Entrevista con la Dra. Beatrice Alamanni
de Carrillo, Procuradora para la Defensa de los Derechos
Humanos de El Salvador. En Nicaragua se celebró el X
Aniversario del Consejo Centroamericano de Procuradores de
Derechos Humanos. Cuando nos referimos a Ombusdsman o a
Ombusdspersons ¿A qué nos estamos refiriendo?
Nos referimos a una persona electa por la Asamblea
Legislativa, por ella es nombrada en nuestros países, con
alta mayoría cualificada, dicha persona tiene un enorme
papel constitucional que desarrollar y es el de velar por el
Estado Constitucional de los Derechos Humanos, a un nivel de
total respeto por parte del Estado del cumplimiento de su
papel. Por tanto, es importantísimo que exista dicho
organismo y el o la Defensora de los Derechos Humanos de los
ciudadanos ya que es la fiscalización que el Estado hace de
si mismo, para que su comportamiento sea apegado a derecho y
cumpla con el mandato constitucional que se le asigna.
Doña Beatrice ha sido reelecta por la Procuradora de
Derechos Humanos en El Salvador, ¿Cuál es la significación
que tiene el hecho de esta reelección habiendo sido su
actuación durante el primer período, entendemos nosotras,
que muy polémica ejercicio de sus funciones?
En efecto mi primer período fue sumamente duro, tuve muchas
amenazas de muerte y no se niega que puedan continuar, pero
logramos para el pueblo victorias importantes, un
acercamiento y una gran solidaridad. La Procuraduría se ha
convertido en un organismo muy popular, se ha logrado
realizar un trabajo intenso en beneficio de la ciudadanía,
la gente así lo reconoce. Cuando hubo el momento de la
reelección o de la terminación de mi período, los dos
principales partidos de extrema derecha y de extrema
izquierda que prácticamente dominan el país, encontraron en
mi persona un consenso casi obvio, sin dificultad, porque
realmente se introdujo un elemento, yo diría de concordia,
de estabilidad del Estado, que evitaba completamente lo que
era la polarización extrema que se hubiera podido dar si
ambos partidos en sus posiciones políticas se hubiesen
empecinado en politizar el cargo. Se despolitizó fue un
gesto de buena voluntad que fue muy bien visto por el
pueblo, ha dado mucha estabilidad y también coincide con la
elección del nuevo Presidente de la República. Fueron unas
elecciones que sucedieron posteriormente a las
presidenciales y seguramente de haber sido politizadas
pudieran haber sido un elemento desestabilizador, con mi
ratificación en el cargo por suerte todo esto se evitó, se
dio por un consenso político entre las bancadas de nuestra
Asamblea Legislativa, fue un logro para mantener la paz en
el tema de los Derechos Humanos.
¿Las sentencias más importantes que le han tocado
emitir en el ejercicio de su cargo, Doña Beatrice?
Han sido muchas y diversas, ha habido las históricas como la
del caso de la muerte de los Jesuitas, la muerte de Monseñor
Romero y los niños desaparecidos durante la guerra, que ya
han sido notificadas con grandes consecuencias al respecto,
que han mantenido en vilo al país y que han requerido de
esfuerzos sobrehumanos en la impartición de sentencias
ejemplares para la bienandanza de la justicia en El
Salvador. También ha habido las sentencias de orden, digamos
contingente moderno como las tremendas resoluciones en el
campo de los despidos, para los funcionarios públicos, los
trabajadores, una tremenda resolución sobre la corrupción y
los problemas de violación de los Derechos Humanos de la
Policía Nacional Civil. También ha habido sentencias de
enorme envergadura para la defensa de nuestro medioambiente,
en los temas ecológicos y de gran peso. He tenido que dictar
sentencias en las más variadas temáticas, de gran impacto,
que han sacudido bastante la opinión pública y han tocado
también fibras muy sensibles del poder en todos sus
aspectos. Creo que así debe de ser la labor de una
Procuradora o Defensor de los Derechos Humanos.
Dra. Alamanni, la función de un Procurador (a) de
Derechos Humanos fundamental, usted señalaba es enseñar qué
son los Derechos Humanos a la población, para que
conociéndolos sepan defenderlos.
Si, pero no debe de hacerlo de una manera directa como si es
un profesor dictando una lección, sino debe hacer hincapié
en su papel de Autoridad, para que el Estado se sienta
presionado a través de los canales de la Educación formal y
de la estructura del Estado dar al pueblo las herramientas
necesarias y pertinentes en materia de derechos humanos,
darle a sus labores esa
dimensión de promover en la ciudadanía el respeto a sus
derechos. Un estado democrático debe tener esa función. Mi
gran esfuerzo ha sido y sigue siendo insistir mucho para que
el Estado en El Salvador cumpla ese papel de promotor de los
Derechos Humanos, que diga a la gente cuáles son sus
derechos en los distintos aspectos desde el Ministerio del
Trabajo, la policía, la educación formal básica para que la
gente no se sienta tan desanimada y desamparada. En ese
esfuerzo estamos, hemos creado una unidad específica que
vela por la promoción de los Derechos Humanos, trata de
insertarse en la Sociedad Civil y en las instituciones
públicas para hacer esa tremenda labor de concientización,
de cómo crear una red con un tejido real de difusión en
Derechos Humanos.
En el caso de los miles de salvadoreños que viven en
California y otros estados de Estados Unidos, Dra. Alamanni,
¿qué hacer por ellos y sus derechos y para que nuestros
pueblos entiendan que esas personas cuando envían remesas a
sus familiares en Centroamérica, en realidad están mandando
su sangre, sudor y lágrimas?
El Salvador es uno de los países, desafortunadamente, con el
mayor número de "mojados", así llamamos a los trabajadores
que entran ilegalmente a USA y que viven de forma pobrísima
allá para poder enviar toda su plata a sus países de origen,
a la familia que depende exclusivamente de esos ingresos,
como Ud. Señala Ximena. Es doloroso ver que la estructura
del Estado y la misma conciencia civil, no están aptas a
conocer el enorme, el heroico sacrificio de nuestros
conciudadanos que estando afuera mantienen de pie el Estado
y al país entero. También hay un uso de las remesas muchas
veces muy mercantilista, muy superficial, muy consumista que
no deja nada al país y que devuelve afuera todo lo que se ha
mandado, haciendo casi inútil tanto sacrificio. Yo como
Procuradora estoy cerca de los emigrantes, ellos lo saben,
hemos formado especialmente una Mesa de Emigrantes con las
ONG principales del país que trabajan en ese campo y tenemos
una Unidad del Emigrante interna a la Procuraduría. He
visitado salvadoreños en los Ángeles tres veces, una vez en
Washington, siempre invitada por comunidades grandísimas de
salvadoreños que son millones, que se sienten representados
y apoyados en la institución de la Procuraduría como única
institución del Estado que reivindica realmente sus derechos
cívicos, electorales, de inserción o de retorno, de ayuda
para defenderse también allá, donde están trabajando, contra
muchos atropellos que reciben, violaciones a sus derechos y
viviendo en condiciones terribles. Creo que es un problema
Centroamericano y Latinoamericano de gran envergadura en
tema de Derechos Humanos y yo exigí que el Consejo de
Derechos Humanos de Centroamérica esta reunión que tuvimos
en Nicaragua, se tratara como tema de fondo en nuestra
reunión Centroamericana de Ombusdsman.
¿Su mensaje final Sra. Beatrice de Carillo para las y
los lectores de Páginas Verdes?
Un gran amor y un gran cariño en especial para Nicaragua que
he apreciado en su historia, en su desenvolvimiento,
procesos muy parecidos a los de El Salvador, somos pueblos
realmente hermanos, que nos queremos mucho, donde nunca ha
habido dificultades y les deseo al igual que para mi pueblo
salvadoreño, para todos los hermanos y hermanas de Nicaragua
lo mejor para su desarrollo democrático, pensando que si es
una democracia real que implica el desarrollo social
auténtico y verdadero y un desarrollo político firme, no
podemos alcanzar la democracia, al margen de los derechos
humanos. Esto se da cuando el Estado reconoce el valor y el
peso de los Derechos Humanos y nosotros ciudadanos y
ciudadanas nos acostumbremos a reclamar formalmente esos
derechos al Estado.
Entrevistó:
Ximena Ramírez González.