Ø      RELEVANCIA DEL CAPITAL HUMANO EN EL DESARROLLO EMPRESARIAL DE LAS MUJERES
Presentado por la Lic. Ruth Herrera

 

Tener en cuenta los cambios en el entorno económico
Varios factores han cambiado, en los últimos años, el panorama en el cual se desarrollan las actividades económicas, sociales y empresariales del país. Se ha modificado el papel del Estado, la composición del sector privado empresarial, el rumbo de la economía, el rol de muchas organizaciones gremiales, y se ha alterado sustancialmente el escenario económico internacional para las economías dependientes.

La dinámica económica internacional nos ha introducido en la vorágine de la “globalización de la economía” y del recambio tecnológico, tratando de convencernos de que estos procesos y nuevas relaciones económicas nos favorecen porque todos estaremos regidos por las reglas del mercado. 

Pretenden que pensemos que todos concurrimos en igualdad de condiciones a comprar y vender nuestros bienes y servicios. El problema aparece cuando las duras condiciones de competitividad dejan de fuera a las débiles economías, sean estas vistas como país y como unidades económicas individuales.

Tantos cambios en el entorno económico (tecnología, productividad, mercados selectos, modalidad de comercialización, calidad, etc,) no podrán enfrentarse solamente con el esfuerzo de los propietarios de las empresas locales, o con la fuerza de sus asociaciones y gremios, hará falta el rol del Estado equilibrando a través de políticas macroeconómicas ( inversión pública, política fiscal, financiera, educativas, tecnológicas, ambientales, etc) los espacios económicos para diversos agentes económicos, la gradualidad en la apertura comercial que conviene al país para combatir las inequidades y crear condiciones indispensables para el crecimiento económico y desarrollo social.

En ese sentido las personas que cumplan la responsabilidad de organizar y dirigir la economía del país, deben mostrarnos un horizonte claro de hacia dónde están llevando a los diversos sectores económicos de la nación con cada una de las decisiones que toman en materia de políticas públicas y aquellas orientadas al sector privado.

El rumbo de las empresas nicaragüenses que producen bienes y servicios diversos, no es ajeno a las decisiones económicas de los gobernantes, y por tanto es esencial que quienes organizan y dirigen empresas estén plenamente informados de la relación que existe entre el entorno internacional, nacional y gubernamental, y el futuro de sus unidades económicas.

Para actuar adecuadamente en las condiciones en que operan las empresas en la actualidad, y para transformar los factores que le son desfavorables, lo primero que debe hacer cada empresa es, asegurar las mayores fortalezas internas, a fin de poder sostener su presencia en un mercado altamente competitivo y desventajoso (influido por vicios extraeconómicos), con bajos niveles de incidencia del sector privado, y marcado por políticas y prácticas económicas cuestionables. Es decir un medio económico cargado de alta corrupción y tráfico de influencias que rompe con las reglas del mercado. Estas son condiciones comunes a mujeres y hombres empresarios, que deben ser tomadas en cuenta para la formación de su capital humano y asegurar su viabilidad económica.

De forma especial constituye un reto para las mujeres empresarias darse tiempo para conocer y analizar aquella información que usualmente es del ”ámbito masculino”, porque son ellos quienes mas horas dedican a leer periódicos, revistas, ver programas informativos, asistir a seminarios y foros, completar estudios, intercambiar con otros empresarios, integrar asociaciones, consultar internet, o hacer viajes de negocios.

Lo común en Nicaragua es que las mujeres pequeñas empresarias asumen varios roles (económico, familiar, gremial, político, religioso etc), y que desempeñan en la jornada de trabajo cotidiana las responsabilidades de varios miembros de la empresa, encargándose de asuntos de gestión, decisiones, controles administrativos, trabajo operativo y solucionar problemas pendientes de sus negocios, todo lo cual las deja al margen de informarse y dedicar tiempo a su preparación como empresaria. 

Carencia de formación del capital humano femenino en las empresas.
Tradicionalmente en el desempeño de su trabajo las mujeres medianas empresarias están bastante familiarizadas con los conceptos de capital de trabajo, capital corriente, bienes de capital, capitalización de utilidades, incremento de capital etc, sin embargo no es usual que las mujeres empresarias integren el concepto de la formación de sí mismas y de sus empleadas o hijas como un componente de inversión de capital, que se traducirá en beneficios directos para su unidad económica en tanto habrá un mejor desempeño de sus funciones administrativas, financieras, productivas, de comercialización, o de crecimiento en las escalas productivas.

En el caso de las pequeñas empresarias lo usual es que no interioricen demasiado los conceptos técnicos que gravitan en el desempeño de sus pequeñas economías, y que se guíen por el agudo “sentido común” que su rica experiencia cotidiana y la herencia de habilidades productivas o comerciales le ha desarrollado, para saber en qué iniciativas participar, utilizar las ventajas comparativas de cada una, cambiarse de actividad cuando hay alerta de crisis, o diversificarse según las coyunturas comerciales. Aprende a sobrevivir económicamente así continúa siendo el principal sostén de su núcleo familiar.

Estas mujeres normalmente no se asignan salarios, no gozan de vacaciones, acceden a pocos beneficios individuales y casi nunca invierten en su formación, siendo sus empresas muy dependientes de la “suerte de su dueña”.

Muchas veces las consecuencias de esta debilidad en la formación y oportunidades, de las cuales están excluidas la gran mayoría de mujeres empresarias, se presentan cuando por razones de edad o salud deben ceder su lugar a sus descendientes, no formados para ese relevo, dando como resultado la quiebra de las empresas con la desaparición de las mujeres que con sus energías y capacidad las hacían funcionar. No invertir en sí mismas, o en los sucesores ha sido un típico descuido en la atención del capital humano.
Aspectos que conviene enfatizar en la formación de las mujeres empresarias
Conocimiento básico del entorno económico local, nacional, grados de apertura comercial permitidos en el país o región, y sus relaciones con la economía y mercados internacionales.

Dominar las particularidades del sector económico en el cual se ubica la actividad principal de su negocio: volúmenes de producción, tecnología media, costos promedios, modalidades de comercialización, dinámica del mercado, tendencias en los precios etc; a fin de identificar las posibilidades que tiene de sostenerse en el mercado conociendo en que radican las fortalezas de sus competidores, y preparándose para enfrentar los cambios que ese conocimiento le indique para su empresa.

Conocer las disposiciones y regulaciones jurídicas, financieras, fiscales sociales y ambientales que existen para las actividades vinculadas a su empresa, sus productos o servicios. Evitar que su empresa asuma costos por incurrir en faltas que la hagan operar en condiciones desventajosas frente a instituciones gubernamentales (que sólo saben penalizar); los consumidores (clientes insatisfechos con los productos o servicios), instituciones financieras (que dan préstamos caros e insostenibles), proveedores de servicios de mala calidad que afectan las empresas (incluyendo los servicios públicos), etc. Saber qué tipo de disposiciones son ilegales a fin de enfrentarlas y luchar por transformar el entorno desfavorable a las actividades económicas de su negocio.

Prepararse técnicamente para hacer una administración eficiente de sus recursos, innovar la presentación de sus productos, mejorar de forma real la calidad de productos y servicios, asegurar calidad en la atención a los clientes y respetar sus derechos de consumidores. 

Cuidar el medio ambiente, establecer metas para desarrollar nuevas líneas de trabajo, identificar las alianzas que debe establecer con otras empresas. Saber que aspectos deben ser cambiados con el esfuerzo de las asociaciones de empresarias, identificar cuál debe ser la posición de éstas frente a los gobiernos locales y gobierno central, desarrollar la capacidad de negociación y de propuestas para las políticas económicas del sector y del país.

Capacitarse técnicamente para modificar las escalas productivas en las cuales produce bienes o brindan servicios, es decir cómo crecer en volumen de producción, en sucursales, en nuevas líneas de servicios etc. Esto supone también preparase para saber qué tipo de estudios técnicos debe contratar a fin de tomar decisiones respaldadas en este ámbito.

Saber identificar sus necesidades reales de inversión en tecnología dependiendo del mercado al cual dirige sus productos o servicios, a fin de no invertir de forma inapropiada en máquinas, equipos, información, contactos, cuya capacidad no necesita a corto plazo. Esto supone saber discernir en qué momento modificar su equipamiento o cómo combinar este con la capacidad de su personal o el desarrollo del núcleo familiar con el cual comparte su trabajo.


Saber también identificar cuándo y para qué tipo de componentes de su actividad empresarial requiere financiamiento, dado que, aunque este es uno de los principales obstáculos que enfrentan las mujeres empresarias, en muchas ocasiones se convierte en su mayor vulnerabilidad, por ser el endeudamiento una de las principales causas de quiebra económica. 

En Nicaragua no existen en la actualidad programas de crédito diseñados para favorecer la actividad económica de las pequeñas y medianas empresas, menos aún hay políticas para mujeres empresarias, las tasas de ganancia son menores que las tasas de interés, y los únicos que hacen negocio en estas condiciones son los dueños de los bancos.

Las mujeres empresarias deben prepararse para tener una visión integral de su municipio y del país, y saber qué aspectos demandar al gobierno central para la ejecución de programas de formación técnica (primaria, secundaria, superior),cultural y de desarrollo, que generen un capital humano en condiciones de aportar al buen desempeño de las actividades económicas del país, que conduzcan a lograr bienestar para diversos sectores de la nación, lo cual también se traducirá en el mejoramiento del desempeño económico del sector privado. 
Las mujeres empresarias deben prepararse para usar los espacios posibles de la sociedad, destacar los aportes de las mujeres al desarrollo del país, hacer alianzas con mujeres dedicadas a otras actividades (profesionales, investigadoras, etc), y obtener espacios de poder político para aportar a la construcción de un modelo mas equitativo de sociedad, que enfrente la discriminación no sólo de la mujer empresaria, también de la mujer indígena, de las mujeres campesinas y asalariadas, que enfrentan exclusiones similares y en algunos casos evidentes violaciones de sus elementales derechos humanos.
En el ámbito tecnológico es claro que existen recursos (equipos de informática, equipos de comunicaciones, e información) disponible en el país que no es usado por la gran mayoría de mujeres empresarias por trabajar con recursos limitados o por desconocimiento de sus reales necesidades. 

Es frecuente que algunas empresarias adquieran equipos no esenciales por influencia de la propaganda (o por moda), y no aquellos instrumentos que reportan resultados efectivos en su desempeño; y que podrían mejorar sus actuales condiciones de trabajo. 

También ocurre que muchas empresarias adquieren una computadora y no logran por diversas razones explotarla adecuadamente.

Tecnología implica saber aprovechar de forma adecuada los recursos locales, si en Nicaragua hay elevado desempleo y potencialidad humana, las empresarias pueden despuntar aprendiendo a capacitar, emplear y dirigir personas que pueden realizar procesos que en otros países los realizan con máquinas. Es decir, la modernización no debe entenderse en Nicaragua como sinónimo de desplazar recursos humanos a base de integrar equipos, y está emplazando la creatividad de los actores económicos, en este caso el ingenio de las mujeres empresarias que apuestan a formas nuevas de resolver los problemas.

GUIA DE DISCUSION

1. ¿Cuánto tiempo nos damos y cómo nos informamos las mujeres empresarias de los acontecimientos municipales, nacionales e internacionales relacionados con nuestros negocios? 

2. ¿Cómo sabemos que valor tiene todo el trabajo que desarrollamos en nuestras empresas; cuántas personas se tendrían que contratar para cumplir con nuestra responsabilidad al momento de estar ausentes?

3. ¿Hemos aprendido técnicas adecuadas que nos hagan rendir mas nuestro tiempo, maximizar nuestros recursos y aprender sin tener que hacerlos por la vía de cometer errores? 

4. ¿A quiénes hemos formado para relevar nuestro rol asegurando la continuidad de los éxitos?

5. ¿Qué tipo de tecnología necesitan las mujeres empresarias atendiendo al tamaño y mercado de sus negocios, y por qué?

 

 

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