Ø      EL ENFOQUE DE GENERO EN LA ESTRATEGIA REFORZADA DE REDUCCIÓN DE LA POBREZA (ERRP)
Presentado por la Sra. Florencia Castro Leal. Banco Mundial

 

“EN LA MEDIDA EN QUE SE INCLUYA A LAS MUJERES SE INCREMENTARAN LAS TASAS DE CRECIMIENTO ECONOMICO Y SE ABATIRA LA POBREZA EN NICARAGUA”.

INTRODUCCIÓN

Existes dos indicadores en Nicaragua que sugieren la exclusión social sistemática de la mujer.

La tasa de fertilidad en Nicaragua es el doble que el promedio de América Latina, y aún más, la tasa de fertilidad adolescente en Nicaragua es la más alta de América Latina; en particular la desigualdad en la tasa de fertilidad por grupos de ingreso es altísima, ya que las mujeres extremadamente pobres tienen más de 6 hijos en promedio en contraste con las menos pobres que tienen menos de 2 hijos en promedio. 

Nicaragua tiene la segunda tasa más alta de violencia doméstica de América Latina; con casi una de cada tres mujeres reportando abuso físico, frecuentemente delante de sus hijos y comúnmente estando embarazada.

Se ha comprobado mediante la experiencia de Nicaragua y de muchos países del mundo (en especial la de los gigantes asiáticos) que el crecimiento económico es la herramienta más efectiva para reducir la pobreza. Así, si Nicaragua creciera al 5% promedio entre 1998 y el 2015 (sin empeorar su distribución del ingreso), podría disminuir la pobreza extrema a la mitad. Estos niveles de crecimiento económico implican necesariamente ciertas condiciones, las cuales han sido detalladas en la ERRP como: 

Mejorar el marco de incentivos y la competitividad.
Aumentar la eficiencia, dando un impulso al mercado de factores, a la diversificación y al mejoramiento de la infraestructura rural.
Agilizar el progreso tecnológico e invertir en el capital humano de los pobres rurales. 
Aumentar la infraestructura social de agua y saneamiento.
Profundizar la reforma estructural, que dependerá del dinamismo del sector privado.

Sin embargo, el logro de altas tasas de crecimiento económico también requiere (como se ha comprobado en muchos países) del incremento de la equidad social y por tanto de la disminución de la exclusión social sistemática de la mujer. En el área de equidad social, la ERRP se plantea la tarea de preparar planes nacionales para (1) mejorar las oportunidades de hombres y mujeres; (2) asistir a las mujeres rurales; (3) reducir la violencia doméstica; y fortalecer algunas instituciones, especialmente el Instituto Nicaragüense de la Mujer y los centros para adolescentes en riesgo. 

En el área de población, la ERRP señala un enfoque integrado con el objetivo doble de mejorar los servicios básicos de salud entre ellos la planificación familiar de mujeres y adolescentes, y de fortalecer el tejido social básico mediante el cambio en las pautas de comportamiento dentro de las familias y entre los grupos vulnerables en particular enfocados a reducir la violencia doméstica y la desintegración familiar. 

LA EXCLUSIÓN SOCIAL DE LA MUJER IMPIDE ACCEDER A NIVELES MAS ALTOS DE BIENESTAR ECONOMICO.

En Nicaragua prevalece una severa segregación de los roles de género de acuerdo con la evidencia presentada en el Reporte de Pobreza de Nicaragua del Banco Mundial y en el Estudio Cualitativo de Pobreza y Exclusión Social de Nicaragua; la segregación de roles refuerza la exclusión social de la mujer e impide acceder a niveles más altos de bienestar.

La segregación de los roles de género

-En particular con las mujeres como únicas responsables del trabajo doméstico y reproductivo, y con los hombres como los jefes naturales del hogar, con sus correspondientes expectativas de que ellos proveerán la principal fuente de ingresos para el hogar.

-Tiene un impacto significativo en la adquisición del capital humano, en las capacidades de los hombres y las mujeres de participar de la vida social, y en el bienestar económico de la sociedad en su conjunto. Más aún, cuando los papeles de género están demasiados segregados, las oportunidades de llenar las expectativas se reducen, la familia y la comunidad se trastornan, y fácilmente aparece la frustración y la violencia. 

En Nicaragua, los siguientes aspectos caracterizan la segregación de los papeles de género:

Siempre se considera a los hombres como los jefes del hogar, aún cuando las mujeres puedan traer la mayor proporción de los ingresos al hogar. Solamente las viudas y madres solteras que viven solas se consideran como jefes de hogar – como consecuencia, las mujeres sienten que tienen que pedir permiso para hacer ciertas actividades, por ejemplo a menudo las mujeres no utilizan los servicios de salud disponibles si no tienen autorización por parte de sus maridos.

Prevalece una grave falta de concientización entre las mujeres referente a los estrechos vínculos entre un alto número de embarazos, pobreza y un estado de salud deteriorado frecuentemente estar embarazada se toma como el destino de la mujer. 

Es más probable que las adolescentes embarazadas vivan en hogares pobres; aún más, sus niños enfrentarán riesgos más altos de bajo peso al nacer y abandono, y es más probable que dejarán temprano la escuela y vivirán en pobreza.

El riesgo de mortalidad materna aumenta con el número de embarazos; junto con la mortalidad infantil, la mortalidad materna es responsable de la mayoría de todas las muertes prematuras de mujeres en Nicaragua. 

Las responsabilidades del hogar y del cuidado de los niños restringen el trabajo fuera de la casa de las mujeres; entre los pobres, las mujeres casadas generalmente tienen índices más bajos de participación en la fuerza laboral. 

Por otro lado, los hogares encabezados por mujeres no son más pobres que los hogares donde viven matrimonios: de manera global, son menos pobres; sin embargo, la posesión femenina de activos agrícolas, su participación en las actividades agrícolas y su utilización de crédito, todas son bastante bajas, pero son más altas en los hogares encabezados por mujeres que en los hogares de matrimonios o los que están encabezados sólo por hombres. 

Frecuentemente se piensa que los niños de hogares encabezados por mujeres podrían tener una menor probabilidad de estar fuera de la escuela, pero la evidencia señala que esto no es así.

La segregación de los roles de género no sólo afecta a las mujeres sino también a los hombres; entre los pobres se espera que los niños varones trabajen desde muy temprano en su vida, inhibiendo de manera severa su logro educativo y sus ingresos futuros. 

El abuso de sustancias y el alcoholismo, particularmente entre los hombres, son preocupaciones importantes para sus familias –este comportamiento promueve la violencia entre jóvenes y la violencia intrafamiliar contra las mujeres y sus niños, y a la vez se convierte en un obstáculo a la adquisición de activos (tal como el capital humano) y al aprovechamiento de oportunidades para generar ingresos.

Por tanto, no sólo las mujeres sino la sociedad en su conjunto podrían alcanzar níveles socio-económicos mucho más altos que actualmente y reducir la pobreza si se incluyese más a las mujeres y se disminuyese la segregación de género.


EL CRECIMIENTO ECONOMICO ES LA HERRAMIENTA MAS EFECTIVA PARA REDUCIR LA POBREZA.

El crecimiento económico juega un papel central en la reducción de la pobreza. Alrededor del mundo y en la gran mayoría de los casos, el crecimiento económico se ha traducido en un incremento en el consumo de los extremadamente pobres. Asi mismo, las recesiones económicas están asociadas con una disminución del consumo. En los países que crecieron durante los 1980s y 1990s, el crecimiento económico ha sido la fuentes más importante para la reducción de la pobreza, mientras que los países que no crecieron vieron un estancamiento en sus índices de pobreza. Para todas las regiones del mundo, pero especialmente en los países del sureste asiático, el crecimiento económico está directamente asociado a la reducción de la pobreza. 

En Nicaragua, el crecimiento económico puede tener un impacto muy importante en la reducción de la pobreza, especialmente en la reducción de la pobreza extrema. Asumiendo que la distribución del ingreso permanece inalterada, por cada punto porcentual de crecimiento económico la pobreza disminuye en más de un por ciento y la pobreza disminuye cerca de un dos por ciento.

Un escenario optimista de crecimiento económico del PIB de alrededor de 5% promedio entre 1998 y el 2015 (sin empeorar su distribución del ingreso), podría disminuir la pobreza a la mitad.

Entre 1993 y 1998, Nicaragua experimentó un crecimiento económico real promedio de 4.3% anual; sin embargo, las altas tasas de crecimiento poblacional provocaron que la tasa de crecimiento real del PIB per capita fuera de sólo 1.2% anual. Asumiendo una distribución del ingreso inalterada, la pobreza podría disminuir substancialmente para el año 2015.

Sin embargo, la tasa de fertilidad entre los extremadamente pobres es mucho más alta (6.6 hijos por mujer promedio) que entre los menos pobres (1.9 hijos por mujer promedio). Este factor por sí solo, aún con políticas retributivas neutrales, empeoraría la distribución del ingreso y provocaría una disminución mucho menor en la pobreza.

Así mantener tasas de crecimiento altas es fundamental, mediante las condiciones que se han mencionado en la introducción, pero también es necesario acompañarlas de políticas, programas y proyectos que apoyen en crecimiento económico en las áreas de equidad social y de población. Sólo de esta manera los frutos del crecimiento económico se podrán distribuir ampliamente.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

La exclusión social sistemática de la mujer en Nicaragua impide alcanzar tasas más altas de crecimiento económico, y por tanto reducir la pobreza más rápidamente. Por tanto, es indispensable:
Mejorarla participación/ empoderamiento de la mujer Nicaragüense en la toma de decisiones a diferentes niveles (familiar, local/comunitario, empresarial, nacional).

Mejorar la concientización de la mujer Nicaragüense acerca de la alta Inter-relación entre alta fertilidad y embarazo adolescentes con pobreza y un estado de salud deteriorado para ella y sus hijos.
Emprender acciones específicas por parte del Gobierno de Nicaragua para apoyar a las mujeres empresarias a incrementar la competitividad y eficiencia de sus empresas para contribuir aún más el crecimiento económico y por tanto a la reducción de la pobreza.

Integrar a los hombres Nicaragüenses al esfuerzo de reducción de la violencia doméstica, ya que: (a) el concepto de género es relacional, y los temas de género impactan a ambos miembros, (b) los hombres también experimentan oportunidades disminuidas debido a la exclusión social de la mujer relacionadas con comportamiento violento, alcoholismo, falta de educación, y (c) los programas para la mujer requieren la cooperación de los hombres. 

 

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