Vivimos día a día, pero
también de momento en momento. Cuando dejamos de vivir en el aquí
y el ahora, nuestros problemas se magnifican de manera exagerada
A menudo parece demasiado complicado entender la vida, especialmente
para aquellos que la hemos esquivado durante tanto tiempo. Cuando
dejamos de consumir drogas, muchos nos enfrentamos cara a cara con un
mundo confuso,
aterrador incluso. Mirar de repente la vida y todos sus pormenores,
quizás resulte agobiante. Talvez pensemos que, después de todo, no
podemos con ella y es inútil hacer la prueba. Estas ideas se alimentan
solas, y muy pronto la supuesta complejidad de la vida nos paraliza.
Felizmente, no tenemos que arreglar todo a la vez. Resolver un solo
problema parece posible, por lo tanto lo hacemos de uno en uno. Nos
ocupamos de cada momento a medida que llega, y luego del siguiente.
Aprendemos a mantenernos limpios sólo por hoy, y afrontamos nuestros
problemas de las misma forma. Vivir la vida momento a momento no es una
perspectiva tan aterradora. De instante en instante podemos mantenernos
limpios y aprender a vivir.
Sólo por hoy: Lo haré simple y viviré sólo este momento. Hoy, me
ocuparé sólo de los problemas de hoy y dejaré para mañana los de mañana.