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Karlos Navarro |
BASES PARA LA RECONSTRUCCION Y RE-FUNDACION DE LA
NACION NICARAGUENSE INTRODUCCION |
La reconstrucción y la re-fundación de la nación en nuestra época
exige que parta del consenso. Es decir que cualquier documento propositivo debe
ser elaborado a partir de propuestas de todos los sectores sociales, y luego el
gobierno debe de sacar las coincidencias y plasmarla en un documento que le podríamos
llamar (como en el Salvador) Bases para el plan de nación en donde sé recogan
las aspiraciones de todos los nicaragüenses con objetividad.
La reconstrucción de Nicaragua no debe de quedar solamente abandonado a
lo que los políticos puedan decir y concertar según sus conveniencias
partidarias y personales, sino que debe de incluir las aspiraciones legítimas
de la mayoría de la sociedad.
Durante este siglo los nicaragüenses por lo menos hemos tenido dos veces
la oportunidad de llegar a acuerdos concertados y, sin embargo como todos
sabemos las ambiciones desmedidas de poder de los caudillos y las codicia
personales han frustrados estos procesos.
La tragedia nacional que trajo consigo el Huracán Mitch nos debe hacer
reflexionar, y sobre todo impulsarnos a actuar con ahínco por buscar el
anhelado consenso a través de debates, diálogos y propuestas realistas de
solución a nuestros males.
Considero, que la re-fundación y la re-construcción de la nación
nicaragüense no se puede concebir convocando a foros estériles de
personalidades, como lo han hechos varias ONGs o ciertos partidos políticos
parlamentarios y extra-parlamentarios. ¿Quién recuerda a que acuerdo llegaron
los partidos que se reunieron en la Mansión Teodolinda? ¿ O las resolución y
recomendaciones del Diálogo Nacional?. Nadie, casi nadie, porque fueron
excluyentes. Los asistentes a estas reuniones perdieron horas y horas
discutiendo y aprobando acuerdos que han quedado en el olvido.
Un verdadero consenso o concertación nacional debe contar con la
participación de todos los ciudadanos, a
través de los diversos medios de comunicación, para que así pueda opinar el
compatriota que habita en la frontera con Honduras u Costa Rica; o los que se encuentran en el exterior, para que de tal manera
nos formemos una idea de la nación imaginaría que queremos construir para el
próximo siglo.
Se conoce que a mediados del siglo pasado, cuando inicio la formación
del estado nacional la integración estuvo a cargo de las grandes estructuras
tradicionales: la Fuerza Armada y la Iglesia Católica. Sé legítimo un Estado
autoritario, centralizado y al mismo tiempo excluyente.
Este tipo de Estado ya no responde a las necesidades y demandas sociales
del presente porque es incompatible con el concepto de participación ciudadana
que ha comenzado a poner de relieve a otros actores sociales en la democracia
participativa.
Cada vez es mas claro que la
democracia participativa implica, además de un consenso en torno a los valores,
descentralizar y desconcentrar las
atribuciones históricas que el estado a depositado en el aparato burocrático y
trasladarlo a la sociedad civil. Este proceso de descentralización implica que
la concepción de nación a variado sustantivamente.
Ahora la nación es un espacio de comunicación y solidaridad social, es
decir de disminución de desigualdades sociales y de la exclusión. .
La
nación se encamina ahora a una sociedad democrática, unida por la participación
y el diálogo, que reduce distancias sociales, geográficas y que elimina
barreras entre actores capaces de recrear su sociedad, su personalidad
individual y sus proyectos. En este nuevo proceso de re- fundación de la nación
se debe de tomar en cuenta a los marginados y a los que se encuentran hundidos
en la pobreza e integrarlos al desarrollo
Por tal razón estoy de acuerdo con la INICIATIVA XXI cuando en el
documento De la catástrofe a un nueva Nicaragua dice: “ Existen y
persisten en nuestro país una serie de malestares que son origen y causa de
males que, generaciones tras generaciones, gobierno tras gobierno, mantiene
sumido al país en el caso, la ignorancia y la pobreza”. Estos males hay que
erradicarlos de raíz, pero para eso se requiere la participación activa de la
ciudadanía, sin exclusiones, ni censura.
Todos los ciudadanos debemos hacer enorme esfuerzos para que todos
participemos en la reconstrucción y la refundación de la nación para que
desaparezca ese sentido de impotencia y de frustración que hemos sentido en los
últimos años y sobre todo tengamos el sentido de pertenencia a nuestra nación
Dentro de los temas y ejes que consideramos que se debe de debatir con
los diferentes actores sociales, tanto que integran el Comité de Reconstrucción
Nacional y los diferentes actores sociales tenemos: el problema del desarrollo
nacional, la integración productiva de la pequeña y la mediana empresa, los
compromiso con el sector financiero, reformas fiscales, estabilidad
macroecnomica, apertura económica, satisfacción de las necesidades básicas,
preservación y gestión del medio ambiente, ordenamiento territorial, reforma
electoral, re-ordenamiento político y administrativo, rol del Estado, reforma
educativa, organización y participación ciudadana, modernización de la
administración publica y del sistema legal.
A continuación exponemos algunas ideas sobre estos temas y ojalá que
esta iniciativa sea tomada en cuenta por el Presidente de la República y el
Comité de Reconstrucción nacional. Así mismo que estimule a otros ciudadanos
u organizaciones para que expongan sus puntos de vista y se habrá un debate en
torno a estos problemas que interesan
a todos los nicaragüenses.
Participación
ciudadana
Después de que los sandinistas perdieron las elecciones a inicio de esta
década, los ciudadanos nicaragüenses pensaron que con un gobierno democrático
se iban a mejorar las condiciones de viva, sin embargo no fue así: las reformas
de ajuste económico empujaron a miles de trabajadores al desempleo. Con estas
disposiciones, los índices sociales retrocedieron a niveles inferiores a los de
antes de la guerra y la precariedad de la vida aumento considerablemente
Con la aplicación de las medidas de ajuste económico comenzó a surgir
entre la población un gran desencanto, apatía y el desinterés por el cambio
social y la participación en los asuntos públicos. Sin embargo detrás de esta
aparente apatía se esconde en el fondo un conflicto latente sobre el cual
descansa el día de hoy la estructura social y puede traer consigo
inesperados e inevitables conflictos sociales.
En estas circunstancias el consenso debe de ser entendido como un medio
eficaz para administrar racionalmente dicha conflictividad. Pero su solidez ha
de depender de que la sociedad se democratice y responda
a los intereses y aspiraciones de las mayorías populares.
Así pues el Comité de Reconstrucción Nacional debe de estimular la
participación ciudadana, pero para lograr esta tarea debe de tener poder de
convocatoria, ser eficiente, responsable y sobre todo tolerante. Necesariamente
debe de promover una discusión abierta y amplia para que no sea excluyente
entre los diferentes sectores sociales.
Si partimos de esta concepción, incluir a la ciudadanía en la gestión
pública implicaría abrir espacios para que la población pueda expresar
libremente sus opiniones y juicios, sus quejas y propuestas, contribuyendo así
a determinar la respuesta a los graves problemas nacionales y locales
El gobierno actual debe de tomar en cuenta que una de las características
de la sociedad nicaragüenses a fin de siglo es la existencia de múltiples
agrupaciones y organizaciones sociales no solo con identidades e intereses
diferentes, sino a veces contradictorios, por lo tanto no se puede hablar de un
movimiento uniforme, pero sí de coincidencias minimas.
En la actualidad con los avances tecnológicos de los medios de comunicación,
ya estan siendo desplazados los debates tradicionales de los políticos con la
población que se daban en las universidades, en un recinto u auditorio.
Las nuevas tecnologías de comunicación favorecen la participación
masiva y directa de la ciudadanía.
De ahí que debamos de estar claro que uno de los componentes claves para
garantizar la democracia, es sin duda la intervención directa de la ciudadanía
en la toma de decisiones claves para el país. De acuerdo a esta premisa, la
reconstrucción de nuestra nación ya no sería asunto exclusivo de los
profesionales de la política, sino también de la ciudadanía común y
corriente. Desde esta perspectiva nuestra clase política esta quedando
desfasada, si se aferra a los esquemas tradicionales de hacer política.
La transición democrática
La transición democrática nicaragüense es, ante todo, una transformación
que persigue la instauración de la democracia política. La democratización de
la sociedad es la forma idónea de dirimir conflictos, de alcanzar consenso en
torno a la dirección por el cual debe marchar el país.
Se necesita la participación de los distintos sectores de la sociedad,
para que se garantice la
transparencia en la administración de los recursos del Estado, de ofrecer
seguridad y estabilidad a la ciudadanía, de velar por los derechos humanos,
etc.
Hay que estar claro que el país, antes y después del Huracán Mitch, se
encuentra inmerso en una transición hacia la democratización del país. Esta
democratización requiere un proceso de transformación en los niveles en que se
manifiesta la transición: político, cultura y educativo, socioeconómico,
participación ciudadana y el nivel de institucionalización del país.
Estrategia de Desarrollo Nacional
La nación nicaragüense desde hace buen tiempo necesita de un Plan de
desarrollo, con una visión de futuro, que nos lleve al crecimiento y genere
estabilidad y confianza a largo plazo. En la actualidad el gobierno carece de un
plan estratégico, nacional para la reconstrucción del país.
Desde nuestro punto de vista se necesita formular una estrategia de
desarrollo nacional en la cual el crecimiento económico autosostenible sea
coherente con la equidad social, la participación ciudadana y la democracia.
Hay que tomar en cuenta que uno de los más grandes males del país es la
pobreza estructural, ya que esta determina todas las otras problemáticas
de la nación. Por tanto a estas
dificultades solo se le puede dar respuesta de manera estructural.
Por ejemplo, las pandillas son producto de la
pobreza y la precariedad afectiva en los hogares en que nacen la gran
mayoría de sus miembros. Sus familias en la mayor parte de los casos han sido
desintegradas por el alcoholismo y la drogadicción; y consecuentemente sus hijos han optado por vivir en la
marginalidad, fuera de la ley.
La marginalidad sociocultural es producto que una gran cantidad de
familias no tiene acceso a los bienes culturales y públicos: es decir a la
educación básica, a los servicios sanitarios, etc. Por tanto se hace necesario
construir un modelo sociocultural integrador.
La política social del gobierno ha sido, hasta ahorra la de compensar únicamente
los costos sociales de la implementación de esquemas económicos de las políticas
de ajuste.
Sin embargo su potencialidad para generar mayores niveles de capital
humano no ha sido valorada en su verdadera dimensión. El gobierno todavía no
es consciente de lo importante de la tecnificación de la fuerza de trabajo.
Entonces la pobreza se debe
a la falta de actualización de las capacidades y potencialidades productivas
que se originan en la conflictividad social.
Para superar estos males se necesita insertar a todos los sectores
sociales del país. Con ello se podría superar la conflictividad social
(delincuencia e inseguridad ciudadana), luego todos los podrían actualizar sus
potencialidades productivas y, en consecuencia, la pobreza sería superada.
Modernización
La modernización de un país en el fondo son cambios
culturales, sociales y políticos;
es decir alteración en los valores, creencias y opciones de los individuos. El
cambio cultural debe de ser el eje fundamental, después son los demás cambios.
Se supone que la modernización en nuestro tiempo tiene que ver con la
descentralización del poder y de la administración pública, para lo cual sería
necesario un re-ordenamiento administrativo- territorial.
Se conoce que la administración esta atomizada y esto conllevan a la
irracionalidad en el uso de los pocos recursos, obstaculiza la ejecución de
proyectos estratégicos y de desarrollo en beneficio de las comunidades;
dificulta encontrar a las personas idóneas para ocupar cargos públicos
y que tengan una visión amplia de desarrollo local.
Es necesario que en el país sé de una pronta demarcación territorial
de los municipios ya que no responden con la realidad de los asentamientos
humanos.
El éxodo del campo a la ciudad, primero por la guerra y luego por los
desastres naturales ha hechos que muchos municipios queden abandonados y
consecuentemente tenga una limitada capacidad de gestión, debilidad financiera
y no cuentan con mecanismos eficaces de recaudación.
Es necesario que se sienten las bases de un Estado Descentralizado, es
decir una reestructuración administrativa, para que sea racional y de acuerdo a
las necesidades.
Además es esencial que se simplifiquen los procedimientos
administrativos que ahorra son un dolor de cabeza para los ciudadanos, y que
tiene un sinnúmero de tramites innecesarios, para evitar la corrupción y las
coimas Por tanto es obligatorio uniformar los procedimientos administrativos, ya
que en la actualidad existe una gran cantidad de procedimientos que nadie sabe,
ni siquiera los expertos en derecho administrativo cual es el procedimiento a
seguir para la obtener la decisión administrativa.
También se hace ineludible que se reglamente lo más rápido posible la
Ley de servicio civil, para que los funcionarios sean escogidos por mérito y
capacidad; así mismo el criterio para el ascenso o la promoción debe de
hacerse de acuerdo a estos parámetros, para que se termine las recomendaciones
partidarias y los compadrazgos. De este modo todo cambio que se produzca en la
administración no afecte al personal de la administración publica.
Son necesarias reformas en el uso habitacional y productivo del suelo, el
establecimiento de una nueva y racional zonificación del país y una adecuada
gestión urbana que contemple el transporte, la infraestructura de servicios básicos,
el tratamiento de aguas residuales y el manejo de desechos sólidos. Las Alcaldía
y el Ministerio de Obras Públicas deben aplicar la Ley de Urbanismo y
Construcción con más rigor. Las
legislaciones modernas han incorporado limitaciones en el derecho a edificar. Se
trata de controlar y compensar, a través de limitaciones legales o impuestas en
el planteamiento, el exceso de libertad de construcción.
El rol del Estado
A lo largo de este siglo que agoniza ha habido dos fases de modernización
del Estado: la primera fue de ensanchamiento y ampliación de funciones; la
segunda de su reducción y reconversión. El día de hoy el Estado se encuentra
en su fase de re-invención o re-definición sobre la responsabilidad del
Estado. Algunos entendidos en la materia recomiendan que sea un Estado Social de
bienestar; otros opinan que sé reducir a ser mero regulador de la economía.
La estabilidad y el desarrollo de nuestro país solo se puede garantizar
en la medida que el Estado sea capaz de garantizar la seguridad jurídica y la
propiedad.
La seguridad jurídica, en primer lugar
debe inspirar credibilidad y respeto al derecho ajeno, en segundo lugar
debe ayudar a la reactivación económica y su consolidación, especialmente si
están orientadas a la captura de mercados externos y a
la inversión tanto nacional como extranjera.
El Estado debe centrar sus esfuerzos en la promoción del desarrollo económico,
garantizando la participación de los diversos sectores de la sociedad y
destacar claramente en lo que cada
uno tiene ventaja y experiencia para promover y alcanzar el desarrollo.
El Estado tiene la responsabilidad de invertir en el desarrollo humano y
definir más claramente su política social, con miras de consolidar la reforma
educativa emprendida en a comienzo de la presente década. Se necesita la
discusión y aprobación de la Ley de educación, para poder re-definir los
objetivos educativos, tanto de la educación media como superior.
La modernización del Estado significa también una readecuación
organizativa y de su personal administrativo a las funciones que le esta
demandando nuestra época
En síntesis son tres áreas en las que el estado debe concentrarse en el
proceso de transición hacia e desarrollo y la plena democratización del país:
La promoción del desarrollo económico, que supone crear y sostener el marco de
regulaciones pertinentes; asegurar los derechos individuales y sociales, para lo
cual es necesario la efectiva aplicación de la ley; la prestación de servicios
básicos y la creación de condiciones para el libre juego del mercado y
garantizar la seguridad jurídica y la propiedad
Economía
El principal obstáculo para la satisfacción de las necesidades básicas
de los nicaragüenses ha sido la desigual distribución de la tierra, surgida
con la reforma liberal de finales de siglo pasado, y mediante la cual se
expropiaron las tierras aptas para el cultivo. El proceso de concentración de
la riqueza sobre determino otros procesos de concentración en la agroindustria
y la industria en general. Las mejores tierras fueron utilizadas para el cultivo
de exportación (cacao, algodón, azúcar) y la producción de alimentos. Los
bajos salarios y las condiciones paupérrimas para la supervivencia de la
población produjo condiciones de extrema pobreza.
Durante la presente década, los sectores financieros
y comercial han crecido a mayores tasas que el sector agropecuario,
incluso en varios años al sector productivo. Las exportaciones del sector
agropecuario e industrial han decaído y se encuentra en un franco
estancamiento. Las exportaciones de no tradicionales no han podido lograr
reemplazar a los tradicionales.
En los noventa se ha profundizado la proliferación del sector informal
urbano, el cual alberga más de la tercera parte de la población ocupada y
ofrece salarios inferiores al mínimo legal, inestabilidad laboral y deficientes
condiciones de trabajo.
Las actividades informales se concentran en el comercio debido a que éste
cumple un rol de adecuación de la oferta de bienes y servicios a la demanda de
las familias pobres urbanas. El sector informal ha estado
excluido del crédito y la asistencia técnica, lo cual lo mantiene en
una situación de relativo atraso en relación con las empresas y empleados del
sector formal.
Desde mi punto de vista la propuesta económica en este periodo
debe de girar en torno a ejes prioritarios tales como de crecimiento, la
integración productiva de la micro y pequeña empresa, la reforma fiscal, la
estabilidad macroeconomía, la importancia de una nueva cultura obrero-patronal
y la necesidad de satisfacer las necesidades básicas de la población.
El gobiernos con los sectores productivos debe acordar sobre qué ejes o
actividades vamos a impulsar nuestro desarrollo, sobre que ejes vamos a
sustentar nuestro crecimiento y acumulación interna;
así como nuestra inserción al mercado internacional. Es prioritaria una
política de crédito a la pequeña y mediana industria; así mismo brindar
asistencia técnica y capacitarlos mejor para expandir los canales de
comercialización y promover las cadenas productivas.
De esta manera es necesario una sana, concertada y eficiente política
tributaria, que incremente los ingresos tributarios sin desestimar la inversión
y sin afectar a los sectores de menores ingresos. Hay que ampliar la base
tributaria y la búsqueda de compromisos en materia de evasión tributaria.
La economía en Nicaragua se encuentra en la transición de ser una
economía de agroexportación y de sustitución de importaciones a una economía
abierta y moderna. Lo anterior exige que el sector privado, sobre todo la
mediana y gran empresa que han estado acostumbrado a una cultura de hacer
negocios por medio de contactos personales e influencias en el gobierno, se
adapte a reglas de competencia neutrales y despersonalizadas, lo que constituye
un importante desafío al sector privado como principal factor del crecimiento.
Conclusiones y reflexiones finales
Es evidente que la reconstrucción y la re-fundación de la nación
nicaraguense exige en primer lugar la consolidación de los espacios de
participación social que promueva la legitimidad y la consolidación de los
valores democraticos.
Por consiguiente, es necesario reconstruir una cultura política que
concite la conciliación de los disensos y la transformación negociada de los
conflictos legítimos; que incremente las oportunidades de representación y
participación populares, restringidas ahora al ejercicio del voto esporádico. Es decir, una cultura política que permita un eficaz
desarrollo de mecanismos eficaces y permanentes de seguimiento, crítica y
control ciudadano sobre la gestión del estado.
Es
igualmente necesario reconstruir una nueva cultura económica menos violenta y más
equitativa, que tenga como finalidad la reducción de
los patéticos extremos de pobreza; y que los marginados tengan la
oportunidad de empleo y a la satisfacción básica de salud, bienestar y educación.
Y por último es importante reconstruir una política social, que no sea
para compensar las políticas de ajuste, sino que este de acuerdo
con la capacitación del
capital humano con el que contamos.
Esta claro que realizar estas aspiraciones entrañan serias dificultades,
sin embargo se pueden lograr en la medida de concertemos voluntades, en un Plan
Nacional que sea a mediano y a largo plazo.
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