Sociedad Nicaragüense.
En Septiembre de 1999, vino a Nicaragua una misión del Fondo Monetario Internacional a conversar con el gobierno y en esa oportunidad dejaron ver que el Fondo Monetario iba a considerar otras condicionales, además del cumplimiento del programa de ajuste estructural, para las negociaciones de su endeudamiento, esta vez, enfocadas a la elaboración y ejecución de un programa de reducción de la pobreza.
Por otra parte, en el marco de las negociaciones de la Iniciativa Para los Países Pobres más Endeudados, se le planteó a Nicaragua que para obtener los beneficios derivados de su inclusión en la Iniciativa, debía elaborar y poner en marcha una estrategia en relación de pobreza, y que se le pusiera más atención a aspectos claves como la gobernabilidad y la transparencia, como elementos que contribuyen al crecimiento económico y el desarrollo.
En aquel momento, el gobierno se comprometió a presentar un primer borrador, o por lo menos los dos primeros capítulos de un borrador, para diciembre de ese año. Sin embargo se retrasó y presentaron estos primeros capítulos hasta en enero del 2000. En ese momento estaba funcionando el Consejo Nacional de Planificación, económico y social, instancia donde la Coordinadora Civil tiene una participación.
En ese marco, empezamos a intervenir en el debate, acerca de la estrategia, desde luego que esto significó activar la discusión internamente en la Coordinadora, para ubicarnos frente a los planteamientos en borrador que el gobierno estaba presentando en aquel momento. En ese marco los representantes de la Coordinadora Civil hicieron un conjunto de recomendaciones para que se incorporaran dentro del documento de estrategia.
Posteriormente el gobierno presentó un borrador acerca de los programas y proyectos vinculados a la estrategia. La Coordinadora emitió sus consideraciones respectivas. Finalmente, el gobierno de Nicaragua presentó, en julio del 2000, al Fondo Monetario Internacional un documento diferente al que se había estado discutiendo. Este documento fue presentado en Inglés y no reflejaba el resultado de los debates que se habían establecido entre el Gobierno y la Coordinadora Civil. Al parecer este documento fue elaborado por un grupo de consultores del Banco Mundial en conjunto y en coordinación con el Gobierno. La estrategia se presentaba con el mismo formato utilizado en otros países del mundo para los mismos propósitos. Este documento nos lo presentaron oficialmente tres meses después de haber sido presentado al FMI y el MM, ya traducido.
Dados sus compromisos, el Gobierno inició un conjunto de consultas parciales sobre ese documento. Por nuestra parte, decidimos hacer un proceso de debate sobre este tema, porque considerábamos que se le estaba dando muy poca divulgación al asunto y no se estaba debatiendo realmente con las organizaciones o con las expresiones de Sociedad Civil del país. Por lo tanto, decidimos empujar un proceso propio en ese sentido, para que la gente tuviese herramientas con las cuales discutir y debatir al respecto.
¿Cómo se organizan la Sociedad Civil, en este caso, la Coordinador, cómo se plantea enfrentar este proceso de debate?
La Coordinadora partió de la consideración que la estrategia, que
comprometería a todos los nicaragüenses por varios años, debería ser ampliamente discutida y consensuada y que tenía que partir de los pobres, que son los sujetos principales de la estrategia.
Iniciamos sesiones de trabajo con la Comisión Coordinadora de la CCER que representa alrededor de unas 300 organizaciones y se inició con un proceso de discusión sobre cual podría ser el mejor enfoque para el proceso de debate, a quienes nos íbamos a dirigir, cómo lo íbamos a hacer y cuáles iban a ser
nuestros límites en este proceso. Acordamos que nuestro punto de partida no iba a ser el documento borrador de la estrategia que había hasta el momento elaborado por el gobierno, sino que íbamos a tratar de rescatar la experiencia, la vivencia y las prioridades de la gente en los territorios.
En función de eso, hicimos 17 talleres departamentales, incluían las Costas Caribe, hicimos uno específicamente particular para el triángulo minero, uno para la zona del Río San Juan, nuestra prioridad fue básicamente líderes
comunitarios, organizaciones de Sociedad Civil e instituciones públicas del estado, es decir no la excluimos, decidimos que deberían incorporarse al proceso y los gobiernos locales fundamentalmente. En este proceso la mayoría de los participantes provenían de organizaciones de la Sociedad Civil, ya sea de movimientos sociales, organizaciones, líderes de base, y algunos que otros, representantes de iglesia evangélica o católica. También participaron en el mismo delegados departamentales y municipales de instituciones públicas, principalmente de los Ministerios de Educación y Salud.
¿Se puede entender de lo anterior que la visión y las propuestas que surgieron se enfocaron en el ámbito local?
Así es. Casi el diez por ciento de los participantes eran funcionarios de los
gobiernos locales, eso te muestra el interés que despertó a nivel local la discusión de la estrategia. En el proceso le trasladamos mucha información a la gente, hicimos exposiciones en cada uno de los territorios sobre que era la estrategia, en que marco se insertaba y cuáles podrían sus bondades para Nicaragua. Elaboramos matrices de trabajo que permitían identificar cuáles eran la causa de la pobreza en sus comunidades, y poderlas separar, en estructurales, internas, externas. Como se puede ver, arrancamos con un proceso de diagnóstico para posteriormente poder elaborar metas y priorizar acciones. Tratamos, y logramos, que las comunidades identificaran las medidas que había que poner en marcha para poder reducir o combatir la pobreza en su territorio y para eso trabajamos con ellos, metas, metas que dividieron por componentes.
La primera fase fue elaborar metas, después elaborar programas, programas que se desagregaban de las metas y acciones. Un poco era como íbamos a poner en práctica esas metas, y esos programas. Trabajamos instancias, eso era un poco como para definir roles y responsabilidades y un poco saber, como se podría trabajar en su nivel territorial.
Se discutió las acciones concretas que debían ser desarrolladas a nivel
territorial, cuáles eran los roles de cada uno de los actores sociales. Cual era la
responsabilidad de los ciudadanos y por otro lado, cuál es la responsabilidad del Estado.
Sin embargo, fue lamentable que en el proceso de consulta algunos gobiernos locales, que eran nuestro mayor interés, no se involucrara tanto, como yo, de manera personal consideraba que debería involucrarse.
Cuál fue la razón?
Tiene que ver con la identificación política. Algunos alcaldes se apegan más a las líneas del partido que a su función de autoridad local y de responder por las necesidades de sociedad.
El caso de Jinotega por ejemplo, el Alcalde llegó un momento y cuando se dio cuenta que era lo que se estaba discutiendo, se levantó y se fue, solo nos quedaron dos concejales.
¿Que dijeron los participantes respecto al rol de los Gobiernos Locales en el marco de la Estrategia?
Que la implementación de la estrategia debería de asignar un rol mucho más activo y con mayores responsabilidades a los gobiernos locales, porque parte del proceso de implementación de la estrategia pasa en los territorios, exigen que sus autoridades asuman una mayor participación en la ejecución de los proyectos.
La realidad es que ahora tenemos una enorme cantidad de aportes por la gente en los departamentos y en los sectores y estamos tratando de organizarse de forma de poder presentar al gobierno un documento de propuesta más sólida, más consistente en relación a la estrategia. La idea es que podamos contar a través de ese documento con una herramienta de trabajo, ahí más o menos están identificadas las prioridades de la gente, que lo podamos utilizar para trabajo de incidencia en el futuro.
¿Cuales son las actividades que están desarrollando actualmente?
Hicimos un foro nacional con los resultados preliminares, donde invitamos a diferentes personas a nivel nacional, y un delegado por cada uno de loas departamentos visitados. Estos quedaron definidos en los talleres locales. Esta persona es la responsable de ir y distribuir la información que nosotros hemos
sistematizado. Paralelo a eso, hemos articulado instancias a nivel local, donde siempre vamos a estar en contacto y vamos a estar fortaleciendo la Sociedad Civil en los
territorios, para que la gente no sintiera que llegamos, trabajamos con algo y nos fuimos, hemos tratado un poco de ir consolidando, fortaleciendo redes locales. Entrevistó: Jaime Espinosa Ferrando