Sra. Norella Tefel de Gutiérrez                               Páginas Verdes


PRIMEROS AUXILIOS CON REIKI


Para aquellos que leen mis artículos por primera vez, les comentaré brevemente lo que Reiki significa.

Reiki es la Energía Universal o la energía de Dios, que es canalizada a través de las manos de un sanador que ha sido iniciado en esta disciplina milenaria. Es una herramienta japonesa que se redescubrió a principios del siglo pasado.

La persona que recibe Reiki experimenta un proceso de sanación que puede involucrar su cuerpo físico, sus emociones, su mente y su espíritu, lo que sucede es que la energía universal activa el propio sistema de autosanación de quien la recibe. Con Reiki se pueden lograr grandes avances en la recuperación de una persona, disolver tumoraciones, aminorar efectos colaterales de la quimioterapia, sanar padecimientos crónicos como el asma, aliviar dolores como los que se padecen con la artritis, superar depresiones y estres, disminuir la compulsión por la comida y la bebida,equilibrar emociones, fortalecer la autoestima, incrementar los niveles de atención y concentración en los niños y mucho mas.

En síntesis, el Reiki fortalece y equilibra el sistema nervioso, glandular y por supuesto el inmunológico y esto trae grandes beneficios para generar salud en cualquier persona.

En este escrito les voy a compartir una experiencia personal. Recientemente mi hijo de seis años tuvo un accidente que al menos pudo haber requerido de la intervención de un cirujano. Estaban el y mi otro hijo de nueve años en el mundo del niño, un centro de juegos diseñado especialmente para niños, (eso dicen), y entre juego y juego, otro niño que estaba en el lugar le pegó en la cabeza con un palo que se supone que estaba recubierto de esponja y plástico. Mi hijo mayor me buscó asustado, diciéndome que le habían abierto la cabeza a su hermano, y en seguida llegó mi hijo mas pequeño, estaba bañado en sangre literalmente de la cabeza a los pies.

Me acerque a él, le revisé su cabeza y vi que tenía una abertura como de tres centímetros de largo, en eso una persona me proporcionó un algodón con alcohol, mismo que puse en su herida, con mi mano encima de el. Mi hijo lloraba de dolor y todo alrededor mío era confusión. Después de cinco minutos de Reiki, la hemorragia se detuvo, entonces recogimos nuestras cosas y nos fuimos a casa.

En casa hice que mi hijo se bañara y se lavara bien la herida. En seguida mi esposo y yo nos dispusimos a curarlo. Mi esposo también es maestro Reiki y ambos decidimos no llevarlo con ningún doctor. Nos aseguramos de desinfectar muy bien la herida y seguido de eso, mi esposo juntó la piel de la abertura de tal forma que quedara una unión derecha y mientras el hacía eso, yo me encargaba de darle Reiki a mi hijo. Al cabo de 20 minutos la herida ya estaba cerrada y mi hijo ya no sentía dolor. El niño permaneció en casa dos días, para evitar que lo fueran a lastimar en la escuela. Al tercer día el regresó a sus actividades normales y la herida estaba perfectamente cerrada.

Como madre no tengo palabras suficientes para agradecer a Dios el privilegio tan grande de ser un canal de energía para que el actúe. En esos momentos de desconcierto y confusión, siempre tuve la cordura, la calma y la confianza de que Dios estaba con nosotros y de que todo saldría muy bien. Fue una experiencia sorprendente el presenciar como el cuerpo de mi hijo se ocupaba de cerrar esa herida en forma rápida y sin necesidad de un cirujano. No me queda mas que sentirme maravillada ante lo poderosa que es la intervención divina.

Yo he tenido pacientes post-operatorios a los que les he dado Reiki a manera de reducir su período de recuperación y he sido testigo de sus grandes avances, pero no hay forma mas clara y palpable de observar como los tejidos se regeneran, que viéndolo directamente, tal y como sucedió con el accidente de mi hijo.

Les comparto que el Reiki juega un papel muy importante en nuestras vidas, que hoy por hoy siento la tranquilidad y la confianza de saber que mi familia cuenta con una herramienta fabulosa para curar heridas, solventar crisis emocionales, calmar las inquietudes de mis hijos, quitar dolores y sanar enfermedades sin el uso de medicamentos, pero lo mas importante de todo es saber que contamos con la intervención de Dios en nuestras vidas y esa es la mayor aportación que el Reiki nos ha brindado, es una luz en nuestro hogar y en nuestros corazones.

Anímate a probar la experiencia del Reiki, el único riesgo que corres es el de traer luz a tu vida.

Por Norella Tefel de Gutiérrez, psicóloga y psicoterapeuta especialista en salud, Reiki
Master Usui Tibetano, Karuna y Japonés.

 

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