Desarrollo Económico Local y las MIPYMES |
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Desarrollo Económico Local y las MIPYMES Hazel Bernheim Delegada Intermunicipal Occidente INPYME
Contexto general Los procesos de globalización están forzando a los actores económicos a pensar más que nunca en la competitividad de sus negocios y sus productos. Son raros los casos de entornos territoriales que no hayan sido sacudidos por las nuevas condiciones de competencia global. Zonas, ciudades y comarcas enteras cuyas fuentes de riqueza se basaban en la extracción de recursos naturales se han visto desplazadas de los mercados internacionales, e incluso de los locales, por competidores de remotos países. Estimular la competitividad es muchas veces pensado a nivel de empresa (mejoramiento de los procesos de producción, incentivos profesionales, reducción de costos, etc.). Sin embargo, estas empresas difícilmente pueden desarrollarse en un contexto territorial que presente obstáculos de diferente índole. También es sumamente importante estimular la competitividad de una localidad, una zona o de un departamento. No todas las localidades o zonas dentro de un país tienen el mismo potencial competitivo. Históricamente, las localidades han sido zonas de generación y atracción de fuentes de ingreso y empleo; otras han sido netamente proveedores de mano de obra, migrando hacia otros centros económicos más dinámicos. Existe, por lo tanto, una cultura emprendedora distinta entre las localidades y hasta entre diferentes países, aunque sean vecinos. Ventajas comparativas y competitivas El desarrollo de una localidad o zona generalmente ha sido determinado por la presencia y cercanía de elementos favorables. Se trata no solamente de suelos aptos para agricultura, agua, bosques, minerales, clima, etc., sino también de ríos, puertos y otra forma de infraestructura semi-naturales. Esta son ventajas comparativas, determinadas en gran parte por las condiciones geofísicas. En general, cada localidad o zona tiene por los menos una ventaja comparativa que permita un cierto desarrollo socio-económico. Para lograr un desarrollo gradual y/o acelerado se necesita en primer lugar capital humano con visión integral hacia el mediano y largo plazo y con disponibilidad de colaborar conjuntamente desde diferentes ángulos (político, económico, social). Este tejido institucional local constituye las ventajas de competitivas en que se deben invertir recursos locales en iniciativas que puedan asegurar un desarrollo integral a futuro. Se trata de inversiones en educación, infraestructura, centros de conocimientos empresariales, acceso a información empresarial, instituciones locales de ahorro y crédito, etc. Definición concepto “competitividad territorial” En este documento se define “competitividad territorial” como el proceso continuo de mejorar el entorno institucional local en beneficio de un desarrollo económico sostenible, basado en un análisis y reflexión concertado por parte de actores locales, tanto hacia lo interno como hacia lo externo. Concertación, condición primordial para el Desarrollo Económico Local Una localidad o zona, que tenga una o más ventajas competitivas, tiene posibilidades de lograr una competitividad territorial y, por lo tanto, un desarrollo económico local, sobre todo en un entorno sujeto a cambios como han ocurrido en las últimas décadas (proceso de globalización, reestructuración de funciones de gobiernos nacionales, etc.) en cada localidad se puede crear estas ventajas, siempre y cuando haya voluntad de actores locales a concertarse para identificar puntos fuertes y débiles y las potencialidades que existan en el territorio. Visión y confianza mutua son los elementos básicos sobre los cuales se pueden iniciar un proceso de desarrollo económico local. Lideres locales son esenciales para estos procesos, que pueden ser acompañados metodológicamente por expertos externos en las diferentes etapas sin imponer esquemas rígidos. Como elementos importantes en estos procesos de concertación en la promoción de Desarrollo Económico Local son las alianzas estratégicas con los gobiernos locales o municipalidades y con otros actores activos en el territorio. En Nicaragua, hoy en día, en la mayoría de los municipios se cuenta ya con los planes de desarrollo departamental y municipal, los cuales pueden servir como punto de partida para emprender las acciones que impulsen el desarrollo económico y social en cada localidad. La importancia de estos planes es que se han elaborado con una amplia participación ciudadana y empresarial. Los territorios son los mejores conocedores de sus problemas y son ellos mismos los más apropiados para aplicar las soluciones. Eventualmente se debe establecer o fortalecer órganos de apoyos más específicos, tales como los Comité de Gestión Empresarial o las Comisiones Productivo-Económicas municipales, que sirvan también como espacio para el perfeccionamiento de una agenda en beneficio del desarrollo económico del territorio. De gran importancia en estos comités es la participación ciudadana y la de los empresarios agrupados en algún tipo de asociación formal o de hecho, que contribuyan a generar ideas consensuadas para el desarrollo de los sectores que representen. Es por lo tanto el asociativismo, un elemento clave para el desarrollo de los territorios. Definición de concepto “Desarrollo Económico Local” En este documento se define el “desarrollo económico local” como el resultado de un proceso gradual de creación de riqueza a nivel local a través de un incremento de oportunidades de generación de empleos y de ingresos, basado en la concertación y articulación de actores locales y el fortalecimiento de la competitividad, tanto de la localidad en general como de las MIPYMES en particular. La MIPYME y el Desarrollo Económico Local La competitividad de un territorio y de la MIPYME son caras de la misma moneda. Las dos se refuerzan mutuamente. Es decir, no tiene mucho sentido fomentar la competitividad de una empresa, cuando en su entorno directo e indirecto se mantengan muchos obstáculos de diferentes índoles. Por otro lado, no tiene mucho sentido invertir en crear condiciones favorables en un entorno donde los actores locales tengan poca voluntad o capacidad de aceptar un papel protagónico en el desarrollo integral de su territorio. La MIPYME es considerada en el PND como el motor del desarrollo económico local, en la cual hay que invertir recursos públicos y privados. Sin embargo, hay que conocer muy bien las características de la MIPYME en la localidad, sus relaciones con otros actores, sus problemas, enfrentados tanto en lo interno como a lo externo de su negocio. Problemas de la MIPYME ¿Cuáles son en general los problemas que enfrenta la MIPYME en su búsqueda de mayores niveles de competitividad en su territorio? En el ámbito externo a la MIPYME La falta de política sectoriales concertadas, entorno normativo e institucional inapropiado y la falta de un entorno local favorable. El entorno político desfavorable se caracteriza, tanto por la falta de políticas sectoriales concertadas entre todos los sectores públicos y privados como por la faltas de condiciones apropiadas y apoyo concreto en el entorno local. Coordinación interinstitucional y concertación incipiente. A pesar de los esfuerzos y avances obtenidos hasta la fecha, la coordinación de las políticas, programadas, proyectos y acciones a favor de las MIPYME entre las instituciones del Estado, es todavía poco estructurada. También los mecanismos existentes de concertación y coordinación con actores públicos y privados del sector son incipientes. Desarticulación y falta de integración empresarial. La MIPYME, individualmente y de forma aislada, enfrenta limitaciones que no les permiten ser más competitivas y siguen siendo actores muy débiles que no pueden incidir en la definición de políticas y programas de desarrollo económico local o nacional. El incipiente desarrollo de redes de empresas, alianzas productivas e instancias de articulación local no permite incrementar la capacidad de aprendizaje e innovación de dichas empresas, ni mejorar su calidad, ni desarrollar nuevos productos, ni hacer uso más eficiente de la información. El ámbito interno a la MIPYME Limitados recursos humanos formados técnicamente. No hay suficiente disponibilidad de recursos humanos con las competencias laborales deseadas. El adiestramiento de los recursos humanos en la actualidad no responde a las necesidades de las micros, pequeñas y medianas empresas insertadas en un mundo económico competitivo. La centralización de centros de capacitación técnica-productiva y técnica-administrativa en las ciudades grandes y su poca accesibilidad por parte de las MIPYME es hasta la fecha un obstáculo considerable tanto para lograr mayores niveles de competitividad de las existentes como para un arranque exitoso de las nuevas. Insuficientes sistemas de gestión de la calidad, d la gestión ambiental, de la normalización y metrología. El tema ambiental y de la Calidad en la dinámica de la Globalización coloca a las empresas en un proceso que implica acelerar su desarrollo para que puedan ajustarse a los requerimientos de los tratados de libre comercio, normas de protección internacionales, exigiéndoles elevar su competitividad mediante el uso de tecnologías, normas de calidad, certificaciones, métodos de trabajo y proceso de producción estandarizados y eco-eficientes. El Plan Nacional de Desarrollo (PND) y la competitividad territorial En el transcurso del año 2003, el Gobierno de Nicaragua presentó –complementario a la Estrategia Reforzada de Crecimiento Económico y la Reducción de Pobreza (ERCERP)– el Plan Nacional de Desarrollo (PND) con el objetivo de indicar una ruta para lograr un mayor desarrollo social y económico en los próximos 20 años. El hilo conductor del Plan es la competitividad como el elemento principal en el desarrollo nacional. El PND está dando mucha importancia al posible desarrollo competitivo de los territorios en Nicaragua. En general, el Plan indica los siguientes elementos para lograr un mayor nivel de competitividad en los territorios: apoyo a la pequeña y mediana empresa, atracción a la inversión extranjera directa, inclusión social a través del desarrollo del capital humano sostenible y de equidad, inversión en infraestructura básica a nivel territorial y sostenibilidad ambiental. La reducción de pobreza La ERCERP brinda mucha atención al desarrollo económico y, específicamente, al desarrollo del capital humano. La reducción de pobreza es un proceso lento y de largo plazo. Se trata de una política de condiciones básicas, relacionadas a salud y educación, así como infraestructura vial, energética y de telecomunicaciones. El INPYME y la Competitividad Territorial El marco institucional El énfasis en la pequeña y mediana empresa como primer elemento en la estrategia para lograr la competitividad territorial pone al INPAYME con otras instituciones y programas (INIFOM, IDR, FISE, MAG-FOR, MARENA, INETER, INEC, MIFIC-PROCOMPE), así como con instituciones y organizaciones privadas de segundo piso para lograr los objetivos planteados en el PND. Concretamente el INPYME juega un papel activo y protagonista en la Mesa de Coordinación Interinstitucional para las PYMEs (MCI-PYME), la cual está institucionalizada mediante el Acuerdo Ministerial No. 049-2003, firmado el 29 de Septiembre del 2003. Existe además el borrador para el Reglamento Interno de la MCI-PYME, así como Comisiones de Trabajo para abordar temas relacionados directamente al fomento de la competitividad de las PYMES y sus territorios. En el ámbito del Desarrollo Económico Local, la coordinación interinstitucional debe entenderse en un sentido bien amplio, no solamente entre instituciones del gobierno central, sino también entre instituciones de gobierno, privados, universidades, ONG’s, empresas de servicio de desarrollo empresarial, empresas de servicios financieros y en fin con todos los actores que influyan y realicen acciones que impactan en el desarrollo del territorio en donde se promueve el desarrollo local. Esta coordinación trata de encauzar los escasos recursos disponibles en acciones que beneficien al territorio a través del desarrollo de la competitividad a las MIPYME. Asimismo se trata de compensar la falta de descentralización de algunos servicios para el sector. El enfoque sectorial El INPYME ha trabajado principalmente desde el enfoque sectorial. Es decir, tanto desde el tercer como desde el segundo piso se brinda asistencia a los sectores productivos priorizados en el Plan Nacional de Desarrollo (PND). El INPYME está jugando un papel importante en la formación y el acompañamiento de Comisiones Nacionales Sectoriales (CNS) en las cuales se abordan aspectos como de concertación sectorial y articulación empresarial, tanto horizontal como vertical en las cadenas productivas de los aglomerados (clusters) priorizados. De esta manera se mejoran las condiciones competitivas de los sectores para incidir en las políticas de fomento necesarias para el desarrollo de los mismos. El enfoque territorial La atención a los aglomerados tiene también un enfoque territorial. Uno de los problemas en el desarrollo integral de los territorios en general y de las MIPYMES en particular es la alta concentración de instituciones y organizaciones de apoyo alrededor de la capital. Los demás departamentos y, sobre todo, las zonas meramente rurales se encuentran en una posición desventajosa, lo que conlleva a un mayor nivel de costos de transacción para todos los actores involucrados. La estrategia “DEL” de INPYME se desarrolla en base a estas experiencias pilotos. Para tal fin se hace indispensable el fortalecimiento institucional de las delegaciones territoriales de INPYME, es decir los/las delegados/as deben de disponer de recursos institucionales y operativos en suficiente cantidad para cumplir con sus funciones multi-facéticas. Enfoques transversales Los niveles de productividad y competitividad de la MIPYME van acompañadas de algunos enfoques transversales como son: -Atención a las oportunidades iguales para mujeres y hombres empresarios (género). -Atención a la gestión ambiental en los procesos productivos -Atención a jóvenes como potenciales empresarios y empresarias El enfoque de género en la estrategia de Desarrollo Económico Local Para impulsar el desarrollo económico y humano de los sectores productivos priorizados, el INPYME ha asumido el compromiso de incorporar el enfoque de género como eje transversal en sus acciones con el propósito de promover la equidad e igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, sin discriminación alguna, en sus programas y proyectos. Asimismo, establecerá indicadores de desempeño y metodología de evaluación ex antes y ex pos con enfoque de género. El enfoque de género permite que las mujeres sean vistas como agentes de cambios, capaces de participar e integrarse a las acciones de desarrollo. Demanda de que tengan acceso a capacitación, información y desarrollo de habilidades a fin de que puedan adquirir las destrezas necesarias que les permita competir en los diferentes ámbitos sociales. La relación entre la visión del desarrollo local y un enfoque inclusivo de género busca impulsar un cambio en la percepción del género y lograr una mayor equidad en la asignación de responsabilidades, entre hombres y mujeres, en la gestión del desarrollo sostenible. Es importante potenciar el desarrollo local en las mujeres empresarias en procesos de corto y mediano plazo, orientados a lograr un mayor impacto posibilitando metodológicamente el desarrollo de una visión–acción transversal de género en los territorios. El cumplimiento de estas políticas es tarea de todos/as, nuestro empeño debe ser constante y partiendo de lo local, cada uno en su pequeño-grande territorio se debe sentir comprometido/a con este gran compromiso que es la creación de un mundo mejor y más justo para todos y todas.
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