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Sra. Ximena Ramírez, Presidenta del Congreso de Mujeres Empresarias de
Nicaragua, Amigas y amigos de la mesa principal.
Empresarias nicaragüenses y centroamericanas.
Quiero agradecer ante todo, al Congreso Permanente de Mujeres
Empresarias de Nicaragua, por habernos brindado la oportunidad de
colaborar en alguna medida en la realización de este importante evento.
Tenemos consciencia de que el mismo tiene el potencial de brindar una
contribución altamente significativa, para el diseño de una agenda
comprehensiva que actualizará la plataforma programática de las mujeres
nicaragüenses que encabezan la parte sustantiva de las micro, pequeñas y
medianas empresas de la comunidad emprendedora de Nicaragua.
Sabemos que una agenda tal deviene en instrumento clave para que el
Congreso de Empresarias viabilice liderazgo en la relación con las
autoridades públicas, de cara a la determinación e implementación de
políticas públicas y programas sectoriales y multisectoriales, que se
dirijan a la superación de las barreras que frenan el desarrollo y
consolidación de las iniciativas empresariales de las mujeres.
Especialmente relevante se torna una agenda estratégica de las Mujeres
Empresarias, en el contexto del cambio de autoridades públicas
concomitante con las elecciones nacionales de noviembre de este año.
El Programa Promoviendo la Equidad Mediante el Crecimiento Económico (PEMCE),
del Ministerio párale Desarrollo Internacional del Reino Unido (DFID),
concibe la colaboración con el Congreso Permanente de Mujeres
Empresarias, como una derivación natural de su misión específica.
EL PEMCE trabaja para contribuir a que los mercados funcionen para los
pobres. Esto supone que las micro, pequeñas y medianas empresas,
conformen parte del núcleo de las políticas de fomento del crecimiento
económico, el mejoramiento del clima de negocios y la reducción de la
pobreza. Siendo que la mayoría de las empresas que constituyen ese
segmento empresarial pertenecen y son gestionadas por mujeres, el diseño
de políticas de fomento de las mipymes debe suponer programas y
políticas integrales de apoyo a las mujeres empresarias. Hacer que los
mercados funcionen para los pobres en Nicaragua, supone hacer que los
mercados funcionen para las mujeres.
Sabemos, y en este día, diferentes oradores que nos han antecedido han
abundado con datos que asi lo demuestran, que el segmento mipyme del
empresariado nicaragüense, juega un significativo rol en la generación
de empleo y el suministro de bienes y servicios. Su fortalecimiento es
condición necesaria para avanzar en la superación de pobreza y el
desempleo.
Sabemos también que las mipymes sufren del ato nivel de inequidad que
aun persiste en el país; que el terreno de acción de las empresas se
encuentra desnivelado en su perjuicio y que el entorno
económico-institucional dificulta la realización de negocios por parte
de las pequeñas empresas; sabemos también que las empresas dirigidas por
mujeres son especialmente golpeadas por las condiciones de desigualdad
imperantes. Se puede decir, que de hecho, una gran cantidad de MYPES se
encuentran marginadas de los beneficios potenciales de las políticas
públicas y del crecimiento económico, pues su condición informal las
excluye o limita su inserción ventajosa en los mercados.
Superar esta situación es indispensable, no solo por razones
socioeconómicas- la marginación de las mipymes en manos de mujeres
significa una traba fundamental para el crecimiento económico y la
reducción de la pobreza- sino por razones morales y de justicia
elemental.
Tenemos la esperanza, y nos alegra poder colaborar para ello, que este
III Congreso Nacional marcará un nuevo hito, brindará un renovado
impulso y significará un jalón importante hacia delante, para el
fortalecimiento del Movimiento de Mujeres Empresarias de Nicaragua.
Saludamos su marcha tenaz y valiente hacia las metas de igualdad y
progreso que inspira su movimiento, y les deseamos muchos éxitos en este
magno evento.
Muchas gracias!!!

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