El problema sustantivo de los modelos, naturaleza e imágenes sobre el
intelectual a través de su historia radica en que los investigadores
generalmente se refieren a una realidad a partir de conceptos muy heterogéneos,
o bien utilizan un mismo concepto que corresponde a realidades diferentes.
Desde mi punto de vista la característica básica más importante del intelectual
es que tiene la capacidad de crear ideologías, trasmitir valores a través de la
cultura; legitima y deslegitima el orden social.
Estas actitudes es lo que lo diferencia de los académicos y de los artistas,
porque el intelectual se caracteriza por haber elaborado un pensamiento definido
por la conciencia de su contenido, y funciones en realidades concretas.
De acuerdo a estas premisas voy a tratar de brindar la naturaleza y realizar una
tipología de los intelectuales a través de su historia tanto en Europa como en
Nicaragua.
La naturaleza intelectuales puede entender a través de una imagen cuádruple:
1)Un grupo que ha llegado a especializarse en la manipulación consciente de su
intelecto, constituyendo esta habilidad más que una profesión un modo de
existencia.
2)Personas que viven principalmente de, por, y para las ideas, sean éstas
presentadas de una forma verbal o escrita.
3)Un estrato que no encaja en la estructuras de clase debido a que lo singular
de su función es la garantía de su independencia. La independencia, a su vez,
haría que el intelectual pudiera fácilmente trascender la arena de los intereses
de clase quedando libre de todo anclaje material.
4) Los intelectuales forman un grupo histórico cuya naturaleza les lleva
sistemáticamente a la disensión, al conflicto permanente con todo poder o
políticas establecidas.
Los tipos históricos que se han tipificado parten de estas imágenes: el filosofo
del siglo XVIII, el ideólogo romántico, el decembrista revolucionario; y el
intelectual progresivo y antiautoritario de nuestros días, conocido como de
izquierda.
Tipos de intelectuales:
1) El intelectual tradicional es el legitimador de una continuidad histórica, de
una clase hegemónica, muchas veces en declive.
El intelectual tradicional se puede dividir en:
a)legitimadores incondicionales: son aquellos intelectuales orgánicamente unidos
al poder establecido, que quedan definidos por su aceptación del orden
establecido.
b) Legitimadores conformistas: formulan la necesidad de legitimidad el poder
mediante una hegemonía legal. Su ideología esta basada en un modelo dinámico de
equilibrio y fusión del proceso histórico.
2) El intelectual político, especialista en construcción de aparatos culturales,
entendido por tal el conjunto integrado de la racionalización y explicación del
orden y los cambio sociales, incluyendo la articulación de los productos
ideológicos, y todo ello referido a unas relaciones determinadas y
contradictorias con las elites del poder.
3) El intelectual hacedor de imagen, es aquel que como formulador de una
estructura ideológica trabada y transmisible sobre cualquier plano de la
realidad social e histórica que se estructura en forma de una imagen cuando es
integrada por grupos e individuos.
4)El intelectual orgánico o Gramsciano es el que esta ideológicamente conectados
con la clase o fracción en ascenso en el marco de un bloque histórico. La
relación entre los intelectuales y el mundo de la producción no es una relación
mediata y mecánica, sino articulada y mediatizada por todo el complejo orgánico
superestructural que define a los intelectuales como racionalizadores.
5)El intelectual es una categoría histórica ligada
orgánica y articuladamente a la sociedad civil y la sociedad política, es
crecientemente un ser político, ideólogo, y organizador por excelencia, cuya
función es la formulación de un producto histórico complejo integrado por
ideologías, formas de acción, legitimidad, racionalidad, y avance en el tiempo.
Este producto para Gramsci es la ideología orgánica que anticipa y hace posible
el cambio histórico.
6) Ralf Dahrendorf rechaza la conceptualización del intelectual como profesión o
status, le atribuye el papel del intelectual a las estructuras políticas y de
poder existente, dando sobre todo importancia a su libertad. Explica la posición
y el papel del intelectual utilizando la metáfora sociológica del “tonto” o el
“bufón de la corte”
“Su papel es no interpretar papel alguno. El bufón no esta arriba, pues no puede
dictar a los demás las leyes de sus acciones. Tampoco esta debajo, porque actúa
como conciencia crítica de los poderosos, y se toma libertades que si fueran
tomadas por “los que están abajos” serían castigadas. El poder del bufón está en
su libertad en relación con la jerarquía del orden social, es decir, que habla
tanto desde fuera como dentro de ese orden…Pero los bufones de las sociedades
modernas son los intelectuales…tienen la tarea de dudar de todo lo que es
evidente, de hacer relativa toda autoridad, de preguntar aquellas preguntas que
nadie se atreve a plantear”.
7) El intelectual ejecutivo, surge en los años noventa. Su característica
principal es que trabaja para organismos llamados de la sociedad civil y se
dedica a realizar informes y a reciclar teorías dictadas del exterior.
Ahorra, desde el punto de vista histórico a los intelectuales los podemos
resumir:
a) El intelectual como pouvoir spirituel( Alfred Weber,
Manheim)
b) El intelectual subversivo (pensamiento conservador europeo Burke, Maurras)
c) El intelectual como factor del cambio social revolucionario (Marx, Lenin,
Marcuse)
d) El intelectual como un papel o serie de papeles diversos, cambio social, en
favor del orden ( Weber, Gramsci)
e)Intelectual como critico y rebelde permanente (
concretamente Bertrand Russel, Noam Chomsky)
f) El intelectual ejecutivo.
¿Que tipos de intelectuales hemos tenido en Nicaragua?
En nuestra vida republicana hemos tenido esencialmente intelectuales
tradicionales, que han pretendido ser legitimadores de una continuidad
histórica, en la mayoría de los casos sin consenso, ni legitimidad social ni
política.
Este tipo de intelectuales su objetivo principal ha consistido en construir una
identidad hegemónica excluyente y fragmentada; y esta hegemonía cultural la han
trasmitidos de generación en generación a través del aparato educativo y de los
medios de comunicación.
En este proceso de hegemonía, han intervenido también los intelectuales
políticos y los hacedores de imágenes, que siguiendo a los primeros han tratado
en diferentes períodos de explicar el orden y los cambios sociales a través de
la racionalización de postulados teóricos con el objetivo de mediatizar
cualquier cambio estructural.
El intelectual orgánico, y mas específicamente el revolucionario, aparece con
mayor fuerza en los años sesenta, a través de grupos armados, algunos vinculados
ideológicamente con la revolución cubana y perteneciente a los grupos de clase
media en ascenso en ese período.
Durante la revolución sandinista, una buena parte de los intelectual
revolucionario aparecido en los sesenta y setenta, se transformaron en
intelectuales tradicionales conformistas, otros en intelectuales políticos, cuya
misión consistió en la construcción de aparatos culturales en favor del partido
sandinista en el poder.
Sin embargo, es de hacer notar que muchos intelectuales orgánicos y
revolucionarios, en la década de los ochenta, vinculado a movimientos y partidos
de extrema izquierda, que no apoyaron la revolución, fueron reprimidos y
censurados su pensamiento, lo que creo una literatura subversiva y de rebeldía
hacia el sistema imperante.
La mayoría de estos intelectuales después de la caída del bloque socialista, se
transformaron en intelectuales ejecutivos; es decir vectores de las teorías
neoindigenistas, culturalistas, de género; o en todo caso eco de los dictámenes
de los organismos internacionales, o de la llamada sociedad civil.
Ahorra, después de estas reflexiones nos preguntamos: ¿Cual debe ser la
relación del intelectual con el poder en un sistema globalizado, descolocado en
su información y presto a constantes mutaciones cultural?
Debe de ser, como el título del libro de Erick Aguirre, Juez y Parte, es decir
foco de creación e innovación; de crítica y reflexión; de legitimación y
deslegitimación, en síntesis debe de ser como escribo Marx Weber, la reserva
moral de la sociedad.
En definitiva la riqueza cultural de un país se mide a partir de por la cantidad
y calidad de una cultura, producida y creada por intelectuales heterodoxos.
Lista de Ponencias