Solo por Hoy                                                                                                      Páginas Verdes

 

 

 

“De acuerdo con los principios de la recuperación, tratamos de no juzgar, poner etiquetas ni moralizar”
 

¿Cuántas veces en recuperación hemos malinterpretado el comportamiento de otro, formulado un juicio precipitado, puesto una etiqueta y encasillado completamente a un individuo?

Quizás tenían un concepto de un Poder Superior diferente del nuestro, por lo tanto llegamos a la conclusión de que sus creencias no eran espirituales. O tal vez vimos a una pareja discutir y dimos por sentado que era una relación enfermiza, aunquemás adelante descubrimos que el matrimonio había tenido éxito durante muchos años.
Encasillar irreflexivamente a nuestros compañeros nos ahorra el esfuerzo de tener que conocerlos. Cada vez que juzgamos el comportamiento de otro, dejamos de verlo como un posible amigo y compañero de viaje en el camino de la recuperación.
Si se nos ocurriera preguntar a las personas a las que juzgamos si les gusta que las etiqueten, nos responderían con un sonoero “no”. Si nos lo hicieran a nosotros, ¿no nos sentíriamos subestimados? Claro que sí. Así como queremos que los demás vean nuestras mejores cualidades, nuestros compañeros adictos también quieren ser bien considerados. Nuestro programa de recuperación nos pide que veamos la vida positivamente. Cuanto más atención presentemos a las cualidades de los demás, más las veremos en nosotros.

Sólo por hoy: Descartaré mis críticas negativas a los demás y me centraré, en cambio, en apreciar las cualidades favorables de todos.

“Puede que tengamos miedo de que al ponernos en contacto con nuestros sentimientos se produzca una abrumadora reacción en cadena de pánico y dolor”.
Texto Básico, p. 35


Cuando consumíamos, muchos de nosotros éramos incapaces o no estábamos dispuestos a sentir numerosas emociones. Si estábamos contentos, consumíamos para estar más contentos. Si estábamos enojados o deprimidos, consumíamos para enmascarar lo que sentíamos. Continuamos con este esquema de funcionamiento durante toda nuestra adicción activa y nos convertimos en personas tan confundidas emocionalmente que ya no sabíamos lo que eran las emociones normales.
Después de un tiempo en recuperación, descubrimos que las emociones que habíamos reprimido, de repente empiezan a reaparecer. Es posible que descubramos que no sabemos cómo identificar nuestros sentimientos. Quizás lo que sintamos como rabía sea sólo frustración, lo que percibamos como una depresión suicida sea sólo tristeza. Son éstos os momentos en los que tenemos que buscar la ayuda de nuestro padrino o de otros miembros de NA. Ir a una reunión y hablar de lo que está pasando en nuestra vida, puede ayudarnos a enfrentarnos a nuestros sentimientos en lugar de escapar de ellos asustados.

Sólo por hoy: No escaparé de las emociones incómodas que sienta. Usaré el apoyo de mis amigos en recuperación para que me ayuden a enfrentarme con mis emociones.

 

                             Home | Conózcanos | Tarifas | Artículos | Entrevistas | Escribanos

Copyright © 2000. Derechos Reservados Euroamericana S,A