Asociación Americana de Juristas

                                                                         

DECLARACIÓN DE LA AAJ SOBRE PELIGRO DE INTERVENCIÓN MILITAR DE ESTADOS UNIDOS EN COLOMBIA Y PANAMÁ

 

El terrorismo de Estado a nivel internacional, aplicado contra Yugoslavia, se instaura como el precedente de una flamante doctrina que adjudica a las potencias agrupadas en la OTAN, la función de gendarmes mundiales de un nuevo orden que arroja por la borda los principios cardinales de la Carta de las Naciones Unidas (la igualdad jurídica de todos los Estados, la solución pacífica de las diferencias entre ellos, el respeto a la soberanía y la integridad territorial, etc). Nuevamente los Estados Unidos, cuyas intervenciones armadas contra países latinoamericanos, atraviesan la historia del último siglo, particularmente en nuestro continente, amenaza con una nueva intervención, esta vez en Colombia, y al mismo tiempo se propone incumplir con su obligación de devolver a Panamá el Canal. Ya comenzó la etapa de preparación de la opinión pública para otra "ingerencia humanitaria", impulsada por los instigadores y cómplices de todas las dictaduras genocidas que soportó el continente transformados en "humanistas", y, si es posible, bajo la forma de una acción colectiva continental.

 

En la última reunión de la OEA en Guatemala, Estados Unidos dio los pasos previos, con una propuesta de futuras acciones colectivas para el caso, que, según su criterio, en algún país el gobierno no pueda controlar la criminalidad organizada, el terrorismo y/o el narcotráfico. Colombia, con sus 10 muertos diarios, más de un millón de desplazados, miles de desaparecidos y secuestrados, y una guerrilla que controla buena parte del territorio, sería prototípica, ideal para un nuevo derecho interamericano de injerencia.

Según el diario "La Nación" de Buenos Aires, del 24-6-99, el senador republicano Paul Coverdell, presidente del Comité de Asuntos Hemisféricos y Terrorismo de la Cámara alta de los Estados Unidos, afirmó que "estamos asistiendo a la balcanización de Colombia". Pronunció estas palabras luego de la exposición que hizo ante el Senado el general Chearles Wilhelm, jefe del Comando Sur de los Estados Unidos quién expresó su convicción de que el crecimiento de la guerrilla marxista en Colombia es tan acelerado que las autoridades panameñas no se encontrarán en situación de defender el canal interoceánico una vez que los últimos 3000 efectivos norteamericanos abandonen Panamá, el 31 de diciembre de este año. "Mientras Pastrana continúa haciendo concesiones, las guerrillas incrementan sus esfuerzos por socavar la paz y al estabilidad en la región. Y esa tendencia debe cesar, dijo Coverdell."

"Cada vez son más los que piensan en Washington que el enfrentamiento armado se está desbordando hacia los países vecinos y que representa una amenaza creciente para la estabilidad de la región. "Tanto el encuentro del sábado entre Grasso (Presidente de Wall Street) y Reyes (Comandante de las FARC), como el que tuvo lugar hace tres semanas entre el diputado demócrata estadounidense Bill Delahunt también con Reyes, cayeron muy mal en algunos sectores republicanos del Congreso, que piensan que los guerrilleros no quieren negociar seriamente y que el proceso de paz es una verdadera farsa", dijo Jack Sweeney, el especialista en América Latina de la Heritage Fundation, un centro de investigaciones muy ligado al Partido Republicano.

"El conflicto de Colombia representa hoy además una real amenaza para la paz de toda la región porque se está desbordando hacia otros países. Los países vecinos se han quejado. Hace poco el ejercito colombiano cruzó la frontera brasileña en busca de guerrilleros de las FARC y la Cancillería de Brasil llamó a su embajador en Colombia para consultas". Fujimori se queja todo el tiempo de las actividades de las FARC en territorio peruano y dijo que es necesario comenzar a discutir el problema Colombia a nivel regional". (Diario Clarín, 29-6-99)

 

La gravedad de la amenaza provocó declaraciones del gobierno colombiano y el canciller panameño, Jorge Ritter, calificó de inadmisibles las afirmaciones de Wilhelm. Sostuvo que "Panamá no es objeto de agresión por parte de ninguna potencia o grupo extranjero", que la seguridad del canal a cargo de la policía panameña "funcionará normalmente".

 

Pero la campaña de los medios continúa a diario y aparecen llamados "sensatos" a evitar la intervención estadounidense, anticipando una intervención colectiva continental. O sea, que los latinoamericanos hagan de taparrabos del imperio.

 

Es un desafío a la conciencia de los pueblos y la responsabilidad de los gobiernos latinoamericanos, los cuales deben limitarse a una gestión de buenos oficios para la continuidad y profundización del proceso de negociación entre el gobierno y la guerrilla colombiana, reclamar la disolución de los grupos paramilitares y al mismo tiempo exigir el cumplimiento estricto de los acuerdos "Torrijos-Carter" que imponen la devolución del Canal de Panamá a su legítimo dueño el 31 de diciembre de 1999.

 

La Asociación Americana de Juristas se compromete a contribuir a esta lucha en resguardo de las conquistas del derecho internacional, la paz y la solidaridad latinoamericana y caribeña.

 

 

12 de julio de 1999

 

Alvaro Ramírez González                                Vanessa Ramos                                  Beinusz Szmukler

Presidente AAJ                                                Secretaria  General                           Consejo Consultivo

 

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